Portugal

Ayer
Después de dos títulos consecutivos conquistados por la que acabaría siendo conocida como la “generación de oro” —en Emiratos Árabes Unidos, en 1989, y ante su propio público, en 1991—, Portugal atravesó un periodo de pocas glorias en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA. Sin embargo, en la última edición del torneo, Colombia 2011, el combinado luso volvió a situarse en el centro de toda la atención al disputar una emocionante final contra Brasil, precisamente el rival al que había derrotado para alzar el trofeo en casa 20 años antes. Los brasileños terminaron imponiéndose en Bogotá, pero el buen desempeño devolvió a Portugal la confianza en una categoría responsable de sus mayores éxitos en el fútbol mundial.

Hoy
La selección portuguesa selló su pasaporte para Turquía 2013 gracias a su tercer puesto en el Grupo A del Campeonato Sub-19 de la UEFA 2012, celebrado en Estonia. El equipo dirigido por Edgar Borges empezó con buen pie la fase final de grupos, mediante una convincente victoria sobre el país anfitrión (3-0), y en la segunda jornada empató frente a España (3-3), lo que aseguró su clasificación para la cita mundialista. No obstante, fue incapaz de superar a Grecia (3-2) y se quedó fuera de las semifinales. Aunque ese resultado frustrase sus expectativas, el buen rendimiento del plantel y la productividad del que sería mejor ataque del torneo, con 37 goles, lo convierten en uno de los candidatos al título en Turquía.

¿Y mañana?
La Eurocopa sub-19 sirvió para confirmar el talento de jóvenes estrellas del conjunto portugués, y hasta la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Turquía 2013 es posible que Edgar Borges descubra otros futuros astros: el técnico continúa llamando a nuevos jugadores para las concentraciones y competiciones de preparación, con el fin de encontrar su conjunto ideal. La meta es clara: buscar el título que se les escapó en la última edición, cuando el equipo sucumbió por 3-2 a manos de Brasil después de ir ganando el partido hasta los 33 minutos del segundo tiempo, y adjudicarse el tercer trofeo de la historia de Portugal en el certamen.