Hasta hace muy poco, Aditi Chauhan llevaba una vida tranquila en una pequeña ciudad inglesa. Allí, en Loughborough, compaginaba los estudios de máster en gestión deportiva con la defensa de la portería del equipo de la universidad. Quien pensara que el fútbol era un mero pasatiempo y Chauhan una estudiante internacional normal y corriente, se equivocaba.

Actualmente, su teléfono no para de sonar, y quienes llaman son los medios de comunicación del mundo entero. “Es increíble”, comenta a FIFA.com. “He salido en todos los periódicos de la India y también en muchos del Reino Unido, y me han hecho una entrevista en directo en la BBC y en la televisión nacional de mi país. Nunca imaginé nada parecido. También las redes sociales han reaccionado de forma increíble, y me siento agradecida por todo el cariño que me envían. Estoy dispuesta a conseguir que todos se sientan orgullosos de mí”.

La razón de tanto interés, y de tanto aliento como le envía la gente, es que Chauhan acaba de protagonizar un traspaso de enorme relevancia. La joven de 22 años nunca fue una estudiante normal y corriente, sino una futbolista internacional dispuesta a abrirse paso en el deporte profesional. Con su fichaje y debut en el West Ham United Ladies, se convirtió en la primera futbolista de la India que juega en un club de la liga inglesa.

Una Hammer con pasaporte indio
“La Premier League es muy popular en la India, y allí todos mis compatriotas conocen el West Ham”, afirma. “Creo que, por eso, mi fichaje ha levantado tanto revuelo en mi país y en las redes sociales. Ni que decir tiene, para mí es importantísimo. Es fantástico enfundarse en esta camiseta y mirar el escudo”.

El West Ham, que se encuentra todavía afianzándose en el fútbol femenino, transita actualmente por la tercera división, pero es precisamente esta posición modesta lo que ha hecho posible el fichaje de Chauhan. La guardameta explica: “Hice pruebas con el Millwall Ladies antes de llegar aquí, pero las reglas de la FA no me permiten jugar en un club de la Super League con un visado de estudiante. Por suerte, el preparador de porteras del Millwall trabaja también en el West Ham y me comentó que podría fichar por él sin problemas”.

Chauhan sabe bien lo que significa tener que superar todo tipo de obstáculos para conseguir sus objetivos. La joven tuvo que luchar por el deporte que tanto la apasiona mucho antes de convertirse en Hammer. “Dar el paso de mudarme a este país para estudiar y jugar al fútbol no fue fácil, porque no estamos hablando de una carrera que elijan las mujeres en la India. Me costó lo indecible convencer a mis padres. Pero cedieron cuando comprendieron hasta qué punto quería hacer esto, y desde entonces me han apoyado siempre".

“Me está resultando muy difícil compaginarlo todo, porque todavía estoy trabajando en el último proyecto del máster y tengo un empleo, y encima juego al fútbol y... ¡concedo entrevistas! Pero el fútbol es mi pasión. Me encantaría quedarme en Inglaterra cuando termine la universidad, y jugar en la Super League. Pero antes necesitaré un club o una empresa que me patrocine el visado de trabajo, y por eso tengo que jugar muy bien para que no me metan goles”, nos explica.

Ambiciosa y motivada, Chauhan puntualiza que sus sueños futbolísticos no empiezan ni terminan con el estrellato en la primera división de Inglaterra. “Jugar con la India en un Mundial es uno de mis grandes objetivos”, confiesa entusiasmada sólo de pensarlo. “Pero soy realista y sé que todavía nos queda un largo camino”.

Fútbol en la India: un deporte cada vez más conocido
El mundo se pregunta si la India, la segunda nación más poblada del mundo, con la posibilidad de contar con 1.200 millones de jugadores, llegará algún día a materializar todo su fabuloso potencial futbolístico. Mientras otros deportes, especialmente el críquet, dominan la escena nacional, Aditi vislumbra señales alentadoras. Su principal inquietud, no obstante, es conseguir que el fútbol femenino reciba el mismo apoyo que su equivalente masculino.

“En ese sentido, la situación ha mejorado mucho, incluso en el tiempo que yo llevo dedicándome a este deporte”, asegura. “Ahora las chicas tienen muchas más oportunidades de jugar, por ejemplo, en las escuelas. Pero todavía quedan muchos aspectos que mejorar. La tasa de abandono después de que las niñas terminan la escuela es muy alta, y esto ocurre porque no ven ninguna oportunidad en el fútbol. La falta de una competición profesional, del tipo que sea, es un factor importante. Si tiene que surgir algo bueno del revuelo que mi fichaje ha provocado, espero que sea que las autoridades indias empiecen a prestar su apoyo al fútbol femenino”.

“La Superliga india ha atraído a montones de astros internacionales del fútbol masculino, y ya se habla de que podría seguirle una liga femenina. Pero todavía no se ha concretado nada. Espero que lo veamos pronto, porque todo cambiaría radicalmente. Gracias a la Premier League inglesa y a la Superliga india, el interés en el fútbol está creciendo un año tras otro, y estoy segura de la India también mejorará año a año en los escenarios internacionales. Tenemos una población enorme de gran talento, de manera que el potencial está ahí. Espero que las mejoras se aprecien tanto en el fútbol masculino como en el femenino. Cualquier atención positiva que reciba el fútbol femenino supone una gran ayuda", asegura.

Sin duda, Chauhan ya está contribuyendo a ello. Con su ejemplo, elocuente, impresionante y, sobre todo, estimulante para las niñas de su país y con la difusión que está proporcionando al balompié femenino en la India, uno de los gigantes dormidos del fútbol podría estar despertándose.