El impresionante salto de calidad que ofreció Guam durante la fase de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™ ha sido una de las grandes historias del fútbol mundial en el último año. Ese éxito fue posible, en parte, gracias a las sólidas bases sentadas por la ambiciosa Asociación Guameña de Fútbol (GFA).

La Asociación, con el apoyo de la ayuda al desarrollo de la FIFA, también aspira a seguir haciendo crecer el fútbol femenino de la pequeña nación isleña del Pacífico, donde ya están brotando las semillas recientemente sembradas tanto en el fútbol base como en el ámbito internacional.

Las mujeres superan a los hombres 
El fuerte repunte en general del fútbol femenino por todo el planeta también ha quedado reflejado en este pequeño país de unos 170.000 habitantes. La muestra más reciente la ha ofrecido el enorme incremento de la participación de mujeres en la temporada de 2016.

La asociación guameña, ayudada por los festivales de fútbol femenino financiados por la FIFA y los acontecimientos de Live Your Goals, se vio abrumada por la cantidad de jugadoras y equipos femeninos que querían registrarse. Tanto tirón ha tenido ese impulso que, por raro que parezca, las cifras de participación femenina superan ahora a las masculinas en categoría absoluta.

Una de las principales iniciativas impulsoras de ese crecimiento en la participación de mujeres ha sido la ‘liga de mamás’. “Estamos muy orgullosos de esta tendencia al alza”, afirma a FIFA.com Cheri Stewart, directora ejecutiva de la GFA, sobre ese interés creciente. “Cuando las madres dejan a los niños entrenando para sus ligas de categorías menores, luego se echan a un lado para entrenar ellas. A veces se encuentran con que los críos quieren entrenar con sus mamás, ¡pero las mamás están buscando su propio refugio para entrenar solas!”.

Y los objetivos de la GFA en materia de desarrollo no sólo se limitan al formato tradicional del fútbol. Hace poco se ha restablecido un torneo de fútbol playa para mujeres, y también se ha puesto énfasis en desarrollar el arbitraje. Por ejemplo, esta última faceta se impulsó a través de la plantilla de la selección sub-16, que amplió sus conocimientos futbolísticos mediante una experiencia práctica con el silbato. 

“Todo esto no estaría pasando si no fuese por el fuerte apoyo de los programas de desarrollo del fútbol femenino de la FIFA”, puntualiza Stewart. “Ahora que hemos sembrado, cultivado y progresado, es el momento de centrarse en las entrenadoras y árbitras, así como en las selecciones femeninas absolutas y juveniles”.

“Y todo el tiempo, ya que el panorama de las ligas tiene un aspecto muy saludable, pretendemos seguir apoyando los programas de todos esos combinados nacionales”, añade.

Ambiciones internacionales
Mientras el país está construyendo unos sólidos cimientos en el fútbol base, las respectivas selecciones nacionales también empiezan a hacerse notar. La selección absoluta (las Masakada) superó cómodamente las rondas preliminares del Campeonato de Asia oriental 2015, accediendo por primera vez a la última ronda clasificatoria para el certamen propiamente dicho.

Pero es la selección sub-16 de Guam la que ha gozado de un mayor éxito. En 2013, logró un hito histórico al convertirse en la primera selección de Guam que lograba el pase a un campeonato de la AFC; toda una hazaña dentro del panorama del fútbol femenino asiático, cada vez más competitivo.

El siguiente paso consiste en aumentar los éxitos en categoría absoluta. “Tras el éxito reciente de la selección masculina, y con la ayuda y el apoyo de la FIFA, ahora debemos aprovechar este impulso y esta ilusión para hacer avanzar más nuestros programas para el fútbol femenino”, afirma a FIFA.com Gary White, seleccionador masculino absoluto y director técnico de la GFA.

“La atención que ponemos en nuestro programa de fútbol femenino debe ser muy nítida y precisa; y debemos depositar las mismas expectativas en ellas que las que ponemos en el combinado masculino si queremos cumplir con los niveles de rendimiento previstos, ahora y en el futuro”, añade White.

La sólida base que se está construyendo –por no hablar del empuje y la ambición de la GFA– hacen pensar que los logros internacionales son sólo cuestión de tiempo. La laboriosa Stewart concluye haciendo hincapié en ese aspecto: “La GFA todavía tiene más trabajo por delante, pero como en la vida, siempre hay más cosas por hacer si quieres triunfar”.