“Va a ser un año muy emocionante, intentaremos alcanzar nuestro objetivo de clasificarnos para el Mundial Femenino”, señala la capitana de la selección femenina jordana, visiblemente impaciente por disputar la Copa Asiática Femenina de la AFC, que se celebrará en su país en abril de 2018. La joven podría también, al término de ese torneo, asistir a la culminación de su ya larga carrera obteniendo la clasificación para la Copa Mundial Femenina de la FIFA Francia 2019™.

La familia de Stephanie Al-Naber está muy unida al fútbol: su padre es directivo del Shabab Al-Ordon y su hermano Yousef compite en el prestigioso Al-Faisaly, además de ser internacional jordano. Ella cuenta con unas cualidades indiscutibles dentro de la cancha, pero destaca especialmente por sus sensacionales disparos con la zurda. Empezó a jugar al fútbol de pequeña, junto a su hermano y sus amigos, en las calles. Luego se incorporó al equipo de su escuela, y posteriormente fue subiendo peldaños uno a uno. Ha tenido un papel importante en la implantación del fútbol femenino en Jordania, y es uno de los puntales de su selección desde que se creó, en 2005. También fue la primera jordana en jugar en el extranjero. Ha pasado por los campeonatos de Dinamarca, Emiratos Árabes Unidos y Líbano.

Un sorteo favorable
Stephanie asistió hace unos días, junto a varias compañeras, al sorteo de las eliminatorias de la Copa Asiática Femenina 2018, celebrado en Ammán. Jordania está clasificada de oficio, en calidad de país anfitrión, pero eso no impidió que sus jugadoras sintiesen cierto estrés. “Aunque estemos clasificadas, nos interesaban dos cosas: saber quiénes son nuestros adversarios en el Grupo A, porque la Confederación Asiática aceptó que participásemos en la fase previa, y conocer también la composición de las demás liguillas. Varios grandes coinciden en un mismo grupo, y no habrá más que un clasificado para la fase final. Para nosotras es algo positivo, eso aumenta nuestras opciones de ir al Mundial”.

“En cada uno de los cuatro grupos hay al menos dos selecciones competitivas”, continúa Al-Naber. “La presencia de la República de Corea y de la RDP de Corea en el Grupo B significa que una de las dos quedará fuera. Lo mismo ocurre con Vietnam y Myanmar en el Grupo D, y también con Tailandia y Chinese Taipei en el C”.

“Todos estos equipos tienen mucha más historia que nosotras en la Copa Asiática, y cuantos menos sean más opciones tendremos de pasar. Sabemos que vamos a ser cabezas de serie de un grupo en la Copa Asiática, igual que Japón, defensor del título. Quizás el sorteo nos permita evitar a Australia y a la RP China en la primera ronda. Es evidente que entonces tendremos una posibilidad de acceder al Mundial”.

La importancia de una buena preparación
Stephanie Al-Naber ha participado en todos los grandes torneos de la selección jordana desde 2005, y ha ganado tres Campeonatos de Asia Occidental y una Copa Árabe Femenina y disputado los tres últimos Juegos Asiáticos (2006, 2010 y 2014). También contribuyó a la clasificación de las jordanas para su primera Copa Asiática Femenina, en 2014.

“Todas estábamos decididas a conseguir este primer billete para la Copa Asiática”, recuerda a FIFA.com. “Nos habíamos preparado a conciencia para los clasificatorios, y al final alcanzamos nuestro objetivo. Sentimos una alegría inmensa, aunque luego no fue un camino de rosas. Perdimos 3-1 el primer partido contra Vietnam, y también el siguiente, ante Australia, por el mismo resultado. En los dos partidos, yo marqué nuestro único gol. Terminamos recibiendo una goleada de 7-0 en el último, contra Japón”.

“Fueron unas derrotas abultadas, sobre todo la de Japón, pero hay que tener en cuenta que era nuestra primera participación, mientras que las japonesas fueron campeonas del mundo en 2011, y las australianas campeonas de Asia en 2010. En Canadá 2015 también asistimos a grandes goleadas, hasta de 10-0. Así que es normal que registrásemos esos resultados, tras una mala preparación”.

Aprender de la experiencia
Y llega a una conclusión clara. “En nuestro plantel hay ocho jugadoras que estaban presentes en 2005. En los torneos siguientes se incorporaron otras. Tenemos que aprovechar la experiencia acumulada y concentrarnos en la clasificación para el Mundial. No va a ser tarea fácil, pero vamos a intensificar los preparativos durante los catorce próximos meses, para aumentar nuestras posibilidades. La Federación Jordana nos ayudará organizando muchas concentraciones, eso nos permitirá progresar física y técnicamente. También vamos a jugar partidos contra adversarios superiores a nosotras. No tenemos miedo ni a Japón ni a Australia, ni tampoco a selecciones y clubes europeos. Hace falta jugar esos partidos si queremos estar preparadas cuando llegue el momento”, advierte.

“Me encantaría poder viajar varios años atrás y disputar el Mundial Femenino Sub-17, que organizamos hace unos meses. El ambiente que hubo fue formidable. Yo vi casi todos los partidos. Los espectadores llenaron las gradas y animaron muchísimo a Jordania. Esperamos que nos apoyen con todas sus fuerzas para alcanzar nuestra meta. Esta competición es nuestro legado, debemos aprovecharlo para construir un futuro radiante”.

Sueños mundialistas
Stephanie se atreve a soñar con el premio máximo. “Desde que sabemos que vamos a organizar la Copa Asiática, las jugadoras no dejan de hacer pronósticos, de hablar de los demás equipos y de preguntarse cómo vamos a conseguir uno de los cinco billetes para el Mundial. Esta clasificación sería una linda recompensa a todos estos años de esfuerzos”, confiesa.

“En general, nunca me pierdo un gran torneo”, continúa Al-Naber, apasionada por el fútbol desde niña. “Todo el equipo siguió lo que ocurría en los estadios de Alemania 2011. El ambiente fue fantástico. En la última edición, en Canadá, me fijé en los detalles técnicos, en el desempeño de las jugadoras y en las estrategias. Soy seguidora de Brasil y de Francia”.

“Brasil tiene muchas jugadoras de talento, entre ellas Marta, que hace lo que quiere dentro de la cancha. Tiene una técnica excepcional, y ha conseguido mantener su nivel durante más de un decenio. La selección francesa se basa en el juego colectivo. Aun así, me gusta especialmente Louisa Necib Cadamuro, que me recuerda a Zinedine Zidane. En cuanto a la estadounidense Carli Lloyd, lo que hizo durante el Mundial y, sobre todo, en la final, es algo fuera de lo común, sencillamente. Se llevó todos los trofeos, convirtiéndose en la mayor estrella del mundo”, reconoce.

Una cosa es segura, Stephanie Al-Naber y sus compañeras van a hacer todo lo posible por abordar en las mejores condiciones la Copa Asiática 2019 y ofrecer así una buena imagen del fútbol femenino jordano. Y lo harán sin renunciar al sueño de una histórica clasificación para la Copa Mundial Femenina de la FIFA Francia 2019.