Cuando Italia conquistó el título de la Copa Mundial de la FIFA™ en 2006, el nombre de Andrea Pirlo estaba en boca de todos en China. Once años después el astro vuelve a acaparar titulares en el país más poblado del planeta, aunque esta vez por la similitud de su juego con el de una integrante de la selección nacional.

La jugadora a la que se compara con el maestro italiano no es otra que Tan Ruyin, de 22 años de edad, una de las promesas con más proyección de la nación asiática en los últimos años. Fue titular en los cinco partidos de las Rosas de Acero en su camino hasta los cuartos de final de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Canadá 2015™, antes de alcanzar el mismo nivel de la competición en el Torneo Olímpico de Fútbol Femenino 2016. De hecho, fue su soberbio rendimiento en Río de Janeiro lo que la consolidó como una auténtica figura en ciernes.

La joven dejó boquiabierto al público con su derroche de creatividad, visión y astucia. Además, inauguró su cuenta con un espectacular cañonazo a larga distancia que apabulló tanto al rival como a todos los que lo vieron. Fue contra Sudáfrica, en el segundo duelo de China en la fase de grupos celebrado en el estadio Olímpico de Río de Janeiro.

Las pupilas de Bini iban ganando por 1-0 al borde del pitido final, sin embargo, las africanas buscaban el empate a la desesperada. China había perdido su primer partido por 3-0 a manos de las anfitrionas, por lo que esa victoria era vital. Entonces Tan sentenció de la manera más inesperada. Recibió la pelota dentro del círculo central y desde una distancia de 40 metros lanzó a puerta con tanta puntería que el balón pegó en el larguero y rebotó dentro de la meta sudafricana. La potencia y el efecto que imprimió al cuero fue tal que la prensa china no tardó en bautizarla como la "Señora Pirlo".

"Antes del encuentro el entrenador (Bini) me animó a abrir mi cuenta personal", declaró Tan a FIFA.com sobre su memorable diana. "Me dijo que lo intentara a larga distancia. Cuando recibí el balón miré a la guardameta y pensé que podía lanzar una parábola para evitarla. '¡Vamos allá!', me dije a mí misma. Disparé y fue gol".

"Me sentí contenta por marcar mi primer gol de esa manera", continuó Tan, que fue una de las tres nominadas a la Mejor Jugadora del Año de la AFC en 2016. "Agradezco los comentarios positivos de las personas de mi entorno. Pero me queda mucho por hacer hasta llegar a ser una buena futbolista. Seguiré trabajando duro, como de costumbre, para seguir progresando".

Eclosión sub-20
Tan es de Guangdong, la cuna del fútbol femenino en China, por lo que no resulta sorprendente que este deporte fuese para ella toda una obsesión cuando era niña. Era seguidora incondicional de la selección, y hasta consiguió el autógrafo de Pu Wei, su ídolo y figura clave de la generación de oro que se proclamó subcampeona planetaria en Estados Unidos 1999.

Con ella como inspiración, Tan avanzó imparable y fue convocada con las categorías juveniles del combinado. Representó a su país en la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Canadá 2014, donde formó parte del once inicial en los tres choques que disputó China.

Fue elegida jugadora del partido en el empate de las suyas con Alemania, un extraordinario duelo cargado de emoción en el que se anotaron nada menos que 10 tantos. Y aunque las jóvenes Rosas de Acero no consiguieron pasar a la ronda eliminatoria, aquel fue para nuestra protagonista un excelente bautismo internacional.

"La Copa Mundial Femenina Sub-20 de Canadá fue muy importante para mí", rememoró. "Por primera vez tuve la oportunidad de competir contra las mejores selecciones y jugadoras del mundo en un torneo mundial. Vi cómo jugaban y adquirí experiencia, que me sirvió de base para seguir mejorando. Además, aprendí a analizar al rival y qué esquemas de juego emplear, de los que nos indican nuestros entrenadores".

Con la Copa del Algarve 2017 a la vuelta de la esquina, Tan anunció su intención de iniciar el año por todo lo alto. "Indudablemente debemos intentar conseguir el mejor resultado posible. No obstante, lo más importante es que la competición nos ofrece la ocasión de medirnos a equipos extranjeros muy potentes y de adquirir veteranía y experiencia".

¿Y su objetivo personal? "Siempre espero poder echar una mano a mi equipo, y al mismo tiempo causar problemas al contrincante", concluyó Tan con un destello en la mirada.