El 17 de julio, día en el que Alemania iniciará contra Suecia su andadura en la fase de grupos de la Eurocopa Femenina de la UEFA en Países Bajos, Melanie Behringer ya no estará en el césped. Tras el triunfo de la Mannschaft en Río 2016, la centrocampista alemana decidió poner punto final a su etapa en la selección tras casi once años y medio. "Era un asunto al que siempre le daba vueltas, pero nunca estaba segura del todo de cuándo llegaría el momento oportuno", explica en su entrevista exclusiva con FIFA.com.

"Prefería esperar a ver cómo me veía personalmente en los Juegos Olímpicos y hasta dónde llegábamos como equipo. Cuando derrotamos a Canadá en semifinales, ya no tuve dudas. Aún en el terreno de juego, pensé: 'Vale, aquí se acaba. No hay mejor manera de dejarlo'. Ya lo había ganado todo con el combinado nacional, y para mí ya era un éxito tremendo meternos en la final. La medalla de plata también me habría sabido a gloria, por eso supe que aquel era el momento idóneo. Un partido más y pondría fin a mi carrera internacional".

Como colofón, Alemania acabó colgándose el oro al cuello. Y la contribución de Behringer, de 31 años, en este triunfo histórico fue fundamental: con sus cinco dianas, se erigió en la máxima artillera del Torneo Olímpico de Fútbol Femenino. Sus excelentes actuaciones reportaron a la alemana, que representó a su país en 123 ocasiones, una nominación al Premio The Best a la jugadora de la FIFA 2016.

"Nunca había marcado cinco goles en un torneo. Como centrocampista defensiva que soy, no es algo muy común", asegura Behringer con una sonrisa. "Las cosas me salieron a pedir de boca. Pude ayudar mucho al equipo. Para mí era importante lograr el éxito colectivo. Al final, no importa quién marque los goles, pero es obvio que me alegro de haber podido contribuir de ese modo".

La receta del éxito: el espíritu de equipo
El hecho de que la selección alemana conquistara por primera vez el oro en unos Juegos Olímpicos se debió también a otro motivo: "Como se pudo comprobar, en la fase de grupos no jugamos todo lo bien que nos habría gustado. Pero nos arropamos todas. Siempre tuve la sensación de que éramos un equipo, algo que, fuera del campo, quizá no se vio siempre así. Pero yo sabía que nos entendíamos de maravilla y que todas lo dábamos todo por las demás en cada partido. Al final, ganamos el torneo con merecimiento", explica Behringer, natural de Loerrach.

"Una para todas y todas para una" podría decirse, parafraseando el famoso lema de Los tres mosqueteros, de Alejandro Dumas. Una cohesión que también podría resultar determinante para el conjunto germano en la próxima Eurocopa, donde además defenderá el título. Behringer, bicampeona continental, seguirá el torneo desde fuera esta vez, quién sabe si con algo de nostalgia. "Estoy satisfecha con la decisión que tomé de no jugar más con la selección. También me hace ilusión tener algunos días más de vacaciones. Fue una etapa muy bonita, por supuesto, pero en estos momentos no lo echo de menos. A lo mejor sí tengo esa sensación cuando empiece el torneo y vea que aún podría haber estado ahí".

En cualquier caso, ahora toca concentrarse en su club, el FC Bayern de Múnich. La centrocampista ha ganado los dos últimos títulos de Bundesliga de manera consecutiva, y las muniquesas se mantienen en la pugna por el campeonato en la presente temporada. Y lo mismo ocurre en la Liga de Campeones Femenina de la UEFA, donde los días 23 y 29 de marzo se enfrentarán al París Saint-Germain por un puesto en semifinales. "En 2017 quiero mantenerme en forma, evitar las lesiones en la medida de lo posible y ganar con el Bayern la Liga y la Champions, que todavía me falta".