El lunes 6 de marzo de 2017, dos días antes del Día Internacional de la Mujer, la FIFA organizó su III Conferencia por la Igualdad y la Integración. La primera Secretaria General que tiene la FIFA, Fatma Samoura, clausuró el acto celebrado en la sede de la FIFA ofreciendo un discurso apasionado.

"Como organismo rector del deporte más popular en todo el mundo, representamos a millones de personas, sin tener en cuenta su sexo, su origen, su situación social ni sus creencias religiosas. Debemos ser humanos, y punto", declaró Samoura, excoordinadora de las Naciones Unidas y nacida en Senegal hace 54 años.

"La diversidad es el único camino a seguir para avanzar", añadió. "No sólo porque moralmente es lo correcto, sino también por la riqueza que encierra. El grupo de personas reunido en esta conferencia de hoy es un claro ejemplo. Se trata de una bella representación de lo que todo el mundo debería ser y de lo que el fútbol puede y debe representar. Y para eso no se necesitan palabras, sino acciones".

Al término del evento, Samoura habló en mayor profundidad con FIFA.com acerca de sus opiniones sobre la mujer en el fútbol y el papel que puede desempeñar la FIFA en la lucha contra la desigualdad.

FIFA.com: ¿Por qué son importantes eventos como este?
Fatma Samoura:
Porque [organizarlos] es lo correcto. Vivimos en un mundo compuesto tanto por hombres como por mujeres y ninguna sociedad puede prosperar alienando al 50% de su población. El fútbol es un deporte de alcance global, que puede unir a hombres y mujeres. Por tanto, que la FIFA organice esta conferencia demuestra que nos volcamos con las reformas y damos a las mujeres un papel protagonista en todo lo que hacemos en el fútbol. La igualdad de género consiste en capacitar a las mujeres y permitir que se expresen por sí mismas y digan al resto del mundo que una sociedad conservadora no es la solución cuando se quiere promover el deporte.

¿Cómo evalúa los progresos de la FIFA en la promoción del fútbol femenino?
Hemos empezado a plantar las semillas, y lo que presenciamos en la última Copa Mundial Femenina de la FIFA, en Canadá, y el entusiasmo que existe en torno al próximo Mundial de Francia me transmiten la impresión de que el fútbol es el instrumento adecuado para lograr un cambio social, sin ninguna duda. Cualquier sociedad que intente implantar cambios sostenibles hacia un mundo más inclusivo podrá hacerlo más con el fútbol. A través del fútbol podemos conseguir cambios más grandes en un tiempo récord.

¿Se considera usted un ejemplo en este proceso?
Mi designación como Secretaria General de la FIFA muestra que el mundo del fútbol se está volcando con la diversidad en los niveles más altos de su jerarquía. Pero lo que cambiará la percepción, que tiene la mayoría de la gente, de que el fútbol es un deporte eminentemente masculino no será sólo mi nombramiento, por supuesto. Es necesario que se produzcan estos mismos cambios en el ámbito de las confederaciones, de las federaciones miembro y de las comunidades. Ofrecer a las niñas la simple ocasión de practicar el fútbol les brinda una oportunidad de acabar adoptando o emprendiendo una carrera en el fútbol. Yo me considero afortunada por ocupar esta posición de número dos en la FIFA, qué duda cabe. Y espero que mi ejemplo sirva de inspiración para otras ligas de fútbol, confederaciones y federaciones miembro.

¿Con qué impresión general sale de la conferencia, en vísperas del Día Internacional de la Mujer?
Me ha sorprendido gratamente ver el entusiasmo de las personas asistentes. Ha habido tanto hombres como mujeres con gran interés en el tema, lo que demuestra que el desarrollo del fútbol femenino no es únicamente un problema para las mujeres en general, sino un problema que debe abordar la sociedad. Hemos oído algunas historias llenas de inspiración, de cómo el fútbol permitió a varias personas corregir defectos en la sociedad, en algunos casos a expensas suyas. Se ha demostrado que las mujeres pueden enviar un mensaje al resto del mundo mediante el deporte.