En la cuenta regresiva para el anuncio del lema y el emblema de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Francia 2019 –que tendrá lugar en París el 19 de septiembre –, repasamos 10 momentos inolvidables de la historia de esta competición.

El momento
Inglaterra llevaba 12 años sin participar en la Copa Mundial Femenina de la FIFA, por lo que viajó a China 2007 con la firme intención de recuperar el tiempo perdido. Y más aún después de su decepcionante actuación en le Eurocopa Femenina 2005, de la que fueron anfitrionas.

¿Por qué es especial?
Aya Miyama se adelantó en el marcador por medio de un lanzamiento de falta al poco de la reanudación. A falta de 10 minutos para el final, todo apuntaba a que Inglaterra se iba a ir de vacío en su primer duelo. Entonces surgió Kelly Smith. Un excelente giro y un poco de buena suerte tras un pase de Karen Carney ayudaron a la delantera del Arsenal a lograr el empate de Inglaterra con la zurda. Y para celebrarlo, plantó un beso a la bota con la que había golpeado el balón. Tres minutos después volvió a ver puerta, esta vez con la diestra, y se quitó la otra bota. Aunque otro tiro libre de Miyama en los compases finales volvió a dejar el choque en tablas, el doblete de Smith contribuyó a propulsar a las Leonas hasta los cuartos de final.

Las palabras de la protagonista
"Tuve como un segundo para marcar. Nada más. De pronto, mi mente echaba chispas. '¡Ahora! ¡Hazlo!' Y lo hice. Coloqué el balón con calma en el ángulo inferior izquierdo de la red. Me quedé en blanco. Para mí fue un momento de euforia. '¡Dios mío!', acababa de marcar mi primer gol en la Copa Mundial y realmente no sabía qué hacer o sentir. No me esperaba que fuese así. No tenía ni idea de cómo celebrar el gol. Llena de alegría y orgullo, y sin pensarlo, me quité la bota izquierda y la besé".
Kelly Smith.