Emperatrices del norte
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Estados Unidos y Canadá reservaron sus billetes para el Torneo Olímpico de Fútbol femenino Londres 2012, tras imponer su dominio absoluto en la región de la CONCACAF durante los diez días que duró el torneo clasificatorio. Después de que ambas selecciones hubiesen sellado su pase tras sus victorias respectivas sobre Costa Rica y México en semifinales, fue Estados Unidos la que se proclamó campeona merced a un contundente 4-0 sobre las Canucks en la final celebrada el domingo en el estadio BC Place de Vancouver (Canadá).

La competición, en la que participaron ocho países, se vio bastante desequilibrada desde el arranque de la fase de grupos. Así, el país anfitrión, Canadá, dominó claramente en el Grupo A con un 6-0 de entrada a Haití, seguido por un 2-0 sobre Cuba. Para rematar la faena, una cómoda goleada ante Costa Rica evidenció que las canadienses habían desterrado al olvido su prematura eliminación en la Copa Mundial Femenina de la FIFA Alemania 2011™.

En el Grupo B, las estadounidenses acumularon una impresionante cosecha de 31 goles por ninguno en contra, empezando con un 14-0 sobre la República Dominicana. Después vapulearon a Guatemala por sólo un gol menos y, ante México, acallaron a todos los que habían hablado de una posible sorpresa con un 4-0. Estados Unidos había encarado este preolímpico dispuesta a mejorar la impresión de su subcampeonato en Alemania 2011, y lo hizo con un éxito rotundo. Entretanto, Costa Rica obtuvo el segundo puesto en el Grupo A para citarse en semifinales contra Estados Unidos, mientras que México pasó como segunda del Grupo B y hubo de enfrentarse a Canadá.

Londres como recompensa
Las semifinales, disputadas en una misma jornada, tenían premio doble: la final y dos billetes a Londres 2012. Estados Unidos superó a Costa Rica por 3-0 en un encuentro que, para muchos, resultó su escollo más duro en toda la competición. Tobin Heath abrió el marcador para las Barras y Estrellas poco después de cumplirse el primer cuarto de hora, pero las Ticas opusieron una fenomenal resistencia durante el resto del primer periodo, y a punto estuvieron de empatar por mediación de Raquel Rodríguez, aunque se lo impidió la seguridad de Hope Solo bajo palos. El público del BC Place dejó bien claro que sus preferencias estaban del lado de Costa Rica. Sin embargo, a pesar de ello, Estados Unidos acabó dejando atrás sus nervios, y los tantos de Carli Lloyd y Alex Morgan certificaron su pase a los Juegos Olímpicos por quinta vez consecutiva.

En el segundo choque de la jornada, las anfitrionas canadienses hicieron ir a remolque a México desde los primeros compases, después de que la capitana local, Christine Sinclair, marcase a los 15 minutos, y de que Melissa Tancredi ampliase la renta apenas ocho minutos después. Las dos compañeras de vanguardia ya habían hecho gala de su descaro en ataque durante toda la fase de grupos, y esta vez tampoco defraudaron a los 22.954 espectadores que se dieron cita en Vancouver. La delantera mexicana Verónica Pérez hizo albergar esperanzas a las Aztecas con un golazo en el minuto 67, pero Sinclair selló el 3-1 definitivo con mucha sangre fría, batiendo por alto a la guardameta de 17 años Cecilia Santiago. Es más, con su segunda diana de la noche, Sinclair no sólo sentenciaba la presencia de las Canucks en Londres, sino que también elevaba su total de tantos internacionales a 129 y, con ello, superaba a la alemana Birgit Prinz en la tabla de goleadoras de todos los tiempos.

Eternos rivales
Ya con sus billetes a la cita olímpica en el bolsillo, Estados Unidos y Canadá podían respirar por fin. Sin embargo, la competición no había terminado aún para las dos potencias de la zona, pues restaba el último choque que coronaría a la mejor selección de la región. Con el apoyo de un público que ofreció unas cifras de asistencia sin precedentes, Canadá confiaba en hallar por fin la fórmula para doblegar a una selección estadounidense que todavía no había recibido ningún gol en lo que iba de torneo. El técnico local, John Herdman, lo expresó mejor que nadie antes del partido, haciendo hincapié en la rivalidad que impera entre ambas selecciones: “A las jugadoras intentas decirles que, cuando juegan contra Estados Unidos, no puede ser nunca más que un simple amistoso. Y enseguida se ponen el mono de trabajo. No nos dan miedo, pero son un equipo al que nos encantaría tumbar en nuestro propio campo”.

Sin embargo, Estados Unidos mantuvo su hegemonía en el torneo con una abultada victoria sobre Canadá, en la que Alex Morgan y Abby Wambach marcaron un par de tantos cada una. Morgan solamente necesitó 4 minutos para abrir el marcador, antes de que Wambach pasase a dejar atrás a Sinclair con un doblete que elevó su cosecha de goles internacionales a 131 (una cifra que, asimismo, supera el total de Kristine Lilly por uno, y que solamente es mejorada por los 158 de Mia Hamm en la tabla histórica de goleadoras).

Estados Unidos había venido exhibiendo una profundidad de banquillo incomparable durante todo el preolímpico, rotando su alineación inicial regularmente, y venía dispuesta a infligir un correctivo a las canadienses. Christina Julien sí logró poner en apuros con una ocasión clara a la arquera rival, Hope Solo, pero Morgan logró su segundo tanto en el minuto 56, y las Barras y Estrellas salieron de la final con su portería imbatida. “Ya estábamos clasificadas, pero el torneo no se había acabado”, afirmó la propia Morgan. “Nunca se trata de un simple partido. Nunca es sólo un amistoso. Queríamos concluir el preolímpico con fuerza, sin recibir goles en contra, y estamos contentas con el resultado final”.

Con el deber cumplido, los ojos miran ya al próximo objetivo, el oro olímpico, que Estados Unidos tendrá que defender en Londres.