Marta, en busca del oro olímpico
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No cabe duda de que Marta es uno de los grandes nombres del fútbol femenino en el mundo. Ha sido subcampeona mundial, ha ganado en cinco ocasiones el Premio Jugadora Mundial de la FIFA e incluso ha sido considerada por la revista Época de Brasil como una de las personalidades más influyentes del año 2009 en su país.

Tras un 2011 agridulce, la delantera amazónica se prepara para su gran objetivo de 2012, el Torneo Olímpico de Fútbol, en el que ya en dos ocasiones se ha quedado a las puertas de la gloria. Con el oro en mente y la sonrisa habitual en los labios, Marta charló en exclusiva con FIFA.com.

Marta, ¿qué conclusiones sacaría de su año futbolístico en 2011?
Fue bastante positivo, sobre todo desde el punto de vista individual, pero está claro que en el colectivo no alcanzamos nuestro objetivo mayor, que era ganar la Copa Mundial de Alemania 2011. Igualmente, creo que sacamos grandes lecciones de ese campeonato. El año podría haber sido mejor, pero no siempre lo que queremos se lleva a la práctica, así que hay que seguir trabajando

¿Qué impidió al equipo brasileño llegar más lejos en el Mundial?
Comenzamos bien, obtuvimos en primer lugar del grupo y el equipo estaba bastante fuerte, aunque infelizmente perdimos en cuartos de final con Estados Unidos, un oponente con el que tenemos una rivalidad desde hace varios años. Suelen ser partidos muy difíciles y decididos por detalles, y eso fue lo que pasó de nuevo: nos dormimos durante 25 segundos al final del tiempo extra, nos empataron y en los penales lo perdimos. Fue una decepción porque creo que teníamos la calidad y el juego para llegar a la final.

¿Siente que la suerte le dio la espalda a Brasil?
Creo que la suerte tiene que existir en todos los sentidos, pero también hay que estar bien preparados. Cuando hay un partido entre dos equipos de alto nivel, es de mucha tensión y normalmente los detalles son el factor principal para decidir el resultado. Ese es el principal aprendizaje.

Ahora se viene el Torneo Olímpico de Fútbol Londres 2012. ¿Qué sensaciones le genera?
Es un sueño que vengo buscado desde hace mucho tiempo, tengo ya dos medallas olímpicas de plata. Ahora está la oportunidad de revertir esas dos finales perdidas: es un momento de trabajo y dedicación, y espero que, si llegamos a las instancias finales, hayamos aprendido la lección y no repitamos lo sucedido en las dos ediciones anteriores.

Para este año vuelve al equipo el técnico Jorge Barcellos, con quien ya han tenido buenos resultados antes…
Jorge ya estuvo con nosotros en 2007 y 2008, conocemos bien su trabajo y nos agrada. Te da espacio para que des tus opiniones y las tiene en cuenta, nos sentimos muy cómodas con él. Creo que eso va a ayudar al grupo, porque tenemos ya una base. Además, me gusta el proyecto de trabajo, porque incluye muchas concentraciones, lo que es fundamental para poder sacar nuestro máximo rendimiento en el torneo.

Hablando un poco de su carrera, ¿cuál considera su mejor recuerdo?
La final de los Juegos Panamericanos 2007 en el Maracaná, por el ambiente, por lo que disfrutó la gente y por lo que significó ese triunfo. A partir de ese momento nos fortalecimos y empezamos a creer en nosotras mismas. Gracias a eso llegamos a la final del Mundial de ese año en China.

Hablando del aficionado brasilero, es apasionado pero también exigente. ¿Siente que ha aumentado la presión para la selección femenina?
Sí, quitando lo que pasó en el Mundial 2011, la gente en los últimos años se acostumbró a que llegáramos a casi todas las finales, y obviamente la exigencia aumentó. Además, hace unos años el fútbol femenino no era tan aceptado, porque la gente no nos conocía realmente. Hoy ha cambiado mucho, las personas nos acompañan, reconocen a las jugadoras y, obviamente, les exigen en consecuencia

Apenas está por cumplir los 26 años, pero ya es una de las jugadoras con experiencia en el equipo. ¿Ha cambiado su rol?
Mi papel es el mismo que el de todas las otras chicas. Aunque ya llevo un buen tiempo en la selección, aún no soy de las más experimentadas, por ejemplo como Formiga, que es uno de mis ejemplos a seguir. Pero claro, intento conversar con las chicas nuevas, para que se entusiasmen, para que no se sientan tan presionadas. Y también obviamente sobre experiencias anteriores, lo que faltó en esas ocasiones y lo que se necesita para el futuro.

Para terminar, ¿qué le depara su futuro a nivel de club?
Aún no lo sé. Tengo propuestas de Suecia, Rusia... Tendré paciencia y tomaré la que más me convenga.