Dahlkvist: "Es la hora de la revancha"
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Las futbolistas suecas dan la impresión de gozar de lo lindo jugando al fútbol: sobre el césped bailan y tienen permanentemente la sonrisa en los labios. Sin embargo, cuando se trata de jugar contra Japón, a las entusiastas escandinavas se les cambia el semblante y se ponen muy serias. Y no es de extrañar, porque las pupilas del seleccionador Thomas Dennerby tienen cuentas pendientes que arreglar con las asiáticas.

Cuando la selección que quedó tercera en la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2011 se enfrente el viernes en el Grupo F del Torneo Olímpico de Fútbol Femenino 2012 al campeón de la última cita global, se reeditará una de las dos semifinales de aquel certamen. Las japonesas se impusieron por 3-1 a la sazón en Fráncfort. "Fue un auténtico jarro de agua fría. Aún no lo hemos olvidado. Este reencuentro es para nosotras la hora de la revancha", advirtió la centrocampista sueca Linda Dahlkvist en su entrevista en exclusiva con FIFA.com en referencia al partido que se disputará en Coventry.

Las dos caras de Suecia
De ahí que, tras su triunfal estreno por 4-1 sobre Sudáfrica, las Blagult oscilen entre dos humores. Por un lado, irradian de nuevo esa alegría tan campante que las distingue y quieren entusiasmar al público con su fútbol exuberante y lleno de garra en la carrera por la medalla de oro olímpica. Por el otro, no pueden evitar la seriedad que implica el trabajo para alcanzar su objetivo. A veces los rivales subestiman al conjunto de Dennerby, a juicio de Dahlkvist: "Nos gusta mucho reírnos juntas y nos inventamos celebraciones graciosas para cuando marcamos un gol, como por ejemplo el baile que nos marcamos en el último Mundial o el efecto dominó que hemos escenificado aquí en los Juegos. Pero eso engaña, porque también somos sumamente ambiciosas, diligentes y resueltas".

Cualidades todas ellas que les harán mucha falta, en particular contra las técnicas y correosas japonesas. Dahlkvist sabe demasiado bien que sus compañeras y ella deberán mantenerse muy compactas en el centro del campo para plantar cara al campeón del mundo. Ella vivió en primera persona la amarga derrota en semifinales hace un año. "Era divertido verlas jugar, porque lo hacían muy bonito. Pero creo que también es divertido jugar contra ellas. Me encanta nuestra consigna: 'Podemos lograrlo'. Por eso queremos dar una buena imagen contra Japón y lanzar un mensaje de advertencia al resto de nuestros contendientes", avisó Dahlkvist llena de confianza.

Es esta naturalidad lo que da alas al actual combinado nacional sueco que gravita en torno a su principal estrella, Lotta Schelin. Pero han sido también su ambición y su fe en sus propias fuerzas lo que ha permitido al cuarto ocupante de la Clasificación Mundial Femenina de la FIFA regresar a la élite mundial de la disciplina.

Japón se ve como aspirante
También en el campamento japonés son conscientes de la magnitud de su próximo obstáculo. Las niponas no se atribuyen de ningún modo el rol de favoritas. "Nos enfrentamos a una misión difícil. Las jugadoras suecas son todas muy grandes. Además tienen a Lotta [Schelin], que es una delantera increíblemente rápida. Así que sabemos a qué atenernos", declaró la guardameta Miho Fukumoto en su entrevista con FIFA.com.

Japón mantiene la pelota a ras de suelo cuando sale a jugar, y lo mismo hace con la palabra en sus declaraciones, incluidas las que ha emitido en este Torneo Olímpico de Fútbol Femenino. La selección que comanda sobre el césped la Jugadora Mundial de la FIFA, Homare Sawa, no ha abandonado en ningún momento su perfil bajo pese a su sensacional encumbramiento en la Copa Mundial del año pasado. Al contrario: en su triunfal estreno sobre Canadá, Japón se presentó con un dispositivo de juego aún más trabajoso y dinámico, basado en los pases precisos y las carreras constantes.

"Aún no hemos ganado nada en los Juegos Olímpicos. Ni siquiera una medalla. Por esa razón, aunque seamos el vigente campeón del mundo, nuestro papel es el de aspirantes. Empezamos desde cero", señaló la experta lateral derecha Yukari Kinga en su conversación con FIFA.com, para a continuación replicar dubitativamente a nuestra pregunta: "¿Si podemos ganar el oro? Creo que debo decir que sí".

En cualquier caso, hay algo que ya se puede afirmar con rotundidad respecto a este duelo de titanes: por la mentalidad con la que ambos equipos afrontan el reto, se merecen subir al podio final.