Barcellos: "Necesitamos el oro"
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No se puede demostrar objetivamente que la selección brasileña femenina sea mejor con Jorge Barcellos al timón. El propio técnico se empeña una y otra vez en rechazar esta conclusión tan simplista, pero lo cierto es que el equipo ha logrado sus mejores resultados a sus órdenes: el subcampeonato en la Copa Mundial Femenina de la FIFA China 2007 y la segunda plata olímpica consecutiva de Brasil, en el Torneo Olímpico de Fútbol Pekín 2008.

De nuevo al frente del equipo, el entrenador brasileño espera que esos dos segundos lugares se transformen por fin en una medalla de oro en Londres 2012. Barcellos dialogó al respecto con FIFA.com.

Señor Barcellos, ¿cómo es que dejó la selección para terminar regresando?
Después de los Juegos de Pekín me ofrecieron entrenar al Saint Louis Athletica, de la WPS (Women’s Professional Soccer, la extinta liga femenina de Estados Unidos). Tuvo gracia, porque acepté la oferta y no tardé en percatarme de que no había sido una buena decisión. Cuando me quise dar cuenta estaba en Estados Unidos y había perdido mi puesto en la selección.

Entonces, ¿se arrepintió?
Todo aquello me entristeció al principio, puesto que solo habían pasado unos 15 días desde la final olímpica. Aún no me había recuperado del todo, porque tuvimos la medalla al alcance de la mano y la dejamos escapar. Fue muy duro. Al final me quedé dos años por allá, pero los inicios fueron muy dolorosos.

Regresó a Brasil para dirigir de nuevo a la selección femenina sub-20, ¿no es así?
Así es. El equipo no había hecho un buen papel en el Mundial de Alemania 2010, y no hay que olvidar que mi vida en la selección comenzó con el combinado sub-20 que logró el tercer puesto en el Mundial de Rusia 2006. La CBF me ofreció hacerme cargo del equipo y yo acepté sin dudarlo. Si se trata de la selección, entrenaría hasta a la sub-10 (ríe). Estuve un año con la sub-20 y, a la vista de los resultados de la absoluta, que perdió contra Canadá en el Torneo Ciudad de São Paulo, cayó en los cuartos de final de la Copa Mundial de Alemania y posteriormente perdió el oro en los Juegos Panamericanos, acabé volviendo en diciembre de 2011. Por suerte, desde entonces hemos ganado el Torneo Ciudad de São Paulo y la Copa de Suiza durante nuestra fase de preparación para Londres 2012. Volver a disputar una cita olímpica es increíble, puesto que no todos los entrenadores tienen el privilegio de participar en dos ediciones. Estoy feliz, principalmente porque noto que las chicas también lo están.

¿Por qué piensa que su regreso agradó tanto a las jugadoras?
Porque conozco muy bien a cada una de ellas. Casi todas son chicas que ya estuvieron conmigo en la sub-20: Fabiana, Renata Costa, Érika, Francielle... Además están Cristiane y Marta, que disputaron a mis órdenes el Mundial 2007... He participado en la formación de casi todas ellas.

Brasil cayó en cuartos en la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2011. Teniendo en cuenta que antes se llegaba a las finales, ¿cree usted que su equipo tiene ahora menos presión?
No lo creo, porque el pueblo brasileño y el fútbol femenino de este país necesitan el oro, lo cual genera una presión natural. Lo que pasa es que nosotros heredamos una presión que viene del fútbol masculino y de su historia, aun cuando el femenino nació en los años noventa y todavía está en edad infantil. A pesar de todo hemos hecho ya mucha historia, y ahora queremos culminarla con el oro.

Hablando de historia, el partido contra Gran Bretaña en Wembley será especial pese a jugarse en la primera fase, ¿verdad?
Sin duda. Jugar en Wembley por primera vez en la historia es otro paso magnífico para el fútbol femenino. Además, para nosotros será otro duelo decisivo y lo vamos a afrontar como tal. Para lograr el oro es preciso jugar todos los partidos como si fuesen finales.