Necib, reencuentro por partida doble
© Getty Images

Este es el primer Torneo Olímpico de Fútbol Femenino para Francia. Sin embargo, la organizadora del juego Louisa Necib no se conforma con la hazaña que supone haber alcanzado los cuartos de final. Quiere más. Y para eso deben superar a Suecia en lo que será un reencuentro por partida doble.

"Suecia no nos inspira un miedo especial, porque llegados a este punto de la competición, solo encuentras grandes equipos", explicó la marsellesa a FIFA.com. "Nos privaron de una medalla en la última Copa Mundial, espero que esta vez no puedan pararnos". En Alemania 2011, las escandinavas se subieron al tercer escalón del podio a expensas de las francesas, que nunca antes habían llegado tan lejos en la escena internacional.

Ahora, las pupilas de Bruno Bini ya están consolidadas entre la élite. "Desde la Copa Mundial estamos viviendo algo magnífico, disputamos grandes partidos en estadios espléndidos y resulta muy agradable", afirmó exultante la piedra angular de un combinado francés que ha pulido y afilado sus armas desde aquella cuarta plaza. Necib se mostró entusiasta y comedida a partes iguales ante la idea de verse de nuevo las caras con las nórdicas: "Sí, será una revancha, pero sobre todo será un partido bonito y complicado".

Tras una derrota difícil de digerir contra Estados Unidos en su debut en el Grupo G (4-2), las francesas se medirán el viernes a otra candidata al oro olímpico. La dorsal número 14 es consciente de que su selección deberá subir el listón con respecto a la fase de grupos y más concretamente al último encuentro, frente a Colombia, que las europeas ganaron por la mínima después de desperdiciar una plétora ocasiones en la primera parte: "Nos faltó acierto. Como nos dijo nuestro entrenador, no tenemos derecho a fallar tantas oportunidades en nuestros próximos compromisos internacionales".

Sentimientos encontrados
La jugadora del Lyon conoce a la perfección la principal amenaza a la que se enfrentará en su primer choque de las eliminatorias directas del Torneo Olímpico. Se trata de una futbolista en particular, que estará dispuesta a hacerles pagar caro el más mínimo error. Su nombre es Lotta Schelin y esta temporada marcó 38 goles con el Olympique de Lyon, muchos de ellos servidos en bandeja por la propia Necib. "Es a la vez raro y agradable jugar contra una compañera de club", comentó circunspecta la mediocampista.

Un sentimiento ambivalente compartido por la mayoría del conjunto francés, que cuenta con un nutrido contingente proveniente de la entidad bicampeona de Europa. Y aunque desde el punto de vista humano siempre es agradable cruzarse en el camino de la sueca, cuyo buen carácter es legendariao, en el plano deportivo la experiencia puede convertirse rápidamente en una pesadilla si se tiene la mala suerte de que la delantera defienda los colores del rival, y tenga un día inspirado. "Cuando se practica el deporte de alto nivel, se tiene necesariamente un instinto 'depredador', y se hace lo que haga falta para vencer, aunque juegues contra tus compañeras de club. Yo no soy una mala persona, pero me empleo a fondo para hacer ganar a mi equipo", recordaba hace poco Schelin al micrófono de FIFA.com.

Además, parece que la sueca no tuvo reparos sobre el césped de Sinsheim hace un año, cuando abrió el marcador ante Francia, y seguro que tampoco los tendrá el viernes 3 de agosto. Necib, por su parte, hará lo propio en el bando contrario.