El lado positivo de una derrota dolorosa
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Resulta difícil encontrar aspectos positivos en una derrota cuando se produce con un gol del rival en el tiempo añadido de la prórroga y después de haber ido tres veces por delante en el marcador. Aun así, la manera en que Canadá cayó ante Estados Unidos en la semifinal del Torneo Olímpico de Fútbol Femenino representa una evolución enorme, y ese revés (4-3) entraña un gran mérito, por doloroso que haya sido.

“En última instancia, este partido proporcionará mucha confianza a las chicas. Hoy han dado un enorme paso al frente”, explicó el seleccionador John Herdman a FIFA.com tras el choque disputado en Manchester. “Hemos jugado de igual a igual, y en algunos momentos incluso hemos sido mejores que Estados Unidos, el equipo que en enero nos goleó 4-0 en el preolímpico. Fuimos por delante tres veces, Christine [Sinclair] ha marcado una tripleta en una semifinal olímpica... El guión estaba casi todo escrito”, concluyó el británico, quien sustituyó a la italiana Carolina Morace al mando del combinado canadiense poco después de la eliminación sufrida en la primera fase de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Alemania 2011™, con tres derrotas.

La diferencia entre aquel equipo y el que disputará este jueves la medalla de bronce ante Francia no ha pasado en absoluto desapercibida para la capitana estadounidense, Christie Rampone, sobradamente acostumbrada a medirse con sus vecinas del norte. “Ahora mismo estoy eufórica por cómo se ha producido nuestra victoria, pero hay que reconocer el mérito de las rivales, y cuánto han mejorado desde el cambio de entrenador”, señaló la defensora, de 37 años, en declaraciones a FIFA.com minutos después del heroico tanto de Alex Morgan en la prórroga. “Durante este periodo nos hemos enfrentado varias veces a Canadá, y hoy se ha visto que han incorporado el nuevo sistema táctico implantado por John [Herdman], y que creen en él. Eso aporta confianza”.

Sin embargo Herdman, a pesar de los innegables progresos, obtenidos básicamente con el mismo plantel de hace un año, prefiere no atribuirse excesivos méritos. “Si hemos cambiado algo, ha sido en lo que respecta a la cultura. Las jugadoras tienen probablemente más responsabilidad en el desarrollo de aspectos tácticos del juego”, indicó. “Es una cuestión de comunicación. Y, cuando veo que algunas cosas pasan como hoy, me alegra constatar que nos hayamos comunicado tan bien”.