Los dos mundos de Kumagai
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En la intensa velada que se vivió el jueves por la tarde en el estadio londinense de Wembley, seguramente nadie discernió de manera más clara el contraste entre la alegría sin límites y la desilusión más honda que Saki Kumagai. La zaguera japonesa marcó en la tanda de penales de la final de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2011 contra Estados Unidos el lanzamiento definitivo de las Nadeshiko, y se erigió de esa manera en una de sus heroínas más inolvidables. Esta vez no podía ocultar su impotencia ante el triunfo por 2-1 de las norteamericanas en la final del Torneo Olímpico de Fútbol Femenino 2012. Cerca de 13 meses mediaban entre esas dos formas tan contrapuestas de sentir el mundo.

"La alegría del año pasado fue mayor que la decepción de éste, eso está claro. Sobre todo en mi caso, puesto que aquello fue especialmente bonito para mí. Y además, en Londres hemos ganado la medalla de plata en unos Juegos Olímpicos, que no es poco", declara Kumagai en su conversación con FIFA.com. Con todo, la cortafuegos de 21 años, que desde hace una temporada defiende los colores del coloso alemán 1. FFC Fráncfort, está visiblemente frustrada y deprimida.

No es para menos: las japonesas dejaron escapar numerosas ocasiones de gol contra las chicas de las Barras y Estrellas, estrellaron varios balones en el palo y dominaron buena parte del encuentro con su rápido juego de pases cortos. "Hoy, de hecho, hemos jugado incluso mejor que hace un año en la final mundialista que ganamos en Fráncfort. Es una verdadera lástima que no estuviéramos más acertadas frente a la portería contraria", se lamenta Kumagai.

Sin desmayo
"Los Estados Unidos jugaron muy bien, por supuesto, todo hay que decirlo. Pero en realidad nosotras logramos imponer nuestro estilo de juego. La única diferencia fue que ellas aprovecharon mejor sus oportunidades", analiza. Sobre todo Carli Lloyd, que anotó los dos goles y se convirtió en la jugadora del partido. Lloyd es, en cierto modo, la sucesora de Kumagai.

La defensora de 1,71 metros de estatura, en cualquier caso, no deja de mirar adelante llena de optimismo. Lo que ha conseguido con las Nadeshiko no se olvidará fácilmente. "A lo largo de los 13 últimos meses hemos adquirido mucha más notoriedad. Que después del triunfo en el Mundial nos hayamos colgado una medalla en las Olimpiadas es tremendamente importante para la popularidad del fútbol femenino en Japón", indica.

Y nada más terminar la final del Torneo Olímpico de Fútbol Femenino 2012, Kumagai ya está pensando en el futuro llena de ambición. "Mi primer objetivo ahora es proclamarme campeona de Alemania por primera vez con el Fráncfort. Pero en la selección nuestro mayor empeño a largo plazo será naturalmente defender el título mundial en Canadá 2015 y volver con él a nuestro país", concluye. Así es la mentalidad de las japonesas: volverán a la escena global con más determinación y motivación que nunca. Después de todo, siguen siendo las campeonas del mundo.