EL RESUMEN DE LA JORNADA – Primero fueron las canadienses las que formaron una montaña roja para festejar la medalla de bronce conseguida en el Torneo Olímpico de Fútbol Femenino Río 2016 y unas horas más tarde las siguieron las alemanas. Sí, Alemania vistió completamente de rojo para quedarse por primera vez en su historia con un oro olímpico, luego de las tres medallas de bronce conseguidas en Sydney 2000, Atenas 2004 y Pekín 2008.

El color de la pasión no sólo cubrió a las ganadoras, sino que Suecia y Brasil también pusieron de su parte para que en el estadio Maracaná de Río de Janeiro y en la Arena de Sao Paulo se vieran unas finales vibrantes, jugadas al máximo y con buenas ocasiones de riesgo. Tanto alemanas como canadienses se adelantaron por 2-0 y sufrieron con dientes apretados el final cuando descontaron suecas y brasileñas respectvamente, pero el 2-1 en ambas canchas no se modificó.

Suecia se va de Río con una plata histórica, la primera medalla para el fútbol femenino de ese país, y con el Premio Fair Play bajo el brazo. Brasil lloró quedarse fuera del podio y por la despedida de Formiga, que a los 38 años deja la selección siendo la única jugadora en participar en los seis torneos olímpicos. Pero se llevó la ovación de la torcida, que apoyó como en cada uno de los partidos seis partidos que disputaron las locales.

Resultados
Partido por la medalla de oro
Suecia 1-2 Alemania

Partido por la medalla de bronce
Brasil 1-2 Canadá

El gol del día
Suecia 0-1 Alemania, Dzsenifer Marozsan (48')
Hay goles muy importantes y goles que además de muy importantes son golazos, como el que convirtió Dzsenifer Marozsan para abrir el marcador de la final en un momento clave: el inicio del segundo tiempo. Melanie Leupolz centró desde la derecha, la pelota se desvió en una defensora sueca en el camino y le quedó a la oriunda de Hungría en la medialuna. La 10 frotó la lámpara y sacó un derechazo espectacular que se clavó en el ángulo izquierdo de Hedvig Lindahl, que voló y rozó la pelota con sus yemas pero nada pudo hacer ante semejante remate. Fue el único gol de Marozsan en el torneo pero también el más importante.

Momentos destacados
Unas selfies de oro

Silvia Neid no cabía en su propio cuerpo de la alegría. Para la entrenadora alemana esta era una final muy especial, dado que era su despedida como seleccionadora antes de pasar a ser la encargada del departamento de ojeadores de fútbol femenino de la Federación Alemana. Gritó los goles eufórica y, una vez consumado el oro, no paró de sacarse selfies con la hinchada. El olímpico era el único título que se le negaba desde que asumió como técnica principal de la selección en 2005. Fue dos veces campeona europea y en 2007 obtuvo la Copa Mundial Femenina de la FIFA China 2007.

Máxima efectividad
Suecia se llevó la medalla de plata habiendo estado al frente en el marcador apenas durante 30 minutos de los 600 minutos que jugó en el certamen, que incluyen los tiempos suplementarios ante Estados Unidos y Brasil. No pudo disfrutar estar al frente en la final pero sí lo hizo durante 14 minutos ante Sudáfrica (ganó 1-0) y en 16 hasta que las estadounidenses igualaron 1-1.

Poder adolescente para el bronce
Dos jugadoras tuvieron especial incidencia en la victoria canadiense: Jessie Fleming y Deanne Rose. Las dos son apenas adolescentes: la talentosa mediocampista tiene 18 años, mientras que la potente delantera sólo 17. Rose convirtió el primer tanto y dio la asistencia del segundo, mientras que la jugada de Fleming para el 2-0 fue inolvidable: presión para marcar y quitar, habilidad para dejar en el camino a dos rivales y precisión para encontrar a Rose. La matriz de Jessie es claramente olímpica: con 12 años se decidió a concentrarse en el fútbol al ver ganar a su país el bronce en Londres 2012. “Pulsó el interruptor en mí. Me dije '¿Sabes qué? Debes comprometerte realmente con esto'”, reveló antes de comenzar el torneo.

Garganta seca
Nadie podía sospecharlo tras la lujosa goleada ante Suecia por 5-1 de la primera fase, pero Brasil terminó adolesciendo de capacidad ofensiva para poder quedarse con alguna de las medallas que tanto deseaba. El gol de Beatriz a los 79, una media vuelta preciosa tras pararla con el pecho, cerró una sequía de ¡419 minutos! sin convertir goles. No le alcanzó a las brasileñas con el zurdazo cruzado de la 16.

La frase
“Ganamos varios fans durante la Olimpíada, llenamos los estadios. Ese es el mayor premio. Lógicamente queríamos el podio, pero ser aplaudidas en todos los lugares, eso es lo que nos vamos a llevar. Ahora pido al pueblo brasileño: no dejen de apoyar el fútbol femenino. Necesitamos mucho de ustedes”. Marta, entre lágrimas, tras la derrota ante Canadá.