Fue la última en abandonar el Arena Corinthians de São Paulo este viernes 12 de agosto, como si quisiese prolongar sus últimos momentos como jugadora de fútbol… Ya no veremos más a Louisa Cadamuro con la camiseta de la selección de Francia; ni siquiera con la del Olympique de Lyon. Esta figura imprescindible del fútbol femenino francés desde hace más de 10 años, comparada constantemente con Zinedine Zidane por sus orígenes argelinos, su infancia en Marsella, su posición en el campo y, evidentemente, sus cualidades con el balón en los pies, ha decidido poner fin a su carrera al cabo de 148 internacionalidades (y 38 goles). Pero no ha sido una decisión repentina.

“Tomé esta decisión desde el momento en que supe que no podía conciliar mi vida privada y mi vida deportiva”, explicaba al diario L’Équipe justo antes de empezar el torneo olímpico. “Si debo elegir entre mi carrera, que ha sido muy bonita, y mi marido, la elección se hace rápido… Muchas personas viven una relación a distancia y se sienten plenos y realizados. Pero yo no concibo la vida así”.

Si bien fue Nécib el apellido que dio fama a Louisa, el que lucía en su camiseta por primera vez durante Río 2016 (Cadamuro) tampoco es desconocido en el planeta fútbol. No en vano, la jugadora se casó el pasado junio con el internacional argelino Liassine Cadamuro, y tomó su apellido. Un Cadamuro que, por cierto, fue convocado recientemente por el seleccionador argelino Milovan Rajevac con vistas a la 6ª jornada de la fase de clasificación para la Copa Africana de Naciones 2017, que tendrá lugar a principios de septiembre…

“La vamos a echar de menos, está claro. En el plano personal es alguien a quien quiero muchísimo; y en el plano futbolístico, es alguien a quien admiro. Es excepcional lo que siempre ha sido capaz de hacer con un balón. Es una de las mejores jugadoras del mundo”, subraya a FIFA.com la capitana de Francia, Wendie Renard, que ha jugado con Cadamuro en el Lyon desde 2007. “Ha tomado la decisión de dejarlo; y simplemente hay que desearle mucha felicidad en su nueva vida. Es una elección suya, que le incumbe a ella. Pero como también nos explicó: ha vivido Mundiales, Eurocopas, Torneos Olímpicos... Y con el Lyon, ¡lo ha ganado absolutamente todo!”.  

Louisa, efectivamente, posee uno de los historiales más brillantes del fútbol de clubes galo. En el OL, donde recaló en 2007, ha ganado 3 Ligas de Campeones y nada menos que 9 ligas francesas. En cambio, con las Bleues, su cosecha es más escasa: sólo 2 triunfos en el Torneo de Chipre. “Es triste verla marcharse con una derrota así. Es una ganadora. Habríamos preferido claramente regalarle una medalla…”, nos confiesa Elise Bussaglia.

En la misma sintonía se expresa Griedge MBock Bathy: “Es una grandísima jugadora. Vamos a añorarla tanto en el Lyon como en la selección de Francia. También vamos a tener remordimientos por no haber podido celebrar su marcha como era debido, con una medalla”.

“Afortunada en el juego…”
Para ese último partido contra Canadá, el seleccionador Philippe Bergeroo decidió, contra todo pronóstico, dejar a Louisa Cadamuro en el banquillo, pese a que había sido una de las mejores jugadoras francesas en la fase de grupos. “Quería rotar la plantilla. En el plano físico, debía velar por los organismos. Decidí empezar sin Louisa para hacerla entrar en el segundo tiempo”, explica Bergeroo, que, efectivamente, recurrió a su figura en el minuto 62 de partido. “Lamento la eliminación por ella, igual que por las demás. Sin embargo, habíamos empezado bien los Juegos… Ganamos 4-0 a Colombia, hicimos un buen partido contra Estados Unidos pese a la derrota, y luego ganamos 3-0 a Nueva Zelanda”.

Más que el Canadá-Francia, que lógicamente dejará un recuerdo amargo a Cadamuro, a las demás Bleues y a sus seguidores, es ese encuentro contra las Football Ferns el que quedará como el último gran momento de la número 14 francesa. Tras haber firmado ya un partido muy completo contra Colombia en la jornada inicial, brilló con luz propia ante Nueva Zelanda, luciendo toda su clase y marcando dos goles. “Cuando juega a ese nivel, eso dice mucho del vacío que va a dejar cuando se marche”, señalaba Camille Abily tras el partido. “Jugadoras así no hay muchas… Ahora habrá que arreglárselas sin ella. Será complicado, pero lo conseguiremos”, concluía, a su vez, Sakina Karchaoui.

Por su talento, Cadamuro dejará su huella indudablemente en el fútbol femenino francés. Pero no está tan claro que también ocurra a la inversa… “Ahora mismo, ¡el mejor recuerdo de mi carrera es mi matrimonio! Con el Lyon, es el final más feliz. No podría haber esperado uno mejor. O bueno, para aspirar a superarlo, me haría falta una medalla en los Juegos”, anunciaba Cadamuro antes de la cita olímpica. Así pues, apostamos por que sabrá consolarse con su nueva vida familiar. Como bien dice el refrán: “Afortunada en el juego, desafortunada en amores...”