Es difícil imaginar un balance mejor para un día de una futbolista que alcanzar por primera vez la final del Torneo Olímpico de Fútbol femenino en su encuentro número 100 con la selección. Eso fue exactamente lo que vivió la alemana Saskia Bartusiak este martes en el Estadio Mineirão de Belo Horizonte. Después de que Alemania ganase 2-0 a Canadá, la jugadora casi no podía dar crédito mientras festejaba este histórico triunfo con sus compañeras. ¿Es la mejor manera de celebrar los 100 partidos con el combinado nacional?

“¡Sin duda! Ya me lo han dicho más veces”, explica radiante Bartusiak a FIFA.com. “Que el partido coincida con mi 100ª internacionalidad es toda una casualidad, claro, pero estoy muy emocionada por esta clasificación para la final. No creo que vaya a olvidarlo nunca”.

Tras recibir el brazalete de capitana en septiembre de 2015, a raíz de la retirada de Nadine Angerer de la selección, la jugadora, de 33 años, ha conducido ahora a su equipo a la final en su primer gran torneo como líder del plantel, a pesar del inicio titubeante que protagonizaron las germanas. Bartusiak y compañía perdieron su último compromiso de la liguilla ante su futuro rival de semifinales, a pesar de mantenerse invictas en sus 12 enfrentamientos anteriores con el cuadro norteamericano. Alemania accedió a las rondas eliminatorias como segunda del Grupo F, pero desde entonces ha mostrado una imagen totalmente distinta.

“Estamos más unidas como grupo”, señala la central del Fráncfort. “En la liguilla tuvimos algunos altibajos, pero no dejamos de creer en nuestras posibilidades y corregimos un par de cosas. Siempre supimos que era algo que estaba a nuestro alcance, que éramos capaces de conseguirlo, y lo hemos demostrado sobradamente en la fase de eliminatorias”.

Listas para Río de Janeiro 
Después de imponerse por un ajustado 1-0 a la RP China en cuartos de final, Alemania exhibió una mayor superioridad ante las canadienses, aunque el choque no resultó en absoluto sencillo.

“La selección canadiense es buenísima”, reconoce Bartusiak. “Siempre lleva peligro. Nosotras apostamos por contrarrestar su juego, y tuvimos que emplearnos a fondo. Este torneo está siendo duro, como se ha visto en el partido de hoy. Hay que sacarse el sombrero ante todas las integrantes del equipo. Todo el mundo se entregó al máximo, eso es lo que nos ha permitido ganar”.

Con este resultado, la selección femenina alemana sigue los pasos de la masculina. El escenario de la victoria del martes no fue otro que el legendario Estadio Mineirão, que parece estar acompañando los sueños futbolísticos de su país en estos dos últimos años.

“Ya nos lo preguntaron antes de este partido, porque la selección masculina había ganado 7-1 aquí [contra Brasil, en la Copa Mundial de la FIFA 2014™], y los sub-21 también lo hicieron muy bien [al vencer 10-0 a Fiyi en el Torneo Olímpico de Fútbol masculino]. Lo tomamos como un buen presagio, y hemos logrado dar continuidad a esos triunfos”.

Y, al igual que el conjunto masculino hace dos años, las alemanas pondrán ahora rumbo a Río de Janeiro, donde les espera Suecia en la final del Maracaná. Con todo, y al menos de momento, a la capitana no le preocupa el juego de sus rivales ni las tácticas que puedan utilizar.

“Pronto lo veremos”, dice Bartusiak. “Ahora estamos disfrutando de la victoria, de ser la primera selección femenina alemana que llega a una final olímpica. Aún no lo hemos asimilado totalmente. Tenemos que darnos cuenta de lo que hemos conseguido hoy. Después, a mirar hacia delante. Vamos a Río de Janeiro, ¡a jugar en el Maracaná!”.