Se dice que el fútbol es un deporte colectivo y es cierto. Es, claramente, una disciplina en la que la unión hace la fuerza. Es más, todos los jugadores y entrenadores dicen lo mismo: si de verdad existe la formula del éxito, el espíritu de equipo es su principal ingrediente. Visto el formidable ambiente que manifiestamente se respira en la concentración canadiense durante el Torneo Olímpico de Fútbol Femenino de Río 2016, no hay la menor duda de que ahí radica una de las claves de su buen rendimiento en esta competición. Y si hay un símbolo de esta cohesión es el dúo Ashley Lawrence - Kadeisha Buchanan, con las que FIFA.com conversó a escasas horas de su choque de semifinales contra Alemania.

A sus 20 años, hace ya más de diez que forman tándem. Media vida. Dieron sus primeros pasos futbolísticos juntas, a los nueve años, en el mismo club, el Brampton, y desde entonces no se han separado. Las dos han pasado por los mismos clubes al mismo tiempo, el Toronto Lady Linx en 2013, el Ottawa Fury de 2014 a 2015 y el Vaughan Azzurri en 2016. Ahora también defienden la misma camiseta, la de Canadá, para intentar conseguir juntas una medalla para su país.

"Siempre he considerado un privilegio el hecho de jugar con Ash. Nos conocemos tan bien... Hemos vivido juntas: lo bueno, lo malo, las luchas. Es genial poder compartir juntas esta experiencia olímpica", declaró Kadeisha Buchanan.

A lo que su compañera Lawrence replicó: "Es extraordinario poder vivir un momento como éste juntas. Kadeisha es mi mejor amiga. Llevamos todo este tiempo jugando juntas. Para mí es como una hermana. Me río muchísimo con ella, siempre está ahí para escucharme, siempre ahí en los momentos buenos y en los más difíciles. Y encima, ¡es una jugadora de talla mundial!".

Buchanan, ganadora del Premio Jugadora Joven Hyundai en la Copa Mundial de la FIFA Canadá 2015™, destaca, efectivamente, por su gran talento. Y si las Canucks no han recibido más que dos goles en contra en este certamen, es en gran medida gracias a su joven perla: "Es increíble. Es regular al más alto nivel. No importa quién sea la atacante que tiene enfrente, nunca decepciona", continuó Lawrence. Pero si Buchanan es excepcional, ¿qué decir de su inseparable camarada?

"Estoy satisfecha del torneo que estoy haciendo. Estoy de lateral, lo que es toda una novedad para mí", apuntó la interesada, que normalmente ejerce de mediocampista. "Intento hacerlo lo mejor posible y contribuir igualmente en defensa y en ataque. En todo caso, estoy contenta". Lawrence derrocha talento, pero también modestia, porque en realidad es una de las grandes revelaciones de su selección en esta competición. "Su trabajo con el balón y su capacidad para hostigar en los cara a cara son armas letales, ofensiva y defensivamente", añadió Buchanan. "También es muy disciplinada y determinada cuando se trata de alcanzar objetivos".

Complicidad y complementariedad
Independientemente de las grandes dotes individuales que tengan nuestras dos protagonistas, conviene detenerse un momento en las cualidades del colectivo propiamente dicho. No olvidemos que Canadá lleva una trayectoria fantástica en Río: derrotó a Australia por 2-0 con 10 sobre el césped durante 70 minutos (Shelina Zadorsky recibió una tarjeta roja en el minuto 19); a Alemania, con la que anteriormente había registrado 12 derrotas consecutivas; y a Francia, que es tercera en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola.

"Todos esos triunfos fueron grandes momentos, si bien la victoria contra las Matildas es muy reveladora de la mentalidad de nuestra selección: incluso con una jugadora menos, no damos nada por perdido. Sólo éramos 10, pero fue como si fuésemos 12. Sabemos aguantar, sea cual sea el rival", aseveró Lawrence.

"En general, hemos hecho un gran torneo. Hemos ganado nuestros cuatro partidos y creo que nuestro rendimiento defensivo habla por sí mismo. Somos muy disciplinadas. En cuanto al ataque, tenemos distintas opciones: nuestros ocho goles han sido casi todos marcados por jugadoras distintas. Contar con diferentes bazas en la delantera es inevitablemente un plus", puntualizó. "Y además en el equipo hay de todo: jóvenes que aportan frescura y veteranas que traen consigo su experiencia. Somos intercambiables y complementarias a la vez. Como prueba de ello están nuestras combinaciones y transmisiones sobre el terreno de juego".

Evidentemente, esta complementariedad sobre la cancha es aún más evidente cuando se trata de la dupla Buchanan-Lawrence. Las dos son capaces de encontrarse hasta con los ojos cerrados: "Claro, nos conocemos bien y sabemos exactamente cómo juega la otra. Después de todos estos años juntas, se han creado automatismos, y eso, en mi opinión, es todavía más visible desde que juego atrás", aclaró Lawrence antes de concluir: "Creo que nuestra complicidad dentro y fuera del césped es un plus para el equipo, y eso es lo que importa por encima de todo".