Cuando un equipo se vuelca sobre la portería contraria durante noventa minutos y sólo consigue un gol, se puede decir que la defensa rival ha hecho un gran trabajo y que el esfuerzo requerido para lograr el triunfo ha sido importante. Así fue precisamente como la alemana Anja Mittag explicó el duelo que enfrentó a su selección con RP China en cuartos de final. “Es una excelente manera de expresar lo que ha ocurrido. Trabajamos mucho para conseguir la victoria y nos ganamos a pulso la clasificación para semifinales. El equipo ha hecho un gran esfuerzo y se ha mostrado muy solidario”, declaró tras el partido Mittag ante los micrófonos de FIFA.com.

La selección alemana salió victoriosa gracias a un gol de Melanie Behringer, que en el minuto 77 conectó desde veinte metros de distancia un disparo imparable que se coló por la escuadra de la portería rival. La jugadora del Bayern Múnich, que volvió a completar un gran partido, sumó así el cuarto tanto de su cuenta particular en el certamen, por lo que no sorprende que también Mittag, su compañera en el club muniqués, se deshiciese en elogios hacia ella.

“Es cierto que ha tenido altibajos en la selección, pero ahora ha recuperado su mejor versión y la confianza en sus posibilidades. Para nosotras es importante poder contar con ella en el equipo. Es toda una líder y ya ha marcado cuatro goles, más que nosotras, las delanteras. Hablamos de una jugadora que hace muy bien su trabajo”, alaba la atacante.

Con todo, el tanto de Behringer ni mucho menos sirvió para finiquitar el partido. A falta de pocos minutos para la conclusión del choque, China dispuso de una oportunidad inmejorable para lograr el empate cuando la árbitra señaló una pena máxima a su favor. Mientras Wang Shuang se disponía a ejecutar el penal, Mittag sintió como los nervios la atenazaban. “Casi se me para el corazón”, revela la ganadora de la medalla de bronce en Pekín 2008. “Por supuesto, conozco a Almuth y confiaba en que lo parase. Fue un golpe de fortuna para nosotras. Creo que la suerte ha estado hoy de nuestra parte y eso nos ha ayudado a salir adelante”, reconoce.

Esa misma suerte fue la que no acompañó a Estados Unidos en la tanda de penales frente a Suecia. Dos de las jugadoras norteamericanos erraron sus lanzamientos. La portera sueca detuvo el de Alex Morgan, mientras que Christen Press envió el balón a las nubes. Fue así como la vigente campeona olímpica se quedó fuera del certamen.

“Hemos seguido un poco el partido entre Suecia y Estados Unidos en el autobús. Por supuesto, sorprende que las actuales campeonas caigan eliminadas tan pronto, en cuartos ya, pero es bonito que haya otros equipos capacitados para vencer a las estadounidenses. Se supone que no siempre tiene que ganar el mismo equipo”, asegura.

El combinado alemán afronta ahora las semifinales con el objetivo de alcanzar la final para poder despedir a la seleccionadora Silvia Neid con un título. El penúltimo escollo en el camino hacia la medalla de oro se llama Canadá, un rival que superó a Francia en cuartos y al que las germanas ya se enfrentaron en la última jornada de la fase de grupos. ¿Está Alemania ante la oportunidad de vengarse de la derrota que las canadienses le infligieron hace unos días? “Por supuesto, queremos ganarles esta vez, pero no nos lo tomamos como una revancha. Lo único que queremos es vencer a los rivales que nos quedan y conquistar la medalla de oro”, concluye.