Christine Sinclair ha marcado 165 goles en su carrera con la selección canadiense, por lo que es comprensible que pueda haberse olvidado de algunos de ellos. Sin embargo, jamás olvidará su último tanto en el Torneo Olímpico de Fútbol Femenino Río 2016, que sentenció la victoria por 2-1 de Canadá sobre Brasil y el segundo bronce olímpico para el fútbol femenino de su país.

"Éste significa mucho para mí", asegura Sinclair a FIFA.com, momentos después de celebrar su segunda medalla olímpica consecutiva. "Ha sido un año duro para mí. Mi padre falleció hace un par de meses, así que simplemente lo he dado todo por este equipo. Estoy muy orgullosa de este equipo".

La unidad de la selección canadiense pudo apreciarse con toda claridad. Justo después de tener la medalla de bronce colgada al cuello, muchas jugadoras se quitaron sus medallas y se las colgaron a los miembros del personal del equipo: médicos, fisioterapeutas, jefe de prensa, utillero y jugadoras reservas.

"Había días en los que creía que no lo superaría", señala Sinclair. "Todas las jugadoras y el personal del equipo me hicieron superarlo y me llevaron hasta aquí. No podía irme de Brasil sin una medalla".

Al observar a las jugadoras, al cuerpo técnico y compañía empaparse del sentimiento de ganar una medalla en el Arena Corinthians de São Paulo, te hace recordar que el fútbol es mucho más que un juego en muchos aspectos.

"Somos una familia. ¡Y en ocasiones somos una familia disfuncional! Es perfecto. Cada miembro de nuestro equipo hemos ganado esto conjuntamente; ya sean las jugadoras de reserva en la grada, o cada miembro del personal. Y conjuntamente hemos dedicado cuatro años de duro trabajo para llegar aquí. Espero que todos ellos sepan que son las razones de que hayamos subido al podio".

Futuro brillante
La joven de 17 años Deanne Rose marcó el primer gol contra Brasil gracias a un pase de la veinteañera Ashley Lawrence, que esprintó y regateó de forma admirable recorriendo todo el campo antes de asistir a Rose. La plantilla de Canadá era la más joven de Río 2016, con un promedio de 25 años de edad.

"Esto es sólo el principio para este equipo", asevera Sinclair. "Si te fijas en algunas de las jugadoras, como Jessie Fleming, Ashley Lawrence y, sobre todo, Deanne Rose… ¡parece una niña de 12 años marcando en un encuentro por la medalla de bronce!".

"El futuro es muy brillante para este equipo con John [Herdman] como seleccionador; el potencial es ilimitado. En la rueda de prensa, John lo expresó perfectamente: deberíamos ser una amenaza de podio cada año; ya sea un Mundial o unos Juegos Olímpicos, deberíamos estar entre las cuatro mejores, y ese es nuestro objetivo".

La juventud de la selección canadiense hace que sus logros en Río 2016 resalten aún más. Canadá derrotó a candidatas al oro como Alemania, Francia y Brasil de camino a conquistar el bronce.

"En Londres, en el partido por la medalla de bronce, mucha gente dijo que no merecimos ganarla y que la suerte estuvo de nuestro lado”, apunta Sinclair. “Estoy totalmente de acuerdo. Luego te fijas en este torneo y en lo que hemos crecido desde Londres, tumbando a Australia, Alemania, Francia y Brasil… Nos la hemos ganado. No nos ha favorecido la suerte. Hemos ganado esta medalla".​