Tal vez deberíamos haber visto venir la victoria en cuartos de final de Suecia sobre la tetramedallista de oro Estados Unidos. Un par de semanas antes del comienzo del Torneo Olímpico de Fútbol Femenino Río 2016, concretamente el 21 de julio en Kalmar, Suecia derrotó a Japón por 3-0. Dicho resultado sorprendió por un momento a todo el mundo del fútbol, pero luego nuestra atención se desvió hacia los compromisos más cercanos.   

Este viernes en Brasilia, contra Estados Unidos, Suecia marchó al mismo ritmo de ese espléndido amistoso y, según las jugadoras y su seleccionadora  Pia Sundhage, sabían que atesoraban esa dinámica en su interior.

“Sabíamos que si logramos mantenernos compactas, somos difíciles de batir”, afirma la portera sueca Hedvig Lindahl a FIFA.com. “Es difícil sacarnos ocasiones claras. Empezamos a creer plenamente en ello hace unas fechas”.

En sus declaraciones desde el Estadio Nacional Mané Garrincha, momentos después de dar una de las mayores campanadas en la historia de los grandes campeonatos de fútbol femenino, Lindahl trae a la memoria aquella tarde en Kalmar contra Japón, cuando todas las suecas jugaron como una sola, perfectamente sincronizadas.

“Ahí es cuando tuvimos esa sensación de ‘¡vaya, se lo hemos hecho pasar realmente mal’…!”, resalta la guardameta. “Nuestra confianza creció muchísimo”.

Sundhage demuestra su sabiduría táctica
Muchas veces, los titulares y artículos periodísticos centran su atención en la etapa de Sundhage como seleccionadora de Estados Unidos y en su conocimiento del combinado norteamericano. En efecto, el equipo al que eliminó Suecia este viernes tiene jugadoras a las que entrenó Sundhage, pero también ha habido muchos cambios desde que la sueca dejó el banquillo de las actuales campeonas olímpicas. En esta histórica victoria, fue más importante la perspicacia táctica que mostró Pia que su pasado profesional.

“Todas las jugadoras están en la misma sintonía”, destacó Sundhage tras la victoria. “Hemos intentado hacerlo lo mejor posible y tener paciencia, y estoy muy orgullosa del equipo. Sabía que teníamos un gran espíritu combativo. La forma en que han trabajado juntas mis jugadoras es algo de lo que hemos hablado bastante. No tenemos una estrella; tenemos un equipo. Estoy muy orgullosa de que hayamos subido la intensidad un poco más, especialmente en el plano mental durante la tanda de penales. No soy una gran aficionada a la historia. Podemos hablar de la historia más adelante. Ahora mismo voy a quedarme más con la táctica”.  

“Tácticamente, Sundhage tenía un planteamiento perfecto”, confirma a FIFA.com la capitana de Suecia, Caroline Seger. “Teníamos que situar nuestra defensa más atrás, y ha salido a la perfección. Tal vez a algunos les pareciera aburrido, pero a fin de cuentas, queremos ganar. Estamos jugando de forma compacta, y todas luchamos por cada balón. Estamos tan cerca unas de otras que, si alguna pierde el balón, enseguida hay otra ahí. Creo que por eso Estados Unidos se estresó. Probablemente les frustró que lo hayamos hecho a la perfección hoy”.

El granito de arena de los recambios
A cada selección olímpica de fútbol se le permite tener 4 jugadoras de recambio en caso de que se lesione una de las 18 integrantes de la plantilla. Seger nos revela cómo incluso esas suplentes de las Blagult pusieron su granito de arena en la preparación del choque de cuartos contra Estados Unidos.

“Siempre tenemos sesión de vídeo antes de los partidos”, explica la capitana. “Y siempre es una gran sorpresa, porque nunca sabemos de qué irá. Esta vez, las jugadoras de recambio hicieron un vídeo para nosotras”.

“El tema principal era que nosotras estamos jugando pero ellas no”, continúa Seger sonriendo. “Por tanto, iba de lo que hacen esas suplentes cuando estamos jugando. Por ejemplo, mientras jugamos, ¡ellas se están bronceando en la piscina!”.

Por muy humorístico que fuese el vídeo, no deja de indicar también el compañerismo que reina dentro de este equipo. “Ellas siempre están ahí”, concluye Seger. “Somos un gran equipo de verdad. No somos sólo 11 jugadoras. Creo, que si te sientes como un gran equipo, se pueden hacer muchas cosas juntas. No somos sólo 11 jugadoras: somos 22”.