Se trata sin duda de la mayor estrella del fútbol femenino italiano. Una encuesta señaló a Carolina Morace como una de las mujeres más populares de la historia de Italia, junto con Santa Catalina de Siena; la pedagoga Maria Montessori, cuyo rostro aparecía en los billetes de  mil liras; Carla Fracci, bailarina y fundadora de la escuela de ballet de “La Scala”; y la actriz Sophia Loren.

Casi todos los aficionados italianos recuerdan a Morace como la primera mujer que entrenó a un equipo profesional masculino en Italia. En cualquier caso, la ex futbolista nunca alcanzó el grado de reconocimiento del que disfrutan las estrellas masculinas en un país apasionado por el fútbol como Italia. “Es cierto que ni de lejos gané tanto dinero como los hombres, pero, en cualquier caso, siempre he pensado que tuve la gran suerte de poder hacer lo que quería: jugar al fútbol”, declaró Morace hace unos años.

Cuatro goles en Wembley
La veneciana puede presumir de haber tenido una exitosa carrera que se prolongó durante 20 años. Morace debutó en la Serie A y en la selección italiana con sólo 14 años. En las temporadas siguientes ganó con ocho equipos diferentes un total de doce ligas italianas y cuatro copas, y marcó más de 500 goles, incluidos los cuatro que anotó en 1990 en un partido frente a Inglaterra en Wembley.

Morace fue capitana de la selección italiana durante una década y disputó la primera edición de la Copa Mundial Femenina de la FIFA, en China en 1991. Además, la temperamental atacante llevó a Italia al subcampeonato de Europa en dos ocasiones. Ahora bien, el fútbol no lo fue todo para ella durante su trayectoria como jugadora, puesto que también se licenció en Derecho.

Mucho trabajo y sinceridad
Como entrenadora, Morace trabajó para el primer equipo femenino del Lazio de Roma y dirigió al mismo tiempo a la selección regional. Sin embargo, la entrenadora no fue una verdadera sensación hasta que en junio de 1999 se convirtió en la primera mujer en tomar las riendas de un equipo profesional masculino en Italia. La inusitada oferta vino de Luciano Gaucci, el propietario del Viterbese, un club de la Serie C radicado en Viterbo, casi 80 kilómetros al noroeste de Roma.

“Puede que sea la primera mujer que ocupa un cargo así, pero esto no es nada especial. Estoy aquí porque he trabajado mucho”, declaró Morace con su temple y sinceridad acostumbrados. Morace aceptó la oferta, pero renunció después del segundo partido de liga, en el que su equipo cayó por 5-2 en Crotone, por causa de la “excesiva intromisión” de Gaucci.

Grandes objetivos con Canadá
Un año más tarde, Morace hizo realidad su sueño como entrenadora al ser elegida por el Presidente de la Asociación Italiana de Fútbol, Luciano Nizzola, para ocupar el cargo de seleccionadora del combinado nacional absoluto y del sub-18. “La designación de Carolina sólo es una parte de un proyecto mucho mayor”, declaró Nizzola entonces. “Queremos dar más peso al fútbol femenino, ya que aquí en Italia todo se compara siempre con el fútbol masculino”.

“Siempre he dicho que entrenar a la selección nacional, ya sea femenina, masculina, infantil o de veteranos, es lo más grande que se puede lograr como técnica. Le he dado mucho al combinado nacional y también he recibido mucho de él”, afirmó la ex delantera. Internacional con Italia en 153 ocasiones, Morace entrenó a la selección femenina de su país entre 2000 y 2005. En 2009 fue nombrada seleccionadora de Canadá, pero tras caer en la fase de grupos de la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2011 dimitió del cargo.