Mariel Margaret "Mia" Hamm contribuyó a que el fútbol femenino alcanzara nuevas cotas durante sus 17 años de carrera. La delantera de Alabama fue la jugadora más famosa de la selección femenina de Estados Unidos que dominó el panorama mundial en la década de 1990; y sus 275 internacionalidades son toda una muestra de regularidad, talento y resistencia. Hamm debutó con su selección con sólo 15 años, y llegó a marcar 158 tantos con las Barras y Estrellas (más goles internacionales que ningún otro futbolista; hombre o mujer, hasta que Abby Wambach rompió su marca en julio de 2013).

En Atlanta 1996, Mia se proclamó campeona olímpica; un logro que vino seguido por la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 y, como broche de oro, un nuevo título olímpico en Atenas 2004. Hamm formó parte de los combinados estadounidenses que se impusieron en la edición inaugural de la Copa Mundial Femenina de la FIFA, en China 1991, así como en Estados Unidos 1999, donde el fútbol femenino atrajo la atención del mundo y llenó algunos de los estadios más grandes de Norteamérica. También participó en el Mundial Femenino de Suecia 1995, donde ayudó a Estados Unidos a colgarse el bronce, y en la edición de 2003, donde las norteamericanas, que jugaban en casa, volvieron a quedar en una 3ª plaza que supo a poco.

Además de su indiscutible éxito sobre el césped, Hamm fue durante años un modelo a imitar para las generaciones más jóvenes de jugadoras en ciernes, a las que les venía faltando tradicionalmente un símbolo al que poder admirar. Los patrocinadores se presentaron en masa para aprovechar al máximo esa ocasión, y Hamm, tímida y modesta fuera de la cancha, se convirtió, en muchos e importantes sentidos, en el rostro del fútbol femenino. “En resumidas cuentas, soy sólo futbolista. No he liberado esclavos ni he cambiado el mundo. Simplemente juego al fútbol y disfruto de mi éxito”, declaró Hamm en una ocasión, con esa humildad que la caracteriza como jugadora y como persona.

Alguien que no está dispuesto a compartir esa impresión limitada de Hamm sobre su propia repercusión es Pelé, para muchos el mejor jugador de la historia. El legendario brasileño incluyó a Hamm y a su compañera de selección Michelle Akers como las únicas mujeres de la FIFA 100, una lista de los mejores futbolistas vivos seleccionada por el propio O Rei. “Cuando Mia tiene el balón en los pies, tienes la sensación de que algo grande va a ocurrir”. Esas palabras, pronunciadas por otra ex internacional estadounidense, July Foudy, son tal vez las que mejor describen a la Mia Hamm futbolista.