Montpellier está situada al sur de Francia, en un importante eje de comunicaciones que conecta con España al oeste e Italia al este. Su ubicación al borde del Mediterráneo le permite disfrutar de cielos soleados durante gran parte del año y de un número de días de precipitaciones entre los más bajos del país. Es el octavo municipio de Francia en cuanto a población (275.000 personas) y la segunda ciudad francesa con mayor número de estudiantes por habitante.

La ciudad se construyó en un principio sobre dos colinas, y recibe el sobrenombre de Lo Clapàs, que significa “montón de piedras” en occitano. Su casco antiguo, llamado el Écusson (“escudete”) por su forma de escudo medieval, es el centro de la urbe desde el siglo XII. Este centro histórico sigue el trazado de las antiguas murallas y es una de las zonas peatonales más grandes de Europa, al abarcar unas 60 hectáreas. La mayoría de los edificios del Écusson tienen su origen en la Edad Media, y muchos de ellos casi no han cambiado desde entonces. Los turistas podrán admirar en él el palacete de Jacques-Cœur, sede del Museo Languedociano, la catedral de Saint-Pierre, la Torre de la Babote, la Torre de los Pinos y, por supuesto, la Plaza de la Comedia, corazón de la ciudad y que no deja de latir prácticamente nunca.

Fútbol
El Montpellier Hérault Sport Club, fundado en 1919, protagonizó una de las mayores sorpresas de la historia de la liga francesa al adjudicarse el título de 2012, único de su historia. El MHSC también ha conquistado dos Copas de Francia, en 1929 y 1990.

Entre los grandes nombres que han vestido los colores de La Paillade figuran Laurent Blanc, Eric Cantona, Carlos Valderrama o Roger Milla. El equipo femenino también ha dado grandes alegrías al club, al proclamarse campeón nacional de liga en 2004 y 2005 y disputar dos semifinales europeas en los años 2000.