Valenciennes, subprefectura del departamento de Norte, es una antigua ciudad de la época imperial romana. De hecho, debe su nombre al emperador Valentiniano I. Situada a una quincena de kilómetros de la frontera con Bélgica, Valenciennes puede presumir de encontrarse a menos de 300 kilómetros de cinco capitales europeas: París, Bruselas, Ámsterdam, Londres y Luxemburgo.

La economía de la ciudad se concentró durante mucho tiempo en torno a la siderurgia y la industria textil, hasta la crisis de los 70, que desembocó en el cierre de numerosas fábricas. Pero Valenciennes conservó su pericia en la materia, y muchos talleres y fábricas, sobre todo en la industria del automóvil, siguen dando vida a la región.

El centro de la ciudad quedó parcialmente destruido por un tremendo incendio durante la II Guerra Mundial, y fue reconstruido en las décadas de 1950 y 1960 con un estilo que combina el hormigón, el ladrillo y la piedra. Entre los monumentos de la ciudad, los visitantes apreciarán la fachada del ayuntamiento, la basílica de Notre-Dame du Saint-Cordon, la biblioteca de los Jesuitas y el museo de bellas artes.

Fútbol
El fútbol está muy arraigado en el norte de Francia, como demuestra la cantidad de clubes que militan o han militado en las más altas esferas del fútbol galo. En una región que cuenta con muchos otros clubes populares y que han conocido el éxito (en especial Lille y Lens), el Valenciennes Football Club ha sabido encontrar su sitio, y ha jugado muchas temporadas en primera división. Entre los grandes nombres que han pasado por el VAFC, cabe mencionar al camerunés Roger Milla, el argentino Jorge Burruchaga, el colombiano Carlos Sánchez, o los internacionales franceses Joseph Bonnel y Didier Six.