Historia
La primera mención documental de la ciudad de Fráncfort data del año 794, con motivo de la asamblea imperial y el sínodo eclesiástico celebrados en tiempos de Carlomagno. La ciudad, intersección de las rutas comerciales más importantes de Europa, ha crecido desde la Edad Media hasta convertirse en uno de los centros financieros más importantes del Viejo Continente. Ya en 1150 se menciona en documentos judíos la Feria de Fráncfort, celebrada en otoño.
En el año 1329, el emperador Luis el Bávaro aprueba la celebración en la ciudad de una segunda feria al año. A partir de 1330, la feria de primavera se convierte en el centro neurálgico del comercio internacional. En la Bula de Oro, el emperador Carlos IV designa a Fráncfort como el lugar de reunión de los electores del emperador. A partir de 1562, Fráncfort toma el relevo de Aquisgrán como ciudad de coronación del monarca alemán. Fráncfort se convierte en capital federal entre 1816 y 1866. En 1848-49, el primer Parlamento alemán elegido libremente celebra su reunión en la iglesia de San Pablo. Durante la II Guerra Mundial, Fráncfort sufrió una enorme destrucción, especialmente su casco viejo.
En 1949, Fráncfort estuvo punto de ganar la elección de la capital federal, pero se quedó a pocos votos de Bonn, la preferida del canciller Konrad Adenauer. No obstante, la ciudad posee un edificio del Parlamento, que se utiliza desde entonces como sede de la Radio de Hessen. Los rascacielos, cuya construcción provocó un gran polémica en Fráncfort durante largo tiempo, se han convertido en las construcciones más emblemáticas de la ciudad, junto con el Ayuntamiento del Römer. Fráncfort ha crecido hasta convertirse en la metrópolis internacional financiera y económica por excelencia. En ellas se encuentran representados más de 490 bancos nacionales e internacionales, entre ellos el Deutsche Bank y el Banco Central Europeo. En 2012, el BCE trasladará sus dependencias a un rascacielos de nueva construcción situado en la zona este de la ciudad.
Retrato de la ciudad
Los símbolos de Fráncfort son el aeropuerto, la iglesia de San Pablo, Goethe, la Bolsa, la feria del libro, los rascacielos y, cómo no, las famosas salchichas. La ciudad reúne de un modo muy particular las ventajas de una gran metrópolis con los encantos de un pequeño pueblo. Si bien su internacionalidad es una de las principales características de Fráncfort (no hay que olvidar que casi un tercio de sus habitantes no tienen pasaporte alemán), en alguno de sus barrios la vida puede llegar a ser asombrosamente plácida.
En zonas como Sachsenhausen o Höchst se encuentra el viajero con un entorno agradable y sereno, con sus casas de vigas de madera, sus estrechas callejuelas y las tabernas de barrio, en las que se puede degustar la bebida típica: una especie de sidra conocida como ebbelwoi. Por contra, en el barrio financiero y en la zona del aeropuerto tienen su sede las grandes empresas. Sólo el sector bancario y de los seguros da empleo a unas 70.000 personas. El aeropuerto, a doce kilómetros del centro urbano, acoge a más de 70.000 empleados entre administración, servicios de seguridad, tiendas y restaurantes, y es desde hace tiempo el centro laboral más grande de Alemania.
Fráncfort es famosa del mundo entero también como ciudad ferial. Los acontecimientos más destacados son la Feria del Libro, que se celebra desde el siglo XV, el Salón Internacional del Automóvil (IAA), y Ambiente, la mayor feria de productos de consumo del mundo. La Römerweg, con su Ayuntamiento del siglo XIV, es la plaza central del casco antiguo. La ribera de los museos, donde éstos se suceden uno tras otro a orillas del río, es uno de los puntos más atractivos.
La ciudad recibió originalmente el nombre de Frankonovurd, o 'vado de los francos', un nombre que aludía a un paso de rocas que, en la Edad Media, permitía vadear el Meno. Actualmente, se conoce también con el sobrenombre de "Mainhattan", por la imponente línea de rascacielos que se recorta contra el horizonte. En 1990, la torre de la feria alcanzó una altura de 257 metros, con lo que se convirtió en el edificio más alto de Europa. Siete años más tarde la superó la torre del Commerzbank, con 300 metros de altura. Un plan general de rascacielos ha designado nuevas zonas de construcción.
Atracciones turísticas:
- Catedral Imperial
- Iglesia de San Pablo
- Museo Städel
- Antiguo edificio de la Ópera
- Jardín de las Palmeras
Fútbol
Fráncfort es una ciudad consagrada al deporte: la Asociación Alemana de Fútbol (DFB) y el Comité Olímpico Alemán (DOSB), las organizaciones más influyentes del deporte alemán, tienen su sede a orillas del Meno. La maravillosa atmósfera que se vivió antes, durante y después de los cinco partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2006 disputados en el Fráncfort Arena será difícil de olvidar tanto para los habitantes de la ciudad como para los visitantes que estuvieron presentes.
Además, en Fráncfort se disputaron cinco partidos de la Copa Mundial de 1974 (entre ellos el partido inaugural entre Brasil y Yugoslavia o el legendario "partido del diluvio" entre Alemania y Polonia), así como dos encuentros de la Eurocopa de 1988 y varios partidos de la Copa FIFA Confederaciones 2005, entre otros el partido inaugural y la final entre Brasil y Argentina.
El Eintracht de Fráncfort es uno de los equipos con más solera del fútbol alemán. Su éxito más destacado se produjo en 1959 cuando se hizo con el título en la liga alemana. En 1980, se proclamó campeón de la copa de la UEFA. Los campeones mundiales de 1974 Bernd Hölzenbein y Jürgen Grabowski, así como "Charly" Körbel (que con sus 602 participaciones aún ostenta el récord de partidos jugados en la Bundesliga), son algunos de los ídolos del panorama futbolístico de Fráncfort. El 1. FFC Fráncfort es desde hace años una de las grandes potencias de la máxima categoría de la Bundesliga femenina. Con sus siete títulos de liga, siete Copas de Alemania y tres Copas de la UEFA, es con diferencia el equipo más laureado del fútbol femenino alemán. Auténticas leyendas del fútbol femenino dentro y fuera de Alemania, como Birgit Prinz, Steffi Jones y Silke Rottenberg, han vivido días de gloria en las filas del 1. FFC Fráncfort.
Presidente sede local:
- Rolf Hocke (Presidente Asociación de Fútbol de Hesse)
Embajadores:
- Sandra Smisek
- Karl-Heinz "Charly" Körbel


