El Fráncfort cuenta actualmente entre sus filas con siete campeonas mundiales: Saskia Bartusiak, Kerstin Garefrekes, Renate Lingor, Birgit Prinz, Silke Rottenberg, Sandra Smisek y Petra Wimbersky. El campeón de la liga femenina alemana en 2007, que hasta 1999 se hacía llamar SG Praunheim, ha enfilado el camino hacia el título también en la presente campaña. Sería su séptimo. En cualquier caso, ya es el club de mayor éxito en la historia del balompié femenino alemán, y el único que ha estado presente en las 18 temporadas de la liga.
La Bundesliga femenina alemana se puso en marcha en 1990. Entre los 20 clubes fundadores estaba el Praunheim, el Bayern de Múnich y el SC Bad Neuenahr, que hoy siguen prosperando en la primera división del fútbol femenino del país. Todo empezó en 1989, cuando la Asociación Alemana de Fútbol decidió la fundación de una liga nacional de dos divisiones. La conquista del título por parte de la selección nacional en el Campeonato Europeo que se había celebrado poco antes en su propio territorio, resultó decisiva para la botadura del nuevo proyecto.
Entre 1990 y 1997 la liga funcionó con dos divisiones de diez equipos cada una a excepción de la temporada 1991/92, en la que ambas categorías abarcaron 11 clubes al incorporarse dos conjuntos procedentes de la ex República Democrática Alemana. El primer campeón fue el TSV Siegen, después de imponerse por 4-2 en el último encuentro sobre el FSV Fráncfort. Una de las futbolistas más destacadas del conjunto vencedor fue Silvia Neid. La actual seleccionadora de Alemania vivió de cerca la imparable evolución de la competición de su país. "Es sorprendente constatar la mejoría en el nivel de los partidos que se juegan hoy", ha comentado.
En la temporada 1997/98, la Bundesliga se redujo a una categoría conformada por 12 equipos. A partir de 2003, los partidos de la categoría femenina pasaron de durar 80 minutos a los 90 actuales, con dos tiempos de 45 minutos cada uno.
Una de las primeras figuras que dejaron su huella en la Bundesliga a principios de la década de 1990 fue Heidi Mohr. La delantera se ciñó la corona de máxima goleadora un total de cinco veces: cuatro con el TuS Niederkirchen y una con el TuS Ahrbach. Ninguna otra atacante ha logrado batir hasta la fecha este récord de la 104 veces internacional. La que más cerca está de conseguirlo es Birgit Prinz, Jugadora Mundial de la FIFA en tres ocasiones. Ya en 1997, Prinz, que ahora tiene 30 años, se convirtió en la máxima goleadora del campeonato de liga. Tampoco en 1998, 2001 y 2007 pudo nadie superar el número de dianas de la futbolista que ostenta el récord de internacionalidades y de goles. En la actual temporada 2007/08, Prinz mantiene sus opciones en la carrera, como ya viene siendo habitual, y hoy por hoy es la cara más conocida de la Bundesliga.
En los comienzos del campeonato alemán, proliferaban los clubes procedentes de ciudades pequeñas. En los útlimos tiempos, sin embargo, predominan los clubes de las grandes metrópolis como Fráncfort, Múnich, Hamburgo o Duisburgo. A este respecto, los grandes clubes del fútbol profesional masculino han ido introduciendo sus equipos femeninos cada vez con mayor fortuna. Es el caso, por ejemplo, del Bayern de Múnich, el Hamburgo, el Wolfsburgo y el Friburgo. Pero, desde hace casi diez años, los conjuntos punteros son el Fráncfort, el Duisburgo y el Turbine de Potsdam, que llevan repartiéndose el título del campeonato desde 1999.
El club de Potsdam lo alzó en 2004 y 2006. El Duisburgo triunfó en 2000. Los otros siete títulos han ido a parar a las vitrinas del más grande, el Fráncfort.
Desde que Alemania conquistara su primer título mundial del fútbol femenino en Estados Unidos 2003, la concurrencia de público a los choques ligueros de la liga de esta modalidad ha aumentado notablemente. Mientras que en los primeros años acudía una media de 200 seguidores por partido, el promedio sobrepasó los 700 en la temporada 2006/07. Y en los encuentros más importantes de la actualidad ya no es raro que se congreguen más de mil espectadores. El duelo más concurrido se celebró en 2003 entre el Turbine de Potsdam y el Fráncfort: 7.900 personas presenciaron el 0-0 con el que las de Fráncfort se hicieron con el campeonato.
La Bundesliga no sólo está atrayendo cada vez más admiradores, sino también cada vez más estrellas extranjeras. Actualmente desempeñan su oficio en Alemania unas cuantas jugadoras procedentes de las grandes potencias tradicionales del fútbol femenino, como Estados Unidos, Dinamarca o Suecia.
La ley Bosman, que autoriza el libre movimiento de futbolistas extranjeros contratados en el territorio de la Unión Europea, también rige en la liga femenina alemana. Sin embargo, el cupo de futbolistas no europeas se redujo de cinco a tres por club para la temporada 2006/07. La proporción de inmigrantes en la primera división de la liga femenina ronda actualmente el 10 por ciento. Como término de comparación, cabe señalar que en la Bundesliga masculina más de la mitad de los jugadores son extranjeros.


