La Asociación Canadiense de Fútbol (CSA) fue fundada en 1912 y se afilió a la FIFA ese mismo año. Fue pionera en el Nuevo Mundo, pues su fundación antecede a las de Estados Unidos y México. Aunque Canadá es más conocido por su devoción al hockey sobre hielo, el deporte más popular del planeta ha ido creciendo a pasos agigantados en el país durante el siglo XX, hasta culminar en una aparición en la Copa Mundial de la FIFA en 1986 y una medalla de campeón de la Concacaf en el año 2000.

Si bien hay evidencia de una cierta organización futbolística en Canadá ya por 1850, el primer partido disputado conforme a las "Reglas de la Asociación Londinense" tuvo lugar en Toronto entre el Lacrosse Club y el Carlton Cricket Club en 1876. En los últimos años del siglo XIX, se produjo una proliferación de ligas de fútbol poco organizadas y de diversa suerte por las distintas provincias. En 1880 se fundó la Asociación Occidental de Fútbol de Ontario, que sobrevivió hasta el principio de la II Guerra Mundial como una de las primeras asociaciones de fútbol fuera del Reino Unido e incluso envió a un equipo de gira por Gran Bretaña en 1888.

En 1904, el equipo insignia de dicha asociación, el Galt Football Club de Ontario, conquistó la medalla de oro en un abreviado Torneo de Fútbol Olímpico celebrado en San Luis (Estados Unidos), título que no desmerece por el hecho de que sólo participaran tres conjuntos.

A través de las tragedias y tribulaciones del siglo XX, con sus dos Guerras Mundiales y la dolorosa Gran Depresión que a punto estuvo de acabar con la Asociación Canadiense de Fútbol, el deporte rey siguió desarrollándose en el segundo país más extenso del mundo, y surgieron ligas de aficionados a lo largo y ancho de su territorio.

Desde finales del decenio de 1960 hasta principios de los años 80, equipos canadienses como el Blizzard de Toronto, el Manic de Montreal, el Drillers de Edmonton, el Boomers de Calgary y el Whitecaps de Vancouver competían profesionalmente con clubes estadounidenses en la desaparecida North American Soccer League (Liga de Fútbol Norteamericana).

A medida que el balompié crecía a partir del entramado regional de clubes, la selección nacional de uniforme rojo empezó a intervenir en la ronda de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA ya en 1958, con resultados modestos. El punto álgido llegó en 1985, cuando una resonante victoria contra Honduras (selección mundialista en España 1982) valió a Canadá una plaza en el certamen de México 1986.

Sus tres derrotas seguidas en México no lograron atenuar el orgullo Canuck, que en su primer partido pudo contener a Francia, flamante campeona de Europa, hasta los últimos instantes del choque, en los que los canadienses sufrieron una amarga y agónica derrota.

Al año siguiente, el ascenso meteórico de Canadá en la escena internacional continuó imparable al tiempo que albergaba su primera fase final de la FIFA, su primer torneo internacional importante desde los Juegos Olímpicos de 1976, con la organización del Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA 1987. En el año 2000, dirigida por el técnico de origen alemán Holger Osieck, la selección absoluta canadiense dio la campanada al superar a México y a Colombia y ganar la Copa Oro de la Concacaf, proclamándose campeona de la región por primera vez en su historia.

El país, cuyo sistema de fútbol femenino está considerado como uno de los mejores del mundo y presume de tener una cantidad cada vez mayor de aficionadas inscritas, albergó en 2002 la edición inaugural del Campeonato Mundial Femenino Sub-19 de la FIFA. El cuadro local llegó a la final, los estadios se abarrotaron, y se registró un interés público sin precedentes en el certamen.

La Copa Mundial Sub-20 de la FIFA, la segunda competición futbolística más importante del mundo por detrás de la Copa Mundial, resultó la culminación de casi siglo y medio de desarrollo futbolístico. Ahora que equipos canadienses participan en la MLS de Estados Unidos, la primera división profesional, y ahora que jugadores viajan al extranjero a jugar en algunas de las principales ligas de Europa, el futuro del deporte rey se presenta muy prometedor en Canadá.

Historia
Canadá se convirtió oficialmente en país en 1867, pero la historia de esta tierra y de su gente es mucho más antigua. Se cree que el nombre de "Canadá" es una palabra del idioma de los indios hurones e iroqueses que significa 'aldea', y empezó a emplearse para referirse a las vastas extensiones septentrionales de Norteamérica hacia mediados del siglo XVI. Aunque las excavaciones arqueológicas han certificado la presencia humana en la región del Yukón hace más de 25,000 años, las incursiones europeas sólo empezaron en torno al año 1000 AD, con las breves expediciones vikingas.

Unos 500 años más tarde, en la época de las grandes exploraciones europeas, la costa y el interior de Canadá se convirtieron en zona de interés especial para los aventureros del Nuevo Continente. A principios del siglo XVII, tramperos y comerciantes de pieles procedentes de ultramar llegaron en gran número, portando enfermedades y precipitando el diezmado de la población aborigen. Con el aumento de la competencia en el comercio de pieles durante los siglos XVII y XVIII, se declararon guerras entre los nativos supervivientes, los franceses y los ingleses. Así las cosas, en 1837, una vaga confederación de regiones, las "Canadás", iniciarón el proceso de federación, y en 1866, por la ley de Norteamérica Británica se creó una confederación de cuatro provincias: Ontario, Quebec, Nova Scotia, y New Brunswick.

Muchas de las colonias británicas, algunas de las cuales habían pertenecido anteriormente a Francia, terminaron por ceder, y en 1867 se inició un prolongado proceso de independencia pacífica que culminaría en 1982 con la proclamación oficial de la reina Isabel II.

La imagen de la hoja de arce está asociada a Canadá desde 1868. Apareció por primera vez en los escudos de armas canadienses concedidos a Ontario y Quebec, y poco después se pudo ver en los emblemas de los regimientos del ejército nacional durante las dos Guerras Mundiales. Desde 1965, año en el que se introdujo la bandera canadiense, la hoja de arce se ha convertido en el símbolo nacional más importante y prevalente de Canadá.

Economía
Canadá es un país moderno e industrializado y una de las naciones más ricas del globo. Es una economía de libre mercado con mayor interferencia gubernamental que su vecino del sur, Estados Unidos, y actualmente disfruta de una tasa de desempleo que apenas sobrepasa el 7%. Su importante eclosión económica en el siglo XX se debió al enorme crecimiento que experimentaron sectores como la manufactura, la minería y los servicios, que transformaron el país desde una base económica predominantemente rural a otra mucho más diversificada. Si bien el sector de servicios continúa siendo el principal motor del crecimiento, la industria maderera y la producción de petróleo siguen constituyendo una parte importante de la impresionante economía del país. Canadá posee la segunda reserva más importante de crudo del mundo, y es uno de los mayores proveedores de productos agrícolas del planeta. El progreso económico del país se ha mantenido más o menos estable desde la II Guerra Mundial.

Geografía
Segundo país más grande del mundo en términos de superficie por detrás de Rusia, Canadá ocupa la mayor parte de la región septentrional de Norteamérica, desde la costa del Atlántico a la del Pacífico. El asentamiento situado más al norte de Canadá (y del mundo entero) es la estación del ejército canadiense Alert , en la punta norte de la Isla Ellesmere, ubicada a tan sólo 834 kilómetros del Polo Norte. De este a oeste, Canadá abarca seis husos horarios y, aparte de sus costas del Atlántico y Pacífico, la tercera costa de Canadá, la del Océano Ártico, es la más larga del mundo. Al sur, Canadá comparte una frontera de 8,900 kilómetros con Estados Unidos. La densidad de población canadiense, 3.5 habitantes por kilómetro cuadrado, es una de las más bajas del globo, y la franja que va de la ciudad de Quebec a Windsor es la zona más densamente poblada. A lo largo de más de 4,900 kilómetros que se extienden hasta los territorios del Noroeste Pacífico, las Montañas Rocosas y la Isla de Vancouver y hasta los helados territorios del norte, las variedades climáticas y geográficas del país comprenden una gama de sorprendente diversidad.

Datos y cifras
Canadá es una monarquía constitucional y una democracia parlamentaria que está compuesta por diez provincias: Alberta, British Columbia, Manitoba, New Brunswick, Terranova y Labrador, Nova Scotia, Ontario, Prince Edward Island, Quebec, y Saskatchewan. Los tres territorios son los Northwest Territories, Nunavut, y Yukon, y la capital de la nación es Ottawa, en Ontario. Canadá tiene 34.7 millones de habitantes, y tres cuartas partes de su población, que crece constantemente como consecuencia de la inmigración, vive a menos de 160 kilómetros de distancia de la frontera con Estados Unidos. Étnicamente diversa y oficialmente bilingüe, Canadá cuenta con más de 34 grupos étnicos diferentes. El de mayor tamaño es el canadiense, seguido por el inglés, francés, escocés, irlandés, alemán, italiano, chino, ucraniano, e indio norteamericano. Canadá tiene dos idiomas oficiales, el inglés y el francés. El 59% de la población habla como primer idioma el inglés, y el 23% el francés, lo cual deja al 18% restante con más de una lengua materna o con una lengua materna distinta del inglés o el francés, como árabe, chino, cree, holandés, inuktitut, italiano, alemán, griego, polaco, español, portugués, punjabí, tagalog, ucraniano o vietnamita.