Francia ama los Mundiales. La página más hermosa de su historia deportiva se escribió en 1998, cuando albergó y ganó la Copa Mundial de la FIFA 1998™. Anteriormente, ya había organizado la máxima competición mundialista en 1938; y el país se dispone a revivir otro gran momento como país anfitrión de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2019.

El fútbol, inventado por los británicos en la segunda mitad del siglo XIX, no tardó en atravesar el Canal de la Mancha para implantarse en territorio francés. Los primeros artículos que mencionan la disciplina datan de 1867, y el primer campeonato tuvo lugar en 1891, aunque entonces todavía se mezclaba fútbol y rugby…

El primer club de fútbol de Francia vio la luz en 1884 en El Havre, pero fue la posterior fundación de otra institución, 20 años más tarde, lo que demostró que el balompié había encontrado definitivamente su sitio en tierras galas. En 1904, la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) fue fundada en París por los representantes de siete asociaciones europeas. Seguidamente, ese mismo año, se creó oficialmente la selección de Francia.

El fútbol femenino solo tardó unos años más en asentarse, y el primer Campeonato de Francia se celebró en 1918, dos años antes del primer partido internacional femenino, entre una selección francesa y el club inglés de Preston: las Dick-Kerr’s Ladies. Inglaterra ganó 2-0, pero esa no fue la única mala noticia: la práctica del fútbol por las mujeres no gozaba del beneplácito unánime y era objeto de numerosas críticas; e incluso llegó a suspenderse la liga en 1933. Entonces se consideraba el fútbol “peligroso para la salud de las mujeres” y susceptible de favorecer la “masculinización” y la emancipación de dichas señoras…

Tras prohibirse oficialmente en 1941, como en muchos otros países, el fútbol femenino se pasó tres decenios intentando sobrevivir mediante la creación de equipos efímeros y la organización de competiciones locales. Así hasta que, en 1971, siguiendo el ejemplo de otras federaciones europeas, la Federación Francesa de Fútbol rehabilitó al fin la disciplina.

Desde entonces, mientras la selección masculina se abría camino en la élite del deporte rey ganando al menos una vez cada competición internacional (Copa Mundial de la FIFA, Copa FIFA Confederaciones, Copa Mundial Sub-17 de la FIFA, Copa Mundial Sub-20 de la FIFA, Torneo Olímpico de Fútbol Masculino y Eurocopa), el combinado femenino ha seguido sus pasos convirtiéndose en una de las mejores selecciones del planeta.

Si bien todavía no figura en su palmarés ningún gran campeonato global, la selección femenina de Francia, que alberga una de las ligas femeninas más cualificadas del mundo, ha sabido generar con el paso de los años un entusiasmo increíble por la disciplina en el país.

El país
Con una extensión de 672.000 km², contando los departamentos y territorios de ultramar, Francia ocupa la 41ª posición mundial en cuanto a superficie, mientras que sus 67,5 millones de habitantes lo convierten en el 20º país más poblado.

La Francia metropolitana (ubicada en Europa) está bañada por el mar del Norte, el canal de La Mancha, el océano Atlántico y el mar Mediterráneo. Por tierra, limita con Bélgica y Luxemburgo al noreste, con Alemania y Suiza al este, con Italia y Mónaco al sureste, y con España y Andorra al suroeste.

A lo largo de su extensa y rica historia, Francia ha cambiado varias veces de régimen, pero hoy es una república constitucional unitaria con un régimen semipresidencialista; es decir, que presenta características mixtas del régimen parlamentario y del régimen presidencial.

Economía
Francia es la quinta potencia económica mundial por PIB nominal; mientras que, a escala europea, ocupa la segunda posición por detrás de la vecina Alemania, y por delante del Reino Unido. La economía nacional consiste principalmente en una economía de servicios, pese a que siguen ocupando un lugar importante la agricultura y la industria;  y está especialmente desarrollada en los sectores agroalimentario, aeronáutico, del automóvil, de los productos de lujo, turístico y nuclear.

Clima y turismo
La Francia metropolitana está situada en el extremo occidental de Europa, a medio camino entre el polo norte y el ecuador. Además de estar bañada por mares al norte, al oeste y al sureste, su territorio cuenta con varios sistemas montañosos como los Pirineos, los Alpes, el Macizo Central, los Vosgos o el Jura. Francia, situada en la zona templada, no sufre ni de un frío extremo en invierno ni de un calor agobiante en verano. Según las partes del territorio, encontramos cuatro variaciones climáticas: continental en el este, oceánico en el centro y suroeste, mediterráneo en el sureste, y clima de montaña en altitud.

Según cifras de la Organización Mundial del Turismo, desde los años 90, Francia es el principal destino turístico del mundo por número de visitantes extranjeros. El atractivo de la nación tiene su origen no sólo en la belleza y la diversidad de sus paisajes, sino sobre todo en su excepcional patrimonio histórico, cultural y artístico. Evidentemente, París y sus monumentos son la joya de una corona que cuenta con innumerables diamantes más por todo su territorio.