Renate Lingor puso el broche de oro a su carrera el año pasado con la conquista de la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Pekín y se retiró del fútbol profesional. La ex organizadora de juego de Alemania, que defendió en 149 ocasiones los colores nacionales, nos habla de sus nuevos desafíos como embajadora mundialista y colaboradora del Departamento de Sedes y Estadios del Comité Organizador de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2011, así como del clásico del fútbol femenino entre Alemania y Brasil que se va a disputar el 22 de abril en el estadio de Fráncfort.
Señora Lingor, usted es embajadora mundialista desde mayo de 2008. Además colabora con el Departamento de Sedes y Estadios del Comité Organizador 2011. ¿Le divierte su nuevo trabajo o echa de menos sus tiempos de futbolista?
Me divierte mucho. Algunos no me creen cuando les digo que, por el momento, no echo de menos la práctica profesional del fútbol. Como tengo dos actividades completamente distintas, mis tareas en el Comité Organizador son muy variadas. No estoy sentada todo el día en un despacho. En calidad de embajadora mundialista viajo mucho. Me gustan especialmente la firma de autógrafos, las entrevistas y las sesiones de entrenamiento con los niños. Pero al mismo tiempo también estoy contenta de colaborar activamente en la organización de la Copa Mundial desde mi puesto en el Departamento de Sedes y Estadios.
En estos momentos, ¿cuál es el proyecto más importante del Departamento de Sedes y Estadios?
Nosotros tenemos asignada la misión de coordinar el trabajo en los distintos dominios de las sedes y estadios mundialistas. Nos encargamos de las medidas de seguridad, los servicios para los medios de comunicación y las indicaciones de las vías de acceso, con el fin de garantizar un funcionamiento sin contratiempos del torneo. Además estamos planificando el programa marco que se implementará en los estadios antes y durante la Copa Mundial.
¿Las sedes mundialistas arriman el hombro?
Nunca hubiera imaginado que las sedes mundialistas se implicarían tanto cuando todavía faltan dos años y medio para el comienzo de la competición. Durante las visitas oficiales de Steffi Jones en otoño, así como en el acto de cuenta atrás celebrado hace poco en Sinsheim, se pudo comprobar que el fervor ya está brotando. Se nota que algunas ciudades están contemplando la Copa Mundial como una posibilidad única de escribir su nombre en el mapa mundial del fútbol. Estoy segura de que esta euforia previa se verá reflejada al comienzo de la venta de entradas en otoño de 2009.
¿Cuáles son las demás prioridades del Comité Organizador?
Precisamente la de avivar esta euforia previa al Mundial y organizar un torneo perfecto. La Copa Mundial de 2011 no será coser y cantar, porque no todo el mundo ha descubierto todavía su "fascinación por el fútbol femenino". Si logramos infundir esta fascinación entre los seguidores y las familias habremos conseguido hacer una importante contribución al progreso del fútbol femenino. Debemos aprovechar esta plataforma muy especialmente para el desarrollo a largo plazo de nuestro deporte.
El 22 de abril se celebrará en el estadio de Fráncfort el clásico del fútbol femenino entre Alemania y Brasil. Ustedes nunca han jugado contra la Seleção en terreno alemán. ¿Le gustaría estar ahí?
Ése es definitivamente un partido para el que me gustaría volver a calzarme las botas. Máxime porque se va a jugar aquí, en Fráncfort, donde viven mi familia y mis amigos. El rival no necesita muchas presentaciones, porque Brasil es una de las selecciones más atractivas del fútbol femenino y cuenta con un montón de futbolistas excepcionales. Este partido será un duelo de prestigio, que sin duda los dos equipos querrán ganar. La emoción está garantizada, y en cualquier caso yo iré a verlo al estadio.
Además del éxito deportivo, la Asociación Alemana de Fútbol se ha propuesto el objetivo de superar el récord de asistencia europeo a un encuentro de fútbol femenino. ¿Abordarán el partido contra Brasil como una prueba para la Copa Mundial desde el punto de vista organizativo?
Un clásico como este Alemania-Brasil se merece, de hecho, una gran concurrencia. Queremos batir el récord de asistencia para ofrecer una muestra del gran ambiente que reinará en nuestros recintos en 2011. Después de todo, también queremos jugar los partidos del Mundial en estadios abarrotados. A buen seguro que este duelo de titanes en el estadio de Fráncfort nos deparará un anticipo del certamen de 2011.
A los partidos de la Bundesliga femenina apenas asiste un millar de espectadores. ¿Qué va a hacer el Comité Organizador para atraer a los seguidores a los estadios mundialistas?
Celebrar una Copa Mundial en nuestro país es algo muy especial. Al fin y al cabo, no se presenta muy a menudo la oportunidad de ver a las mejores selecciones femeninas del mundo actuar en estadios tan estupendos. Tampoco hay que olvidar que nuestra selección femenina goza de muy alta estima en Alemania. Ahora tenemos por primera vez la ocasión de alzarnos con el título mundial en nuestro suelo y de vivir la atmósfera incomparable de un Mundial femenino. Por eso, siempre merece la pena acudir al estadio.
¿Qué papel jugará la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA 2010?
Vemos la Copa Mundial Femenina Sub-20 2010 como un torneo independiente, que al mismo tiempo servirá como un ensayo general para la Copa Mundial de 2011. También queremos llenar los estadios en el campeonato juvenil. En la categoría sub-20 hay jugadoras extraordinarias, que harán todo lo posible por abrirse un hueco en el Mundial de 2011. En el reciente Mundial Sub-20 celebrado en Chile, ya se pudo comprobar que esta competición puede convertirse en una magnífica fiesta del fútbol.
En su opinión, ¿qué jugadoras sub-20 tienen más posibilidades de estar en la cita de 2011?
Creo que Bianca Schmidt, Nicole Banecki, Kim Kulig y las hermanas Kerschowski (Isabel y Monique) son grandes jugadoras que actualmente tienen grandes posibilidades de incorporarse a la selección absoluta. Naturalmente aún tienen que seguir madurando, porque el salto a la selección nacional requiere muchísimo trabajo.
¿Hay alguna nueva Renate Lingor entre las jóvenes?
Kim Kulig me gusta mucho. Es muy competente tanto en el juego ofensivo como en el defensivo, y para su edad ya demuestra un gran rendimiento de forma constante. También Simone Laudehr, que ya se ha establecido en el primer equipo, es otra jugadora completa con cualidades fuera de serie.
¿Por qué equipo apostaría en el Campeonato Europeo de Finlandia?
Apuesto con reparos, sobre todo porque da la impresión de que nuestra selección se ha abonado al primer puesto. A menudo se olvida cuánto trabajo hay detrás de los éxitos de la selección femenina alemana. Naturalmente que nuestro equipo tiene muchas posibilidades, pero el Campeonato Europeo no es ningún paseo.

