El sueño de Marta (22 años) de conseguir el primer gran título para la selección nacional femenina de Brasil se desvaneció en la final de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2007 contra Alemania (0-2) en el Estadio Hongkou de Shangai; el día en que la guardameta alemana, Nadine Angerer, detuvo un penal lanzado por la estrella brasileña cuando el marcador aún reflejaba un 0-1. Aquel fatídico día, al cabo de la final, Marta tuvo que hacer acopio de toda su entereza para recibir el merecido reconocimiento a su actuación, en forma de Bota de Oro y Balón de Oro.
"Aquel penal pudo cambiar la historia. Está claro que, aunque yo hubiera acertado, es posible que hubiéramos perdido de todos modos, o bien que el gol nos hubiera servido de revulsivo. En fin, el destino de Brasil era perder aquella final".
FIFA.com visitó a la Jugadora Mundial de la FIFA 2006 y 2007 en Suecia, donde brilla en las filas de Umea IK, y conversó con ella sobre sus esperanzas de revancha para la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2011.
Marta, ¿Alemania 2011 es quizá la última ocasión de ganar
un gran título para toda una generación de futbolistas
brasileñas?
Sin duda, la Copa Mundial 2011 es una gran oportunidad para
Brasil. Lo fundamental es que nos respeten las lesiones y que todas
las jugadoras lleguen al torneo en plena forma. Alemania 2011 puede
ser en una gran revancha.
En China 2007, la selección nacional brasileña encandiló a
todos con su jogo bonito, pero el título finalmente se fue para
Alemania. ¿La táctica es más importante que la técnica?
Ésa sí que es una pregunta difícil. Alemania y Brasil son dos
excelentes selecciones con estilos de juego muy diferentes. Puede
decirse que la selección alemana fue mejor, ya que se llevó la
final. Sin embargo, lo cierto es que fueron los pequeños detalles
los que decidieron el resultado.
¿Alemania y Brasil son las dos grandes favoritas para la
Copa Mundial Femenina 2011?
Sí, creo que tanto Alemania como Brasil son las dos
principales favoritas, pero en ningún caso hay que olvidar a
Suecia, Estados Unidos y Noruega.
¿Qué opinión le merece Alemania como anfitriona de la Copa
Mundial Femenina 2011?
Estoy segura de que Alemania va a presentar una organización
excelente, combinada además con numerosos eventos alrededor del
torneo. La Copa Mundial 2011 va a ser toda una fiesta tanto para
las selecciones como para los aficionados. Alemania es una de las
potencias del fútbol femenino, y todo el mundo conoce su proverbial
infraestructura. Creo que para el fútbol femenino es muy importante
organizar la Copa Mundial en un país con unas condiciones tan
excelentes.
¿Cuál es su opinión sobre los aficionados
alemanes?
Sería muy emocionante jugar en 2011 contra Alemania.
Supondría una motivación especial enfrentarnos a las alemanas ante
su público. Además, nadie ignora que se ha venido fraguando una
rivalidad deportiva especial entre Alemania y Brasil en el fútbol
femenino.
¿Hay alguna de las posibles sedes de la Copa Mundial en la
que le gustaría especialmente jugar?
No me lo había planteado. Lo que tengo claro es que me
gustaría jugar el último día en la sede que acoja la final del
torneo.
¿En qué medida puede contribuir Alemania 2011 a que el
fútbol femenino se consolide en la escena internacional?
La Copa Mundial es una ocasión excepcional para fomentar el
fútbol femenino en otros países distintos de los que
tradicionalmente han apostado por esta disciplina, como Alemania y
Suecia.
¿Se mudaría algún día a Alemania para disputar la
Bundesliga femenina?
Es una posibilidad. Naturalmente, sé que la Bundesliga
femenina tiene un gran potencial. Me estimula enfrentarme a equipos
fuertes y disputar torneos atractivos. No sería mala idea en el
futuro.
Se la considera la homóloga de Ronaldinho. ¿Es Ronaldinho
un ejemplo para usted?
Es cierto, a menudo se comenta eso. Es todo un
honor para mí que me comparen con Ronaldinho. Él es un ídolo del
fútbol mundial, pero reconozco que cuando juego no pienso en
ejemplos.
¿Echa de menos Copacabana o se ha adaptado bien al
Ártico?
Bueno, en Umea no hay tantas actividades de forma permanente.
La gente se concentra mucho en el trabajo, pero llevo ya cinco años
aquí y ya me siento como en casa. La gente de Umea es
encantadora.

