La imagen no es muy buena en comparación con la calidad de las transmisiones televisadas de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Canadá 2015™, pero en este vídeo de la liga femenina sueca de 2013 las protagonistas se distinguen vagamente. La jovencísima delantera del Pitea Francisca Ordega supera por velocidad a dos defensoras y bate a la arquera del Tyreso, un grande del país escandinavo que cuenta entre sus filas con la brasileña Marta.

Es poco probable que el vídeo tuviese una gran popularidad al margen de las aficiones de los dos equipos, pero Mark Parsons lo vio una y otra vez para asegurarse de tomar la decisión correcta. El entrenador del Washington Spirit, uno de los pesos pesados de la liga estadounidense, fichó a la nigeriana poco más de un año más tarde, para incorporarla a un plantel en el que militaban la defensora Ali Krieger y la guardameta Ashlyn Harris… ¡que también aparecían en ese vídeo!

Unos meses después de su llegada a la capital estadounidense, la delantera de las Súper Halconas se midió de nuevo con Krieger —Harris fue suplente—, esta vez en el Mundial Femenino. Ordega no protagonizaría ninguna gesta en esta ocasión, y su equipo perdió 1-0, pero el reencuentro ha permitido evocar aquel recuerdo común. “¡Pues claro que me acuerdo de aquel gol!”, asegura Ordega a FIFA.com en los pasillos del Estadio BC Place de Vancouver. “Cuando las vi, me dijeron: ‘Tú fuiste la que marcó contra nosotras’. Y yo les contesté: ‘Sí, ¡y voy a seguir marcando!”

Desfase horario
Krieger, titular en la zaga norteamericana, conserva en su memoria una impresión algo distinta. “Era el primer partido que jugaba en Suecia, había llegado en la víspera”, cree recordar. “Aún me afectaba el desfase horario. No es un recuerdo especialmente positivo. Ella me ganó en un mano a mano antes de marcar. Atribuyámoslo al desfase horario…”, añade, riéndose.

Pero unos meses más tarde, Ordega se integró en el día a día de sus víctimas de aquel choque con bastante menos confianza. “Recuerdo cuando la encontré en DC, no sabía que iba a venir, y antes no la conocía mucho”, dice la defensora de la selección estadounidense. “Se la notaba algo incómoda y tímida. Acababa de llegar a Estados Unidos, a un equipo ya formado. No le debió de resultar fácil, pero se ha integrado muy bien”.

Apenas dispuso de cinco partidos para conseguirlo desde su fichaje, en primavera, pero ya ha firmado dos goles, para alegría de Krieger. “Nigeria es una nación a la que respetamos mucho en el fútbol, siempre tiene jugadoras muy buenas”, continúa la exfutbolista del 1 FFC. Fráncfort. “Cuando supimos que una de sus mejores jugadoras iba a fichar por nuestro equipo nos alegramos, lógicamente. Es rápida, atlética y aún joven, con un importante margen de progresión. Estoy muy contenta de jugar con ella”.

Pero no tanto de tenerla enfrente. “Por desgracia, yo jugué en el extremo derecho, y Ali es lateral derecha, así que no nos encontramos directamente”, dijo Ordega, casi lamentándose. Su selección hará las maletas tras sufrir una segunda derrota en tres partidos. “Nos vimos el día anterior y hablamos del partido. Si yo ganaba, seguiría en el torneo, y si perdía iba a tener que afrontarlo al volver al club”.

Televisión y pantalla grande
Un gol de Abby Wambach selló el destino de Ordega, pero su futuro en tierras americanas no tiene por qué ser triste. En 2012, durante la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA celebrada en Japón, confesó a FIFA.com albergar el sueño… ¡de ser actriz de Hollywood! “¡Sigue de actualidad!”, admite, sonriendo. “Surgió la oportunidad de ir a Estados Unidos y la aproveché, porque había llegado el momento de dar un paso adelante. Pero no sólo por el fútbol: hay muchas cosas que hacer, y ya sé que no voy a jugar al fútbol para siempre”.

Por falta de tiempo y exceso de trabajo en los entrenamientos con vistas a la cita mundialista, la delantera todavía no ha empezado sus clases de interpretación, pero es una de sus prioridades para los próximos meses. “También voy a trabajar en ese sentido, aunque si tuviese que elegir ahora mismo entre el balón y un casting daría prioridad al fútbol”, reconoce. “¡Nunca nos había hablado de ese sueño!”, afirma sorprendida la estadounidense, de quien también hay que decir que no ha podido jugar mucho últimamente por las lesiones. “Le deseo que lo alcance algún día, de verdad… ¡Pero después de que ganemos muchos títulos juntas!”, concluye Krieger, que continúa en liza por el título mundial.

Francisca la seguirá ahora atentamente por televisión, antes de que Ali vea quizás un día sus actuaciones… en la pantalla grande.