• Le Sommer lo ha ganado todo con el Olympique de Lyon 
  • La delantera sueña con un primer gran título con las Bleues
  • Cambiaría su palmarés por ser campeona mundial en Francia 2019

Desde que fichó por el Olympique de Lyon en 2010, Eugénie Le Sommer viene acumulando un montón de goles y de títulos: 7 ligas, 6 Copas de Francia, 4 Ligas de Campeones Femeninas… y un balance de 215 tantos en 238 partidos.

Y la pregunta es: ¿estaría dispuesta la internacional francesa a cambiar su rebosante palmarés en el fútbol de clubes por un triunfo con su selección en casa, en la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2019?

“¡Es una pregunta difícil!”, exclama riendo a FIFA.com tras un momento de reflexión, antes de decidirse finalmente: “Voy a decir que sí. Me llevo la Copa Mundial y, así, luego puedo volver con mi club para ganar más títulos. Un Mundial es la competición más hermosa de todas, y te hace soñar”.  

Si bien el 4º puesto en Alemania 2011 marcó un punto de inflexión en las ambiciones francesas, las Bleues llevan desde entonces coleccionando una desilusión tras otra en las citas internacionales. “En cada competición nos ubican entre las favoritas, aunque todavía no hemos ganado nada”, constata la goleadora de 28 años.

“Tenemos talento, pero con eso no basta. Hacen falta automatismos y unos fundamentos en el juego. Entenderse sobre el campo: tal vez sea eso lo que nos ha faltado hasta ahora”, resume Le Sommer, que el este año debió contentarse con otra plaza de cuartofinalista en la Eurocopa Femenina.  

Esa decepción provocó la marcha de Olivier Echouafni y la llegada de Corinne Diacre. “Cuando se cambia de seleccionador, hay que volver a empezar de cero”, explica Le Sommer.

“Hay que aprender a conocerse, comprender las expectativas… Pero eso nos permite comenzar de nuevo con una nueva dinámica. Tenemos tiempo antes del Mundial, así que es positivo. El objetivo de Corinne Diacre es realizar una gran actuación en casa. Ella insiste en el rigor dentro y fuera del campo. Estamos trabajando mucho el aspecto defensivo con un reparto claro de los roles, para atacar mejor luego”.

Sueño de juventud
Para curar los males de Francia, la entrenadora no ha dudado en revolucionar la plantilla y cambiar por completo los hábitos; aunque no el de convocar a Le Sommer, que, con el rejuvenecimiento del equipo, es más que nunca una de las líderes.

“Han llegado muchas jugadoras nuevas, pero cada una encuentra su sitio de forma natural. El estado de ánimo es muy bueno, porque todas dan lo mejor de sí mismas para demostrar que tienen su lugar en el equipo. Eso empuja a todo el mundo hacia arriba”, subraya la ariete.

“Muchas jóvenes que llegan ya han ganado grandes competiciones, ya sea en categoría sub-17, sub-19 o sub-20, y pueden aportar esa experiencia al equipo”, continúa. “Hay mucho talento, pero no se quedan ahí, y trabajan mucho para permanecer en el equipo. La seleccionadora ha demostrado en las concentraciones anteriores que la puerta está abierta para todas; tanto en un sentido como en otro. Eso genera una competencia sana y constructiva”.

Esa competencia no ha acabado con Le Sommer y su célebre olfato de gol, que la hace aspirar seriamente, junto con Marie-Laure Delie, a batir algún día el récord de 81 dianas de Marinette Pichon. Pero al lado del sueño colectivo de un triunfo en casa, la perspectiva de esa hazaña individual es secundaria.

“Sé aproximadamente cuántos goles marco, pero para mí no es el objetivo batir un récord. Lo que quiero es ganar un campeonato con mi país y rendir bien con la camiseta azul. Si marco, mucho mejor. Si no marco y el equipo gana, también está bien”, concluye.