Vergara inspira a las promesas mexicanas
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Pocos habrían esperado una victoria tan abultada en el Torneo Olímpico Juvenil de Fútbol Femenino firmada por una selección que todavía estaba doliéndose de una inapelable derrota inicial. Sin embargo, pese a verse superada en el debut ante China, México reaccionó a lo grande registrando una impresionante goleada por 9-0 en su segundo compromiso contra Namibia.

FIFA.com se acercó a la seleccionadora mexicana para analizar resultados tan dispares. La persona que guía a las representantes de la CONCACAF en Nankín 2014 es la leyenda de las Tricolores Mónica Vergara, que jugó con la selección absoluta en la Copa Mundial Femenina de la FIFA 1999™ y en el Torneo Olímpico de Fútbol Femenino Atenas 2004.

La seleccionadora de México ya ha gozado de éxitos en el banquillo, tras haber sido asistente del técnico en el combinado que alcanzó este año los cuartos de final en la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA, celebrada en Costa Rica. Y la andadura en ese campeonato incluyó un abultado 4-0 en la primera fase sobre... China.

“Estoy muy contenta de que pudiésemos conseguir ese resultado ante Namibia”, declaró Vergara a FIFA.com, “porque no solamente vi una victoria, sino que, aún más importante, vi al equipo enderezar el rumbo rápidamente [tras perder el primer partido]. Vamos por el buen camino, y mi equipo está cada vez con más confianza”.

Viviendo un sueño
Esta última actuación de las chicas mexicanas llevó claramente el sello de la etapa dorada como jugadora de Mónica Vergara. Hace 15 años, cuando sólo tenía 16, la ex defensa y medio centro representó a México en la Copa Mundial Femenina celebrada en Estados Unidos, donde fue titular contra Italia y Alemania. Tres años más tarde, en 2002, Vergara volvió a vestir la camiseta verde en la edición inaugural de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA. Ahora, a sus 31 años, está disfrutando de su primera misión como seleccionadora.

“Entrenar es mi sueño”, afirmó la estratega mexicana, con emoción en la voz. “He jugado al fútbol y representado a la selección durante muchos años. Siempre he esperado transmitir las experiencias y las percepciones de mi propia carrera futbolística a las generaciones más jóvenes, así que este trabajo es todo lo que podría desear. Es mi trabajo ideal”.

Las norteamericanas acudieron al certamen con un elevado caché, tras haber quedado entre las ocho primeras en el Mundial femenino sub-17. El equipo cuenta con dos jugadoras que ya consiguieron grandes cosas en Costa Rica, Kimberly Rodríguez y Montserrat Hernández; y la defensa Rodríguez formó parte del once inicial en aquella victoria sobre China. Por consiguiente, la inapelable derrota inicial ante las anfitrionas aquí en Nankín fue más asombrosa si cabe… excepto para Vergara.

“Si conoces la historia del fútbol femenino chino, no sorprende en absoluto”, señaló. “Yo fui jugadora antes, así que soy perfectamente consciente de la historia y de las virtudes del fútbol femenino chino, que siempre ha sido extraordinario. Así pues, sin importar cuál fuera el resultado, el encuentro contra la selección china fue una oportunidad muy buena para aprender”.

Adelante sin perder la calma
No cabe duda de que la mentalidad ganadora de Vergara desempeñó un papel fundamental en la implacable victoria de México sobre las contendientes del sur de África. “[En el partido contra Namibia] estuvimos muy tranquilas y seguras de la victoria”, aseveró la entrenadora de las Tricolores.

Este sábado, las chicas de verde afrontarán su mayor examen en lo que va de torneo cuando se midan a Venezuela, favorita a la medalla de oro, en una semifinal crucial, aunque su entrenadora curtida en mil batallas permanece imperturbable.

“Está claro que [Venezuela] es muy potente”, afirmó Vergara con una sonrisa, “pero queremos probarnos contra selecciones de un nivel alto porque así podemos aprender de ello. No nos lo tomaremos a la ligera; nos tomamos muy en serio a cada rival”.