Giuly, última parada antes del adiós
© AFP

"No hay ningún problema. Estoy a su disposición cuando él quiera para aportar mi experiencia al vestuario. Él lo sabe", es el mensaje que lanzó Ludovic Giuly entre risas a Didier Deschamps, seleccionador de Francia. A sus 36 años, Giuly no aspira a conducir a los Bleus hasta la próxima Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™ mano a mano con Dédé, sino más bien a saborear con el Lorient FC su última temporada como profesional. "Aquí sabían que en el Mónaco no contaban conmigo y expresaron su voluntad de ficharme. Yo quería terminar mi carrera por todo lo alto, así que se juntaron todos los ingredientes y llegamos a un acuerdo rápidamente".

Su regreso al Principado hace algo más de un año no salió como él esperaba. Después de tres brillantes temporadas en el Paris Saint-Germain, Giuly quería ayudar a su antiguo club (con el que alcanzó la final de la Liga de Campeones de la UEFA en 2004 bajo la batuta de Deschamps) a reverdecer sus laureles. Sin embargo, se encontró confinado al banquillo dentro del nuevo y ambicioso proyecto monegasco. Lo que permitió al FC Lorient hacer un negocio redondo.

El delantero, por su parte, podría haber optado por un último destino más exótico y con un salario más lucrativo. "Soy demasiado viejo para eso", espetó el interesado. "Quiero transmitir mi experiencia a los jóvenes jugadores franceses, a un grupo que me necesita. Es mi última campaña y no quería alejarme, sino acercarme a mi familia. Quería acabar en la Ligue 1, donde empecé mi carrera hace casi 18 años, para cerrar el círculo y terminar con un buen sabor de boca".

Por una vez, el Lorient no se ha deshecho de sus mejores figuras antes de comenzar el nuevo ejercicio, más bien al contrario, se ha reforzado a conciencia. Tal y como refleja la llegada Ludovic Giuly o la de los geniales Alain Traoré y Benjamin Corgnet, cuyos respectivos equipos, el Auxerre y el Dijon, se vieron abocados al descenso al final de la campaña 2011/2012. "Intentamos disfrutar al máximo sobre el césped, sin darle demasiadas vueltas a la cabeza. Estamos muy contentos de estar juntos y felices de jugar. Todo esto hace que vengan buenos jugadores y que las cosas vayan por el buen camino", explicó satisfecho el ex del Mónaco. 

Mantener el rumbo
"El Lorient tiene una excelente reputación y Christian Gourcuff lleva muchos años haciendo bien su trabajo", continuó Giuly . "Es un estilo de juego que gusta, que siente el fútbol, con una cancha sintética a la que hay que adaptarse, pero que permite mover la pelota. Los entrenamientos están muy bien, tal y como imaginaba, con mucho toque de balón y una filosofía que va conmigo. También es un club familiar, con una identidad auténtica, donde prevalecen los valores y todo el mundo se respeta. Estar aquí sienta muy bien".

Cabe destacar que Giuly tiene mucho con qué comparar, dado su impresionante historial, que incluye la flor y nata de Francia y de Europa. Tras el Lyon y el Mónaco y antes del Roma, probó suerte en el FC Barcelona. "Fue algo arriesgado al principio, porque ningún francés había triunfado allí antes, pero yo conseguí invertir la tendencia y abrirme un hueco. Después de mí, llegaron Thierry Henry y Eric Abidal. Hoy me siento feliz de haber sido el primero y de haber ganado títulos con ese club".

Del Barça de Messi al Lorient de Giuly va un abismo. No obstante, aunque los bretones no poseen ni la historia, ni el equipo ni los medios del conjunto catalán, sí que comparten con él una cierta idea del fútbol. Para los franceses, el modelo a seguir es el del famoso Nantes al que tanto admira Gourcuff. "En lo ambiciosos, es cierto que nos parecemos", analizó el ex blaugrana. "Veo similitudes en las ganas de tocar el balón, pero la preparación es diferente. El Lorient tiene un estilo mucho más directo".

De momento, el planteamiento les funciona. Valgan como muestra las excelentes actuaciones registradas desde el mes de agosto, que les han permitido aventurarse entre los puestos de cabeza de la tabla. Pese a que el naufragio del sábado pasado en Valenciennes (6-1) empañó un poco su buena racha, el Lorient va viento en popa, y siempre puede contar con el capitán Giuly para mantener firme el rumbo si arrecia el temporal.