El Greuther Fürth logra un ascenso histórico
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Hace no demasiado tiempo, en 1987 para ser exactos, el SpVgg Fürth tocaba fondo en sus por entonces 84 años de historia. El histórico club, atormentado por los problemas económicos, descendía a la liga regional bávara, la sexta categoría del fútbol alemán.

Veinticinco años después, el SpVgg Greuther Fürth, nombre actual de la institución, acaba de ascender a la Bundesliga y ya está impaciente por comenzar su aventura en la división de oro. “Es un día magnífico, el momento más bonito de mi carrera como entrenador. Aunque no partiremos como favoritos en la Bundesliga, esto no será un paréntesis de un solo año”, prometió el técnico Mike Büskens durante las celebraciones por el ascenso.

El nuevo equipo de la Bundesliga ha recorrido un largo camino y sabe valorar el ascenso como se merece. “Esto es muy bonito. Hemos dejado atrás montones de disgustos y un sinfín de contratiempos”, explicó con visible alivio el Presidente Helmut Hack.

Viejos éxitos y travesía por el desierto
El SpVgg Fürth nació en 1903 a partir de un club de gimnasia. Diez años más tarde, la institución, con más de 3.000 socios y numerosas secciones deportivas, se había convertido en la mayor de Alemania, por lo que no sorprende que su equipo de fútbol fuera también uno de los más exitosos de la época.

Entre otros títulos, el Fürth ganó tres ligas alemanas (1914, 1926 y 1929) y se convirtió en el principal suministrador de jugadores a la selección germana durante la década de 1920. Sus duelos de rivalidad regional con el FC Núremberg permanecen en la memoria colectiva, y los aficionados podrán volver a disfrutarlos la temporada que viene.

Tras tocar fondo en 1987, el SpVgg volvió a remontar el vuelo tres años más tarde. El club bávaro derrotó al Borussia de Dortmund en la primera ronda de la Copa de Alemania (1-0) y en 1991 logró el ascenso a la Oberliga. La fusión con el TSV Vestenbergsgreuth, que adquirió renombre gracias a su victoria por 1-0 sobre el Bayern de Múnich en la Copa de Alemania de la temporada 1994/95, supuso un punto de inflexión hacia el éxito en 1996. El SpVgg Fürth dio paso al SpVgg Greuther Fürth.

Lo bueno siempre se hace esperar
El club bávaro sólo necesitó un año para ascender a una segunda división en la que ha causado sensación durante los últimos 15 años. Desde 2001, el Fürth acabó quinto de la categoría nada menos que en siete ocasiones, mientras que la pasada temporada ocupó el cuarto puesto y se quedó más cerca que nunca del ascenso a la máxima división. Con el tiempo, los Tréboles recibieron el sobrenombre de “Los inascendibles”, un mote que acaba de pasar a la historia.

“Podéis estar muy orgullosos de haber acabado con esta maldición, que para nosotros había alcanzado ya dimensiones históricas. Son muchos los que pensaban que nunca lo conseguiríamos, y les hemos demostrado cuánto valemos”, declaró visiblemente orgulloso el entrenador, que se hizo cargo del SpVgg en diciembre de 2009.

El conjunto bávaro no figuraba entre los principales favoritos para hacerse con una de las dos plazas de ascenso directo en la temporada 2011/12. Los rivales, entre los que había varios recién descendidos de la máxima categoría, se antojaban demasiado poderosos. Sin embargo, con la excepción de una desafortunada derrota ante el Eintracht de Fráncfort en la primera jornada (2-3), el Fürth mostró desde el principio por dónde iban los tiros este año.

Uno para todos y todos para uno
Seis victorias consecutivas y un total de once partidos sin conocer la derrota, así como la tercera plaza al término de la primera vuelta, evidenciaron que los Tréboles estaban decididos a acabar de una vez por todas con la etiqueta de eternos segundones. El Fürth ha sido el mejor equipo de la categoría en la segunda vuelta y se mantiene imbatido desde el 3-1 que sufrió en la 20ª jornada en casa del Dynamo de Dresde, campeón de la liga de la RDA en ocho ocasiones.

“El ambiente en el equipo es extraordinario y todo el mundo rema en la misma dirección. La plantilla ha hecho suyo el lema ‘uno para todos y todos para uno’. Sobre el campo, todos se dejan la piel por sus compañeros. Además, tenemos una mentalidad ganadora y contamos con grandes individualidades que pueden resolver un partido en cualquier momento”, respondió el internacional canadiense Olivier Occean, máximo goleador de la categoría con 17 goles, cuando FIFA.com le preguntó sobre el secreto del éxito del conjunto bávaro.

El Fürth certificó el ascenso en la jornada 32ª al empatar a 1-1 en casa del FSV Fráncfort. La hazaña supuso un momento muy especial también para el ex internacional alemán Gerald Asamoah: “He vivido muchas cosas a lo largo de mi carrera, pero éste es sin duda un día verdaderamente especial para mí. Es simplemente fantástico”, celebró el que fue subcampeón de la Copa Mundial de la FIFA 2002 y tercero en la edición de Alemania 2006, que en la pausa invernal pasó de estar sin equipo a unirse al proyecto del Fürth.

Un Nobel entre la afición
Henry Kissinger, ex ministro de Asuntos Exteriores de Estados Unidos, ha seguido muy de cerca la aventura del club bávaro. El ganador del Premio Nobel de la Paz nació en Fürth en 1923 y es uno de los mayores seguidores de los Tréboles. A sus 88 años, Kissinger ha seguido la trayectoria del equipo a través de Internet y ha prometido que asistirá en persona al primer partido del Fürth en casa en la Bundesliga.

Todavía no está claro si este ilustre aficionado estadounidense verá a Büskens en el banquillo del Fürth la próxima temporada, aunque algunos jugadores que ya conocen la máxima categoría han intentado engatusar al técnico aprovechando el gran momento del equipo. Durante las celebraciones por el ascenso, Asamoah, que compartió vestuario con Büskens en el Schalke 04, intentó sacarle una promesa al entrenador, de 44 años y cocinero de formación. “Entonces, míster, ¿se queda usted con nosotros?”, preguntó Asa a su técnico ante la afición. Büskens respondió con una sonrisa: “Ahora me doy cuenta de que fue un error traer a este individuo al club”.