La reconversión de la Fiore
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Once años después de haber estado a punto de desaparecer, el Fiorentina ha recuperado su sitio en el pelotón de cabeza del fútbol italiano y en el corazón de los aficionados. El histórico presidente Artemio Franchi, el elegante campeón del mundo en 1982 Giancarlo Antognoni y el argentino Gabriel Batistuta, máximo goleador en la historia del club, eran hasta ahora los símbolos de los años más gloriosos de la escuadra toscana, situada geográficamente a medio camino entre los grandes equipos lombardos y los apasionados clubes romanos.

Vincenzo Montella, ambicioso y exigente, pero siempre dispuesto a escuchar, está en el origen del nuevo renacimiento de la Fiorentina. Este ex delantero de 38 años, que durante una década hizo las delicias de la afición del Roma, busca resultados, como es lógico, pero siempre con buen juego, a imagen de la nueva hornada de entrenadores italianos de su generación.

Montella llegó con una idea bien precisa y con una filosofía que ha conseguido inculcar en sus jugadores y en Andrea Della Valle, propietario del club y dueño de una gran empresa de calzado: “Practicar un fútbol bonito trae consigo buenos resultados”. Aun así, en un país donde el pragmatismo a ultranza ha sido durante mucho tiempo el sello de identidad y una garantía de múltiples éxitos, no era tan fácil hacerse oír. Pero Montella se procuró los medios para transmitir su mensaje realizando cursillos de psicología, de comunicación y de gestión deportiva, al tiempo que aprobaba los ocho exámenes de un curso de educación física y deportiva. 

Seducido por ese discurso, Andrea Della Valle no dudó en hacer el esfuerzo necesario para reforzar el equipo. Pero no de cualquier forma, y no con nombres de relumbrón. También en ese aspecto, Montella tenía una idea muy definida. Empezó por cambiar toda la retaguardia haciendo venir a asiduos de la defensa de tres, como los argentinos Facundo Roncaglia (ex de Boca Juniors) y Gonzalo Rodríguez (ex del Villarreal), el montenegrino de 21 años Stefan Savic (ex del Manchester City), el serbio Nenad Tomovic (procedente del Lecce) y el portero Emiliano Viviano (cedido por el Palermo). Nada más que especialistas en su puesto; jugadores totalmente entregados a sus ideas. Además de las habituales consignas defensivas, la norma básica era la prohibición de enviar balones a la olla arriba, pasándoselos en su lugar a los dos cerebros del mediocampo.

Los elegidos
Para desarrollar un estilo de juego a la española, con pases reiterados y un mantenimiento de la posesión del balón a veces excesivo con el fin de encontrar la brecha, el Fiorentina también recurrió a especialistas. De nuevo, había que atreverse a asociar al experimentado chileno de 33 años David Pizarro (llegado del Manchester City) con su compatriota Matías Fernández (ex del Sporting de Lisboa) y con Borja Valero (ex del Villarreal), mejor jugador español de la Liga en 2010. Pero Montella había analizado a fondo el juego de estos tres hombres y había apostado, con razón, por su complementariedad para su sistema. Esta medular súper técnica se ve dinamizada espontáneamente por el trabajo incansable de los carrileros, como el capitán Manuel Pasqual y el colombiano Juan Guillermo Cuadrado. 

Para hacer fluir como la seda a ese mediocampo, Montella se basó de forma natural en su buque insignia fuoriclasse (“fuera de serie”), Stevan Jovetic. El mediapunta montenegrino, provisto de una gran movilidad por toda la delantera, de un nutrido repertorio técnico y de una excelente visión de juego, sirve de apoyo a los centrocampistas cuando es necesario. Pero además de sobresalir jugando de espaldas a la portería, el mezzapunta balcánico se ha convertido en un jugador completo que ya no duda en aprovechar su oportunidad y que, con frecuencia, marca la diferencia. “Jovetic es nuestro mejor jugador. Hemos hecho un pacto con él y hasta final de temporada está blindado”, reveló el director deportivo de la Fiore, Daniele Pradè. Por último, Montella había soñado con tener como ariete al búlgaro Dimitar Berbatov, pero el traspaso fracasó y el conjunto toscano fichó en el último momento al atlético Luca Toni, el veterano ex campeón mundial de 35 años (procedente del Al Nasr emiratí).

Al comenzar la temporada, nadie podía imaginar que el Fiorentina, con todos esos cambios radicales, funcionaría con tanta rapidez. Pero después de 14 jornadas, la Viola ocupa la tercera posición empatada con el Inter de Milán, a sólo cuatro puntos del Juventus y a dos del Nápoles. El equipo de Montella, provisto del tercer mejor ataque y de la tercera mejor defensa, está desplegando el fútbol más vistoso de la Serie A junto con el Napoli y la Juve. “Nos sorprende gratamente ver que los resultados han llegado tan deprisa. Pero nuestro verdadero proyecto es a medio y largo plazo”, precisó Pradè.

Pese a estar encantado por contemplar como “Florencia vuelve a soñar”, Montella quiso moderar un poco la euforia reinante: “Ganar en el campo del Milan fue una enorme satisfacción. Pero cuando oigo hablar de scudetto, pienso que los únicos que pueden inquietar al Juventus son el Inter y el Nápoles”.