Petkovic propulsa al Lazio
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Al empezar la temporada, ningún tifoso habría apostado ni siquiera una lira por el Lazio. Un nuevo entrenador desconocido, un Miroslav Klose al que se consideraba en el ocaso de su carrera y ningún fichaje de renombre: todo apuntaba a que el club romano estaba condenado a desempeñar un papel secundario. Seis meses más tarde, el águila del Lazio vuela en la segunda posición de la tabla, con los mismos puntos que el Nápoles y a cinco del Juventus, y por delante de Inter de Milán, AC Milan y —sobre todo— su rival local, el AS Roma.

“Es cierto que hemos ganado varios partidos de forma ajustada, pero lo importante es ganarlos”, explica a FIFA.com Vladimir Petkovic, único técnico extranjero de la Serie A. “El Juventus continúa siendo favorito, está fuerte, aunque no es imbatible. Los demás equipos deben creer en sus posibilidades, y el Lazio es uno de ellos. Podemos luchar por los primeros puestos de esta liga”.

Son unas declaraciones que, hace poco, hubieran podido parecer una fanfarronada. Pero no para quien conociese a este bosnio de Sarajevo, que tiene también las nacionalidades croata y suiza y habla con soltura serbocroata, inglés, alemán, francés e italiano. Fue un centrocampista ofensivo durante su modesta carrera de futbolista, y nunca había estado al frente de un club tan importante como el Lazio. Tras dar el salto a los banquillos, se hizo cargo del Bellinzona suizo, en el que programaba los entrenamientos para las tardes, ya que por las mañanas trabajaba en Caritas, la confederación internacional de organizaciones católicas, un organismo con fines benéficos. “Esa experiencia me enriqueció en el plano intelectual, y me enseñó a dirigir un grupo”, subraya.

Entrenador del Tercer Mundo
Él mismo reconoce que, cuando llegó a Roma, imperaba el escepticismo. “Al principio tuve algunas dificultades, porque fuera del club me trataban como si fuese un entrenador venido del Tercer Mundo. Los tifosi no comprendían cómo alguien como yo había podido llegar al frente de un club como el Lazio”, recuerda el estratega, que también ha dirigido al Sion y al Young Boys de Berna y probado suerte en Turquía, con el Samsunspor. “Lo elegí porque tiene cualidades morales y profesionales, y un gran enfoque psicológico de la persona. Administra el vestuario no solo con ingredientes de carácter técnico, sino también mediante un enfoque moral y psicológico”, analiza su presidente, Claudio Lotito.

“Primero me esforcé por estudiar y conocer bien a cada jugador en el aspecto individual, y también todos los detalles de su carrera y de su vida. Al principio la gente tenía dudas. Luego, a medida que fueron pasando los partidos, llegó la confianza, sobre todo después de la victoria en el derbi y las conseguidas contra el Inter y el Milan. Entonces empezamos a tener más credibilidad”, señala Petkovic, ahora ya con un equipo aspirante al título a sus órdenes.

Sin embargo, se cuida de revolucionarlo todo y reclamar refuerzos para la segunda vuelta. “Hemos llegado a un equilibrio técnico-moral en el vestuario. Hay que conservar ese equilibrio, que podría verse comprometido con la integración de nuevos jugadores”, justifica cuando se le menciona la posibilidad de adquirir refuerzos.

Humildad y combatividad
Bajo su dirección, el Lazio muestra una increíble capacidad de adaptación según el adversario, y también lo que indique el marcador en el transcurso de los encuentros. Al comienzo suele adoptar un esquema claramente ofensivo, en forma de 4-3-3 o 3-4-3. Pero puede decantarse por un 4-5-1, o transformarlo en el 4-3-2-1 que tanto gustaba a su predecesor, Edy Reja. Solo Miroslav Klose y el brasileño Hernanes, que lucha por mantenerse entre los 23 convocados de Brasil, tienen un puesto fijo. Entre ambos, han anotado el 70% de los goles del equipo…

“Hay un buen grupo y un gran cuerpo técnico. Hay que ir partido a partido, sin adelantar acontecimientos”, advierte Miroslav Klose, tan resolutivo como siempre. Y, al igual que su delantero, el club está exhibiendo esta campaña un rostro sorprendente, mezcla de humildad y combatividad, inspirado en la filosofía de su entrenador: “Tenemos que seguir mostrando un hambre ilimitada, sin tener miedo a ganar”. El plantel aplicó al pie de la letra esa consigna el martes 22 de enero, en el Juventus Stadium. A pesar de no contar con el concurso del artillero alemán, el Lazio se llevó una victoria psicológica al empatar a 1-1 en el partido de ida de semifinales de la Copa de Italia.

Este resultado podría influir en la segunda parte de la temporada en Italia, y confirma que Petkovic ha hecho que el Lazio figure de nuevo entre los grandes de la Serie A.