La aventura qatarí de Raúl
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Cuando Raúl González Blanco puso punto y final a su laureada etapa en el Santiago Bernabéu, todos pensaban que los mejores días de esta leyenda del Real Madrid ya habían quedado atrás. Sin embargo, su paso por el Schalke 04 demostró que el veterano delantero todavía tenía mucho fútbol en las botas. En sus dos temporadas en el club alemán, Raúl guió a los azulones a la conquista de la Copa y Supercopa germanas, así como a una histórica semifinal de la Liga de Campeones de la UEFA.

A pesar del éxito, Raúl tomó la valiente decisión de dejar el Schalke tras la expiración de su contrato, a lo que el club de Gelsenkirchen respondió retirando el dorsal 7 en reconocimiento a la contribución del jugador español en el resurgir del equipo. Doha sería el siguiente destino del excelente goleador, que fichó por el Al Sadd qatarí.

Una experiencia diferente
Tras 16 años de récords y títulos en Madrid, Raúl quiso vivir una experiencia diferente. Su paso por Alemania resultó sin duda fructífero, pero no sació la sed de aventura de este delantero de 35 años, que puso rumbo a Doha.

En cuanto pisó suelo qatarí, Raúl acalló las voces que sugerían que su aventura asiática no era más que un capricho: “Soy totalmente consciente de que Qatar está trabajando mucho para convertirse en una referencia internacional en materia deportiva y de que tiene grandes planes para el fútbol”, declaró. “El hecho de que se haya ganado el derecho a albergar el Mundial 2022 es la mejor muestra de sus intenciones. Por eso pensé que sería acertado participar en esta empresa: quiero hacer una contribución real a llevarla a cabo”.

“En lo que se refiere al fútbol en sí, ganar partidos, conquistar títulos y ofrecer un gran espectáculo a los aficionados es lo que nos ayudará a alcanzar estos objetivos a largo plazo”, añadió. “Busco una experiencia nueva y me emplearé al máximo para asegurarme de que aprovecho bien el tiempo que pase aquí”.

Un ídolo humilde
Desde su primer día en el club, Raúl ha demostrado la humildad y profesionalidad que le han convertido en uno de los grandes del fútbol moderno. El delantero se emplea al máximo en los entrenamientos, siempre es puntual y nunca duda en poner su dilatada experiencia al servicio de sus compañeros, lo que le ha permitido ganarse su confianza y admiración.

“La puntualidad y el respeto en el lugar de trabajo son la base del éxito, que no significa nada sin estos elementos”, declaró Raúl. “Siempre se lo intento enseñar a los jugadores jóvenes, porque es el secreto para destacar y mejorar”.

Aunque el máximo goleador de la historia del Real Madrid no exigió la capitanía como condición para fichar por el Al Sadd, los responsables del club qatarí no necesitaron pensárselo mucho para entregarle el brazalete. El entusiasmo con que sus nuevos compañeros recibieron la decisión y la buena disposición que mostraron para ayudarle a aclimatarse a su vida en Qatar son claras muestras de la estima que se le profesa al futbolista español.

Una nueva vida
Los nuevos retos son fundamentales para mantener viva la pasión de jugadores de la categoría y maestría técnica de Raúl, como el propio futbolista reveló poco después de llegar a Doha: “Creo que esta será una gran experiencia para mí. Todo el mundo me ha recibido estupendamente, lo que me ha hecho sentir muy bien. Espero hacer una gran contribución al club”.

Su rendimiento sobre el césped muestra lo rápido que se ha adaptado y su presencia parece servir de inspiración para sus compañeros. Raúl es un jugador que nunca ha rehuido la responsabilidad y en el Al Sadd continúa asumiendo una gran carga de trabajo. No en vano, al 7 se le ve a menudo ayudando en defensa, aportando su astucia en el medio campo y llevando peligro al marco rival, todo en un mismo partido.

Además de varias asistencias, el nuevo capitán del Al Sadd suma cuatro goles en los diez primeros partidos, que se saldaron con nueve victorias y un empate para el club de Doha, líder actual de la primera división qatarí con todo merecimiento. Independientemente del resultado del duelo que disputará el viernes contra el Lekhwiya, vigente campeón de la competición, el Al Sadd es uno de los principales favoritos a un título de liga que ganó por última vez en 2007.

“Lógicamente, mi objetivo principal es ganar partidos y títulos, así como escribir un nuevo capítulo en la historia futbolística de este país. Trabajaremos mucho y haremos todo lo que podamos sobre el campo para lograrlo”, promete la nueva estrella española del club, que ha empezado con buen pie su aventura asiática.

Raúl no es el primer astro internacional que prueba suerte en esta parte del Golfo Pérsico. Si continúa disfrutando de su vida en Qatar, el madrileño podría colgar las botas en el Al Sadd, lo que supondría un gran honor para el ambicioso club qatarí y para su leal afición.