Piqué: "Guardiola es la clave del éxito"
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Si se hiciera una lista de los mejores defensores en la actualidad, no habría duda que Gerard Piqué ocuparía un lugar más que prominente en ella. El elegante central del FC Barcelona ha sido capaz de mezclar fuerza, inteligencia y técnica individual, para convertirse en uno de los jugadores más completos de los últimos años.

Ganador de cuanto título se le ha puesto a tiro con el Barça, y elegido por segunda ocasión consecutiva en el once mundial FIFA/FIFPro en 2011, el popular número 3 azulgrana se tomó unos minutos para charlar con FIFA.com sobre su extraordinario momento actual y los retos que tiene a la puerta, a nivel individual y colectivo.

Sr. Piqué, ¿cómo se siente al formar parte de los once elegidos?
Es un orgullo compartir equipo con los mejores del mundo. Más aún porque ese once fue elegido por los propios jugadores, los que más entienden de esto.

Es la conclusión a un gran año, en el que lo ganó casi todo con el Barcelona, ¿cuál fue el secreto de estos éxitos?
Pep Guardiola. Desde que llegó al club, su forma de ver el fútbol, su forma de motivarnos, nos mantiene en el máximo nivel. Este año lo ganamos casi todo, y eso me llena de orgullo y de satisfacción, porque además lo estoy haciendo en casa, en el club donde nací y del que siempre fui aficionado.

Hablando de Guardiola, ¿podría explicarnos un poco más qué lo hace especial como entrenador?
Por una parte, ve el futbol como nadie y después te lo explica como nadie. Hay muchos técnicos que te dicen ‘tienes que moverte a la derecha o izquierda’ pero él te dice las razones y de esta manera en tu cabeza queda claro por qué hacer las cosas. Y, sin darte cuenta, como jugador cada día aprendes más y empiezas a tomar tus propias decisiones dentro del campo. Y luego está la motivación que nos imprime. Muchos equipos han ganado muchos títulos pero ha llegado un momento en que el hambre ha ido disminuyendo, en este caso, el hambre es cada vez mayor. Queremos volver a sentir ese placer y esa sensación de cuando eres el mejor. Pep no nos deja aflojar y está siempre detrás nuestro para tratar de sacar lo mejor de nosotros.

Charlando con el propio Guardiola, nos contaba la importancia de tratar a los jugadores como adultos y responsabilizarlos de sus actos…
Te hace sentir como un profesional. Parece que nos da más libertad pero en realidad lo que hace es darnos poder de decisión. Es como si dijera “¿quieres de verdad vivir de esto?, ¿ser de los más grandes y ganar muchos títulos? Depende de ti. Yo te dejo ir a casa el día antes de un partido, hacer lo que quieras, pero tú sabes que si no haces las cosas bien en el partido no jugarás al siguiente”. Y de este modo maduras mucho más y a la vez sientes como que le debes algo, y entonces tienes que rendir en el campo.

Llama la atención además, que este Barcelona ha sido capaz de rendir al máximo en los partidos clave, como ante el Manchester United o los clásicos ante el Real Madrid…
El día del Manchester yo creo que nos salió un partido brillante. No sólo fue uno de los mejores en los que yo he participado, sino también que he visto. No fue sólo el resultado, sino la forma como ganamos, jugando bien, dominando el partido, creando ocasiones. Normalmente, en las finales suele haber muchos nervios, los equipos tratan de conseguir un gol para después aguantar el 1-0. Ante el Madrid pasa lo mismo, como ya estamos acostumbrados a jugar tantos partidos pensando en que son finales, el equipo sabe rendir en esos grandes momentos y esas son las pequeñas diferencias entre ganar títulos y no hacerlo.

Esta temporada, el Barcelona ha cambiado a línea de tres, ¿cuándo surgió la idea y cómo la desarrollaron?
Lo hicimos más o menos en pretemporada, se le metió al míster en la cabeza porque veía que éramos demasiado previsibles, todo el mundo nos conocía y se nos cerraban atrás. La idea del 3-4-3 es que seamos más ofensivos, tengamos más posesión de la pelota y creemos más ocasiones de gol. Empezamos a trabajarlo en pretemporada. En los partidos de temporada hubo que coger confianza, porque no es un sistema fácil.

Sobre todo como defensa…
Tienes que correr mucho más. Al terminar los partidos notas que estás más cansado porque ellos atacan más, tienes que ir a las bandas. Es más desgaste para los centrales. Pero ha sido muy bueno para mí en lo individual, porque me ha dado versatilidad.

Usted ha tenido el privilegio de estar bajo las órdenes de dos grandes, Guardiola y Ferguson, ¿son muy distintos?
Sí. Ferguson es un manager, muchos días no baja al campo, se queda en el despacho y hace muchas tareas para el club. Yo creo que funciona más como un padre, por lo menos así fue hacia mi persona, cuando llegué ahí a los 17 años. Era un gran motivador, sus momentos antes del partido eran fantásticos. Guardiola pasa todo el día con los jugadores y luego se come 10 horas de vídeo para ofrecernos unas imágenes de los rivales, de cómo atacarlos. Quizá sea una diferencia del tiempo que llevan como técnicos: Pep apenas empieza mientras que Sir Alex tiene mucha más experiencia.

En general, también hay diferencias importantes en las funciones del técnico en España e Inglaterra, ¿no es así?
Sí, incluso los banquillos en la Premier están elevados, y no tienen protección, ¡están sentados casi al lado del espectador! Son culturas distintas. El fútbol es también distinto. En Inglaterra es muy pasional, es una fiesta: llegas ahí y hay un ambiente brutal, el campo está lleno, el aficionado anima siempre, aunque pierdas. En España, culturalmente, es más complicado, porque la gente se queda más en casa, los campos se llenan sólo en los partidos importantes. Quizá en ese sentido somos un poco más fríos, animamos menos, pero eso sí, somos más exigentes.

Para concluir, si bien 2011 fue un gran año, 2012 empieza con grandes retos, con el Madrid alejado en la clasificación y un Barça que ha sufrido más, ¿cuáles son sus reflexiones al respecto?
Supongo que cuando ganas lo que hemos ganado se vuelve más complicado, porque los rivales dan el 110%. Para ellos es un logro poder vencernos. Además el mundo entero ve nuestros partidos, todos los analizan. Por más que queramos intentar cosas nuevas, cambiar matices, la gente sabe cómo jugamos, se pone muy atrás, intenta defendernos con 6 ó 7, sobre todo cuando vamos fuera de casa. En el Camp Nou el terreno es mucho más grande, hay muchos espacios, la afición aprieta y es más fácil. Y últimamente nos ha faltado también un poco de suerte. En fin, lo único que podemos hacer es seguir trabajando y al final los triunfos llegarán y los títulos volverán, no tengo duda.