Saviola: "Soy un jugador optimista"
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A los 31 años ha defendido ya los colores de más de media docena de equipos. A pesar de no echar raíces, Javier Saviola ha escrito su historia en clubes punteros como River Plate, Barcelona o Real Madrid. A día de hoy es feliz, futbolística y personalmente (espera su primera hija) en el sur de España, donde forma parte de un Málaga que disputa por primera vez en su historia la Liga de Campeones de la UEFA.

El Conejo habló largo y tendido con FIFA.com sobre el momento que vive con el club blanquiazul, su carrera, los grandes compañeros con los que ha jugado y destacó: “lo que más me llena es dejar un buen recuerdo allí donde he estado”.

Javier, esta temporada arrancaba con dudas por los problemas económicos del club pero el Málaga vuela alto. ¿Cuál fue la clave para que lo futbolístico se aislara de lo burocrático?
El cuerpo técnico hizo una labor muy importante para descargarnos de todos los problemas extradeportivos y tratar de centrarnos en lo que es la competición. La motivación que nos dio para pensar solo en fútbol y la unión del grupo fueron las dos claves para superar todo eso.

Manuel Pellegrini es un técnico muy querido por el público, ¿cómo es en la distancia corta, en la relación con el jugador?
Es un entrenador que tiene mucho diálogo con el futbolista, una persona muy frontal que te dice lo que piensa. Quiere que el jugador maneje bien la pelota, que trate de juntar a sus compañeros. Le gusta mucho el buen fútbol, y a los futbolistas que nos gusta tratar bien la pelota nos favorece muchísimo tenerle ahí.

Sin duda, el buen juego y los buenos resultados son la característica de este Málaga...
Hemos formado un equipo muy sólido y se nos está dando la combinación de buen fútbol y buenos resultados. Una lástima que recién caímos con el Barça en la Copa. Pero en la Champions estamos en octavos, un logro que no mucha gente esperaba por la dureza de un grupo con el Milan, el Zenit, el Anderlecht, equipos con mucha experiencia. Pero siempre dimos la cara, siempre tratamos de jugar un fútbol vistoso, que le agrade a la gente. En la liga estamos entre los cuatro primeros, no nos podemos quejar. El equipo está bien, con confianza… por el momento las cosas nos están saliendo mejor de lo que esperábamos.

¿Algo que mejorar?
Hay que sacar más puntos de visitante y jugar con la misma intensidad fuera que de local. Eso es quizá lo que nos falta, pero como dije, no se nos puede reprochar, estamos haciendo las cosas demasiado bien.

Ya regresa la Liga de Campeones. ¿Cómo ve el cruce con el Porto?
Será un rival muy difícil. Tuve la oportunidad de jugar tres años en Portugal y sé bien lo que es ese equipo, muy competitivo. Será una eliminatoria complicada. Debemos estar muy concentrados desde el pitazo inicial, sin cometer errores. Esperemos poder hacer un gran partido como los que hicimos con Milan o Zenit y jugar de la misma manera.

Recientemente retornó al Camp Nou para enfrentar al Barcelona en la Copa del Rey. ¿Son partidos especiales para alguien que fue local allí alguna vez?
Sí, son especiales. Estuve mucho tiempo ahí, y viví momentos muy lindos, de los mejores de mi carrera. De estar en Argentina a aterrizar en un club tan grande como el Barça es un orgullo muy grande, y un privilegio. Fue lindo volver a ver a la gente que en su momento me ayudó y me apoyó tanto, a mis excompañeros. Fue lindo volver al Camp Nou.

Algo que no es fácil, especialmente para quien vistió posteriormente la camiseta del Real Madrid. Los recibimientos no suelen ser amistosos, solo recordemos a Luis Figo. ¿Por qué cree que ocurrió diferente en su caso?
Cuando me fui del Barça se me había acabado el contrato y siempre expliqué que no podía dejar pasar la posibilidad de firmar con un club como el Real Madrid. Creo que la gente lo entendió. Así es esta profesión. En ningún momento traté de herir ni hice declaraciones contra el Barça. Por eso creo que la gente reaccionó distinto que en el caso de otros jugadores que se fueron en otras circunstancias.

En una entrevista reciente manifestó que no llegó más lejos porque le faltó "mala fe o egoísmo". ¿Por qué llega a esta conclusión? ¿Hay que tener mala fe para llegar lejos en el fútbol?
Lo dije porque yo soy una persona introvertida, que no saca fuera lo que siente, y por ahí me jugó en contra, por no expresar lo que sentía o no hablar de frente con el técnico en algunas situaciones.

En su carrera de trotamundos del fútbol ¿Hay algo de lo que se arrepienta?
No, al contrario. Soy una persona que se queda con lo positivo. Soy un jugador optimista que confía en lo que aún está por hacer. Estoy orgulloso de los clubes por los que pasé, los amigos que tengo en el fútbol, las ciudades en las que viví. Trato de vivir el presente futbolístico lo más que puedo porque sé que esta carrera es corta y hay que disfrutar cada momento.

¿Y de qué se siente más orgulloso?
Quizá en lo personal, pasar por tantos clubes y dejar buen recuerdo en todos. Que se me recuerde como un buen profesional, como una gran persona. Eso me llena más que otras cosas. Me hace feliz que siga habiendo gente que lo recuerde bien a uno.

En todo este camino ha jugado con algunos de los mejores futbolistas del circuito, Riquelme, Messi, Aimar, Ronaldinho... ¿Cuál lo sorprendió más en un campo de juego? ¿Con cuál se entendió mejor?
Con el que mejor me entendí fue con Aimar. Con él estuve en River y en Benfica…es el jugador con el que más afinidad tuve y ojalá tenga la ocasión de volver a encontrarlo en el futuro. Nos entendíamos casi de memoria, sabíamos donde estaba cada uno, es el jugador que siempre quisiera tener a mi lado. Hubo también otros compañeros que me han deslumbrado como Ronaldinho, Crespo, Kluivert. La verdad que he estado con grandísimos jugadores de los que he aprendido mucho.

También coincidió con Messi, cuando recién empezaba su carrera. Por ejemplo, en la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006, ¿ya entonces se veía que llegaría tan alto?
Lo veíamos en los entrenamientos y a todos nos maravillaba las cosas que hacía: la velocidad de definición, la velocidad al conducir la pelota, la humildad que tenía ya desde chico, y con toda esa calidad… Siempre tuvo los pies en la tierra, desde chiquito, y eso a la larga creo que le favoreció mucho. Pero ninguno imaginaba entonces que llegaría tan lejos en tan poco tiempo. ¡Y lo que le queda! Tan joven y ya tiene cuatro Balones de Oro…

Hemos oído que le envió una camiseta suya cuando la Pulga era un juvenil y sufrió un fuerte golpe en la cara. ¿Es cierto?
Sí. Él recién comenzaba a entrenar con nosotros, se golpeó la nariz y decidimos enviarle una camiseta… ¡Ahora la camiseta casi se la pediría yo!

¿No me diga que no tiene ninguna camiseta de Messi?
Sí, sí. (Risas) Por suerte pudimos cambiarlas en el último partido. Aparte siempre mantuvimos una buena relación desde el Mundial de 2006. Como digo, más allá de la calidad futbolística, sigue manteniendo esa humildad que tanto le caracteriza…

Hablando de aquel Mundial, llama la atención su caso: tuvo una primera fase espectacular, pero no fue tenido en cuenta para el partido de cuartos de final frente a Alemania. ¿Habló alguna vez le pidió explicaciones a José Pekerman?
No, no, qué va… Me hubiera encantado estar en ese partido porque venía haciendo un Mundial muy bueno, me sentía muy bien físicamente y en lo futbolístico también con el grupo. La verdad que tenía muchas ganas de jugar, pero el técnico se decidió por otro compañero, y jamás le pedí explicaciones, son cosas que quedan ahí. Tras el partido ya no tenía más historia.

En lo personal, usted ha vestido unas cuantas camisetas, pero ¿cuál lleva más adentro en el corazón?
La más importante es la de River, el club que me vio nacer, el que me hizo debutar en primera división. Desde los ocho años, desde que empecé a jugar, viví esos colores. Siempre fui hincha de River.

¿Y se pueden ilusionar los hinchas con su regreso?
Bueno, ojalá. Está por verse… en un futuro. Hoy mi presente está Málaga y estoy feliz pero un futuro tal vez sí, nunca le cierro las puertas a nadie.

¿Se sigue ilusionando con la selección, a pesar del tiempo que pasa?
Sí, claro. Con la selección uno se ilusiona siempre. Yo estuve durante mucho tiempo y jugué sub-20, eliminatorias, mundial… pero aún es algo muy importante. Sé que es difícil porque el grupo está consolidado, hay otros jugadores, hay técnico nuevo… pero uno está ahí siempre dispuesto a volver… Pero es cierto que, hoy por hoy, tengo más la cabeza centrada en los objetivos del Málaga.