Caballero, el muro del Málaga
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Con una trayectoria impecable esta temporada, el portero argentino del Málaga, Willy Caballero, debería suponer un muro difícil de superar para los atacantes del Porto, con ocasión del partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones de la UEFA que se disputa el martes en Portugal.

El Málaga, que disputa por primera vez en su historia esta ronda del torneo más importante del continente, tiene confianza en este guardameta de 32 años, más eficaz que mediático, para defender su portería.

Después de llegar en febrero de 2011 a la Costa del Sol, Willy, formado en Boca Juniors, se convirtió rápidamente en el cerrojo del equipo del chileno Manuel Pellegrini.

La temporada pasada batió el récord de imbatibilidad del club estando 479 minutos sin recibir un gol y este curso está manteniendo el excelente nivel en una campaña histórica para el Málaga (cuarto en la Liga y en octavos de la 'Champions').

El equipo andaluz es el que menos goles ha encajado en el campeonato (sólo 21, seguido por el Real Madrid con 22) y gran parte de culpa la tiene el protero nacido en Santa Elena, cerca de Santa Fe.

Caballero, con la cabeza rapada, corpulento y con 1,86 metros de estatura, es un portero de mucho poderío, no exento de agilidad y que destaca especialmente en los enfrentamientos individuales con los delanteros.

El delantero del Athletic de Bilbao, Aritz Aduriz, cuarto mejor goleador de la Liga (12 tantos), se encontró con un Caballero en estado de gracia en la victoria del Málaga sobre el conjunto vasco (1-0) del pasado sábado.

Los tiempos en los que el guardameta escribió en su cuenta de la red social Twitter que quería "desaparecer de la tierra" están lejos. Ocurrió la temporada pasada, después de cometer un error en un gol del francés del Real Madrid, Karim Benzema, que finalmente eliminó al Málaga de la Copa del Rey.

A pesar de ser un futbolista prometedor en sus comienzos, a este internacional con Argentina (23 partidos) le costó encontrar un sitio en la élite. Pasó cuatro campañas y media (2006-2011) en el Elche (segunda división) antes de que el Málaga le diera su oportunidad.

Antes, Caballlero fue el portero de la selección argentina que ganó la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA en 2001, pero siempre vivió a la sombra de otros cancerberos, desde Roberto Abbondanzieri, en Boca Juniors, su club de formación, a Germán Lux, titular en la selección olímpica que ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Atenas-2004, equipo del que formó parte Caballero.

Cansado del segundo plano, Caballero se arriesgó y se comprometió con el Elche, equipo por el que fichó en 2004. Luego pasó una temporada en el Arsenal de Sarandí (Argentina) y regresó finalmente al club español.

Su estelar trayectoria en las dos últimas temporadas podrían servirle para regresar a la selección a pesar de que no ha entrado en las últimas convoctarias de Alejandro Sabella.

El martes, ante el Porto, su compatriota Lucho González y el resto de atacantes del conjunto portugués saben que el Málaga cuenta con un muro en la portería llamado Willy Caballero.