Klinsmann: "Mejorar el nivel"
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En su presentación oficial como nuevo entrenador de la selección de Estados Unidos, el alemán Jürgen Klinsmann aseguró que sabía "perfectamente" lo que tenía que hacer para elevar el nivel del fútbol dentro del país.

Sin embargo, el nuevo entrenador del equipo de las barras y las estrellas no habló apenas de sus planes presentes con el actual equipo nacional y sí centró todo su discurso con la manera cómo piensa formar a los jugadores, que serán la base para hacer posible el crecimiento del deporte rey en suelo estadounidense. "Hay que empezar a formar al próximo Landon Donovan", declaró Klinsmann, para que "algún día" Estados Unidos pueda luchar por conseguir el título de campeón en una Copa Mundial.

Aunque Klinsmann, de 47 años, también se apresuró a decir que ese día "está bastante lejos". Además, reconoció que para que eso sucediese tendría que haber en el equipo más jugadores del nivel y la calidad de Donovan, el jugador del Galaxy de Los Ángeles que es el referente dentro de la selección de Estados Unidos. "Hacen falta diez Landon Donovan en distintas posiciones, con características diferentes", señaló Klinsmann en la rueda de prensa celebrada el lunes en Nueva York para hacer la presentación oficial de su nombramiento, que ya había sido anunciado el pasado viernes.

El discurso de Klinsmann también tenía toda la intención de reducir las expectativas generadas por su contratación tras el despido, la pasada semana, de Bob Bradley.

La selección del país norteamericano superó la primera ronda de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, pero en la final de la pasada edición de la Copa Oro de la CONCACAF dejó escapar una ventaja de dos goles contra México para perder el título por 2-4.

Implicado en la cultura futbolística estadounidense
Klinsmann cree que su papel va más allá de sacarle el mejor rendimiento posible a Donovan y sus compañeros, por lo tanto no espera que los resultados deportivos del equipo nacional sean inmediatos. "Es fundamental que participe en todas las discusiones con los técnicos acerca de cómo mejorar el nivel empezando por abajo", defendió Klinsmann. "Me fascina esa tarea".

Klinsmann, que lleva viviendo trece años en Estados Unidos, dice que su experiencia internacional y su conocimiento del fútbol estadounidense le permitirán lograr buenos progresos. "Estoy plenamente familiarizado con la cultura nacional y puedo combinarla con mi trayectoria como ex jugador profesional y entrenador para que el nuevo proyecto pueda ser un éxito", subrayó. Klinsmann, cuya esposa es estadounidense, dijo que sus dos hijos se sienten más del país de la madre que del padre.

Klinsmann es una gloria del fútbol alemán y jugó tres mundiales, incluido el de 1990, ganado por su país. También dirigió a Alemania en la Copa Mundial de 2006, disputada en suelo teutón, para luego entrenar al Bayern de Múnich. "Mi conocimiento de la realidad europea también me va a permitir aplicarlos a la mentalidad del fútbol de base que se da en Estados Unidos", agregó Klinsmann.

La primera prueba que tendrá que superar será el partido amistoso que la selección va a disputar el próximo día 10 en Filadelfia frente a México, su eterno rival dentro de la CONCACAF y verdugo en las dos últimas finales de la Copa Oro. "Enfrentaremos el partido con la mentalidad ganadora y luego veremos qué es lo que sucede", valoró Klinsmann. "No es más que el comienzo de una nueva etapa que esperamos sea de gran beneficio para el deporte del fútbol y la selección no tenga otra meta que estar en Brasil 2014".