Especialidad: visión de juego
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El arte de Paulo Henrique Ganso se basa en percepciones sutiles. La forma en que el centrocampista concibe el juego sobre el campo es una de sus principales virtudes y a menudo sorprende incluso a sus compañeros, que, casi sin saber cómo, se encuentran solos frente al marco rival. Sin embargo, este tipo de acciones es precisamente lo que puede malacostumbrar a aficionados, críticos, compañeros e incluso al propio futbolista, de 21 años.

Así ocurrió durante la Copa América, donde muchos se preguntaban qué le pasaba a Ganso. Él mismo era el primero en admitir un cierto descontento cuando salía del campo. Sin embargo, el centrocampista dio las asistencias que posibilitaron tres de los seis goles de Brasil en la competición, un hecho que destacó el seleccionador Mano Menezes. Su visión de juego es fuera de serie.

“Mano siempre me da total libertad, y la gente me exige porque sabe que puedo ayudar, y mucho, a la selección. Por tanto, yo siempre intento buscar a los delanteros y facilitarles el trabajo”, asegura el internacional a FIFA.com. “A pesar de mis buenos números en la Copa América, no acabé demasiado contento, porque fallé muchos pases”, añade.

Dorsal 10 reservado
Gracias al tipo de juego que ya ha mostrado en el Santos, con pases de gran creatividad, a veces increíbles, y a su elegancia en la dirección del ataque, Ganso se ha acostumbrado a oír su nombre al lado del de Neymar cuando se habla de la construcción del combinado que representará al país anfitrión en la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014. Desde el brillante estreno del centrocampista en agosto del año pasado en la victoria sobre Estados Unidos, con un Brasil que combinó eficacia y plasticidad en una puesta en escena prometedora después de la eliminación en Sudáfrica, el propio Mano nunca ha ocultado que considera al centrocampista una figura clave en el inicio de la preparación para la cita de 2014.

La evolución de Ganso se vio frenada por una rotura de ligamentos en la rodilla izquierda, sufrida en la liga brasileña en 2010, que lo mantuvo alejado de los terrenos de juego durante seis meses. Cuando regresó a la competición este año, el internacional volvió a sufrir una lesión, esta vez muscular, que retrasó aun más su total recuperación. No obstante, durante todo ese tiempo estuvo claro que las puertas de la selección seguirían abiertas para él hasta que volviese a estar al cien por cien. El dorsal 10 estaba reservado. “Por lo que hice en mi estreno, creo que Mano pudo esperar el tiempo necesario hasta mi recuperación, y me dio la oportunidad. Ahora tengo que mantener el nivel, intentar mejorar y procurar honrar ese dorsal tan codiciado por todos”, asegura Ganso.

Al alcance de muy pocos
Este panorama de grandes expectativas es lo que el centrocampista se encuentra cuando salta al césped con la selección. Así se entiende un poco la frustración que vivió el país tras la eliminación del combinado nacional en cuartos de final frente a Paraguay en un partido en el que Ganso y Neymar acabaron siendo sustituidos. Antes de ese duelo, el ya ex seleccionador de la Albirroja Gerardo Martino declaró no ser capaz de entender el porqué de tantas preguntas acerca del atacante brasileño. “Para que Neymar no preocupe necesitamos marcar a Ganso. Él es quien pasa la pelota”, aseguró el argentino tras observarlo de cerca en el partido que paraguayos y brasileños disputaron en la fase de grupos y en el que el centrocampista dio el pase del gol del empate que su equipo logró en los últimos minutos. Es normal que falle algunas veces, puesto que no se contenta con dar un pase en horizontal y busca siempre las jugadas más improbables. “No sé cómo es que a ustedes no les gusta. De hecho, el del gol de Fred fue un pase de mucha categoría, al alcance de muy pocos”.

Sin duda, conquistar con el Santos la Copa de Brasil y el Campeonato Paulista, como ocurrió el año pasado, asimismo está al alcance de muy pocos. El desafío, también para el propio Ganso, es aceptar que el hecho de no brillar sobre el campo no significa necesariamente que las cosas hayan ido mal, y que, de todas formas, todavía hay mucha tela que cortar. “La gente, independientemente de nuestra edad, siempre va a exigir mucho a los futbolistas que tienen capacidad para ayudar a la selección y mostrar el fútbol que le gusta a los brasileños”, constata el volante. “A pesar de todo, creo que debemos siempre brillar y jugar un fútbol alegre y de categoría”, concluye.