Una jornada que dictará sentencia
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Este fin de semana se disputa la última ronda de la fase previa de la Copa Africana de Naciones 2012, que se celebrará el próximo mes de enero en Guinea Ecuatorial y Gabón, y todavía quedan por asignar 10 de 14 puestos en el certamen, a los que aspiran más de una veintena de equipos. Egipto, campeón de las tres últimas ediciones, y Camerún, que cuenta con cuatro títulos en su palmarés, están eliminados, y son muchos los pesos pesados que podrían correr la misma suerte. Botsuana, Costa de Marfil, Senegal y Burkina Faso, en cambio, ya han sellado su billete.
 
Un último obstáculo
Los Faraones, que mantendrán su récord de 19 partidos invictos en la fase final al menos hasta la siguiente edición, de 2013, han sido incapaces de ganar ninguno de sus cinco encuentros clasificatorios. No obstante, ahora pueden ejercer el papel de jueces en el Grupo G. En su primer partido como seleccionador, el estadounidense Bob Bradley alineará un once compuesto principalmente por jugadores sub-23 frente a Níger en El Cairo. El conjunto visitante, por el que nadie apostaba en un principio, se adjudicaría la liguilla en caso de victoria. Los nigerinos ya dieron muestras de su potencial el pasado mes de octubre, al doblegar contra todo pronóstico por 1-0 a Egipto, en el que fue considerado entonces “el día más grande de la historia del fútbol en Níger”. Y el Mena, encabezado por el sensacional Moussa Maazou, se halla ahora en condiciones de superar ese logro y obtener el pase para su primer gran torneo.

Si Níger falla, Sudáfrica y Sierra Leona estarán al acecho, ya que le pisan los talones, a un punto, y el vencedor del choque entre ambos en Nelspruit se auparía al primer puesto. El ganador también puede clasificarse como uno de los mejores segundos, al margen del resultado que se produzca en Egipto. El técnico de los Bafana Bafana, Pitso Mosimane, ha pedido a sus hombres que se concentren en sumar los tres puntos ante un cuadro sierraleonés que ha realizado notables progresos. “Es una situación muy complicada, porque ya no dependemos de nosotros mismos”, afirmó hace poco Mosimane. “Hay que ganar como sea. Tenemos que entregarnos al máximo, y estoy convencido de que el equipo responderá. Sabemos que podemos ganar a Sierra Leona en casa, estamos seguros, y nos comprometemos a conseguirlo”.

Choques directos de altos vuelos
Otro equipo al que pocos aguardaban, pese a su registro histórico, es Guinea, que puede superar a Nigeria en la primera plaza del Grupo B aunque pierda, siempre que marque un gol en Abuja. Desde que doblegaron a las Súper Águilas en Conakry hace prácticamente un año, los guineanos acumulan cuatro victorias y un empate en cinco partidos, y todo indica que se clasificarán aunque sea como segundos de la liguilla. La última vez que Nigeria, dos veces campeona de la Copa Africana de Naciones y tercera en cuatro de las cinco últimas ediciones, se quedó sin acudir al torneo fue en 1986. El Syli National puede presumir de un balance excelente en su cancha contra los nigerianos, si bien ha sido incapaz de ganarles a domicilio en seis intentos.

El Grupo I también es cosa de dos, Sudán y Ghana, con 13 puntos cada uno. Las Estrellas Negras únicamente necesitan igualar en Jartum, mientras que la formación local conmocionaría al continente con un triunfo, que le daría el primer puesto. El último enfrentamiento entre ambos se saldó mediante un empate, y han ganado sus demás compromisos de la liguilla, lo que implica que quien termine segundo tendrá, también en este caso, bastantes posibilidades de estar en la prueba. Hace dos años, en Angola, Ghana disputó la final, aunque lleva casi tres decenios sin alzar el título. Sudán apenas ha dejado huella en la competición desde sus inicios, cuando fue uno de los pioneros del fútbol africano.

Zambia y Libia también mantienen un mano a mano por ser primeras del Grupo C, con una ventaja de un punto para la primera, que juega además en casa el último choque ante los norteafricanos. Los libios, que no han perdido ningún partido a pesar de las turbulencias que atraviesa su país, son conscientes de que todos los puntos serán vitales en la pugna por estar entre los mejores segundos.

Otros aspirantes
Malí se adjudicará el Grupo A si gana en Liberia, pero si pierde podría ceder la primera posición al vencedor del duelo entre Zimbabue, que no podrá contar con su delantero Edward Sadomba, y Cabo Verde, gran revelación. El Grupo D está más abierto aún. Su liderato corresponde a Marruecos, que recibe a Tanzania. Los Leones del Atlas tienen ocho puntos, los mismos que la sorprendente República Centroafricana, que intentará volver a conseguir un buen resultado en Argelia. Es la única liguilla cuyos cuatro equipos conservan alguna posibilidad de clasificación.

En el Grupo J, Uganda acaricia su primera participación en el torneo continental desde 1978, y una victoria en casa sobre Kenia sería suficiente para acceder a la fase final. Angola, a tan solo un punto, se conjura para ganar en Guinea-Bissáu (también aspirante a estar entre los mejores segundos) y poder aprovechar así cualquier posible tropiezo de las Grullas. En el Grupo K Botsuana ya es campeona, tras realizar una campaña impresionante, pero el segundo puesto de esta liguilla da la clasificación automática, que sería para Malaui si gana en Chad, lo que dejaría a una potencia continental como Túnez fuera del torneo por primera vez en las diez últimas ediciones. A los tunecinos, igualados a puntos con las Llamas aunque con un peor registro en sus enfrentamientos directos, no les queda más remedio que imponerse en campo propio a Togo si quieren tener opciones.