Juninho, tras los pasos de Beckham
© Getty Images

La defensa intercepta el balón, que queda suelto en la frontal del área. En las gradas, el público se levanta expectante y presiente la inminencia del gol. El disparo parte desde 30 metros de distancia y lleva la dirección adecuada. Imparable, el esférico entra por la escuadra. En el Galaxy de Los Ángeles, esta jugada se ha convertido prácticamente en una garantía de gol. La mayor sorpresa radica en que el responsable no es David Beckham, sino el brasileño Juninho, que, cada vez más, parece seguir los pasos de la estrella del equipo.

Sólo en la actual temporada de la Major League Soccer, el mediocampista formado en el São Paulo y cedido al Galaxy en 2010 ha marcado cuatro goles de este modo (contra Seattle, New England, Colorado y Dallas). Frente al Motagua anotó otra diana desde larga distancia y certificó el pase de su equipo a los cuartos de final de la Liga de Campeones de la CONCACAF. Uno de los primeros en felicitarlo por el gol fue Beckham, quien se hizo un nombre precisamente por la precisión de sus disparos desde fuera del área.

"Se me acercó y recordó lo que me había dicho hacía tiempo, que tirase más desde lejos. Siempre mantuvo que yo tenía calidad para eso", relata orgulloso Juninho a FIFA.com. "En los entrenamientos también es así. Bromea diciendo que, cuando disparo desde la frontal, la pelota ya lleva la dirección apropiada, que va a ser gol".

Estas bromas con forma de consejo hacen que este paulista de 22 años, natural de São José dos Campos, se sienta cómodo en el centro del campo del Galaxy. Las consecuencias han sido la convocatoria para el Partido de las Estrellas y los excelentes resultados de la temporada regular. Ahora, en la fase de eliminatorias, el centrocampista brasileño espera que su equipo cumpla las expectativas y se proclame tricampeón el día 20 contra el Dínamo de Houston.

"En 2010 no logramos nuestros objetivos, pero ahora estamos más fuertes y tenemos más equilibrio. El equipo mantuvo su base y ganó con la llegada de jugadores como Robbie Keane", explica Juninho. "Hasta ahora lo hemos hecho todo bien y afrontamos el partido decisivo con la ventaja de jugarlo en casa. De todos modos no será fácil, porque el Dínamo es un equipo con experiencia y muy peligroso en el juego aéreo. Deberemos tener cuidado", añade, recordando que los de Houston se impusieron al Galaxy por 3-1 este año precisamente con dos balones aéreos.

No todo son semejanzas
Otro factor fundamental para el crecimiento del equipo es la buena relación existente entre los jugadores, especialmente la de Juninho y Beckham, compañeros inseparables en el centro del campo. "Nos llevamos muy bien", asegura el brasileño. "Se trata de un jugador que lo ha ganado todo en la vida, pero aun así es humilde, da consejos y bromea. Me ha ayudado mucho".

Por su parte, Beckham demuestra que el aprecio es mutuo. "Juninho es una de las razones por las que he sumado tantos pases de gol este año, puesto que me libera para irme al ataque. Trabajamos bien juntos. Es un excelente futbolista", elogia el astro, que ha dado 15 pases de gol en su mejor temporada en la costa oeste norteamericana.

El entendimiento de los dos futbolistas parece perfecto dentro del campo. Sin embargo, al salir de los vestuarios, la diferencia se percibe cuando Beckham exhibe su ropa diseñada por grandes modistos y sus peinados a la vanguardia de la moda. En este aspecto, ni siquiera los consejos consiguen que Juninho se ponga a la altura de la estrella inglesa. "Es una persona a la que le gusta vestirse bien. En el vestuario se echa perfume y productos para el cabello y nosotros nos quedamos ahí mirando e intentando aprender cómo lo hace", bromea. "Pero yo tengo mi propio estilo. A veces se me acerca y dice que vamos bien vestidos. Es buena señal, significa que he aprobado el examen", asegura entre risas.

A un paso de la gloria
Feliz y en forma, Juninho quiere una victoria más para poner la guinda a un año muy positivo antes de empezar las negociaciones para saber si sigue en el Galaxy o si regresa al São Paulo. En cualquier caso, la consecución del título supondría un nuevo motivo para concluir que su aventura estadounidense ha resultado todo un éxito. Además de la amistad con Beckham, el buen nivel de vida en Los Ángeles y el hecho de que haya aprendido a desenvolverse en inglés y español, Juninho estaría más orgulloso todavía si lograra devolver a Brasil a lo más alto del fútbol norteamericano, emulando lo que hizo un tal Pelé en 1977 con el Cosmos de Nueva York.

"Es verdad, Pelé fue campeón aquí. Sería increíble lograrlo también y entrar en la historia del Galaxy y de la MLS", asegura Juninho. "Estoy feliz por todo lo que estoy haciendo. Puedo asegurar que he disfrutado de mi etapa aquí, que he crecido como persona y deportista y que he conseguido cosas bonitas. Me aprecian mucho y quiero hacer todo lo posible para devolver ese cariño al club, si puede ser, conquistando el título".