Hainault: "Houston no es Los Ángeles"
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"No somos el Galaxy, no tenemos tanto glamour", reconoce ante el micrófono de FIFA.com Andre Hainault, influyente defensa del Houston Dynamo, en vísperas del partido que decidirá el título de la Copa de la MLS entre los dos clubes. "Somos un equipo diferente. Houston es una ciudad diferente. El clima no es óptimo, siempre hace calor, y no tenemos todas esas celebridades ni el perfil que tiene el club de Los Ángeles".

El partido de la final, que tendrá lugar el domingo y decidirá el campeón de la temporada de la MLS, está destinado a ser un choque de estilos, culturas futbolísticas y hasta fórmulas de éxito. Mientras el Galaxy se gastaba vastas sumas de dinero para crear un megaproyecto a la altura del estatus de una de las metrópolis más relumbrantes del mundo, el Houston Dynamo se dedicaba quedamente al proyecto de construir un equipo recio y competitivo, basado en retribuciones salariales comparativamente austeras.

Bruce Arena, actual entrenador del Galaxy y ex seleccionador de Estados Unidos, dispone en Los Ángeles de un vestuario rebosante de superastros internacionales como David Beckham, Robbie Keane —que acaba de meter a los irlandeses en su primera Eurocopa desde 1988— y el icono del fútbol estadounidense Landon Donovan. Los nombres más famosos del Houston no lo son tanto: el otrora delantero internacional estadounidense Brian Ching, que anduvo entrando y saliendo de las convocatorias de Bruce Arena cuando éste manejaba las riendas del combinado nacional; el hondureño en régimen de préstamo Carlo Costly; y el canadiense Hainault, que ha eclosionado esta temporada. Un vigoroso esprit de corps da consistencia al Dynamo, que es un conglomerado de trabajadores fuertes y atléticos que lo dan todo.

De hecho, su estrella más brillante esta temporada es probable que se pierda la cita del domingo. El centrocampista Brad Davis, que ha sido nominado al título de jugador de la temporada de la MLS, convalece todavía de una lesión muscular y se calcula que no podrá recuperarse a tiempo. "Tenemos jugadores en el banquillo que pueden saltar al campo y hacer un buen trabajo cuando alguien queda fuera de combate, sea quien sea", asegura Hainault, un defensa que no se anda en contemplaciones y está especializado en marcar en jugadas a balón parado en momentos decisivos. "Brad [Davis] podrá jugar o no, pero en cualquier caso tenemos tipos con muchas ganas de tomar el relevo".

En la boca del lobo
Una circunstancia que se yergue imponente sobre la contienda definitiva del domingo es el estadio. Porque por una decisión que se tomó al comienzo de la temporada, la final se jugará en el Home Depot Center, casa del Galaxy, un campo en el que los Galácticos no ha perdido ningún encuentro en todo el curso. "No sirve de nada darle vueltas a ese tema ni quejarse a los responsables de la liga: sería inútil", agrega Hainault, de 25 años, que jugó en el campeonato checo y ahora está volviendo a llamar la atención de algunas de las principales ligas europeas a raíz de su formidable campaña.

El defensa internacional de Canadá, igualmente cómodo en el lateral derecho que en el izquierdo o que en el centro de la zaga, no parece mayormente preocupado por jugar en territorio enemigo. "Ahora nos gusta jugar fuera", señala, tras observar el hecho de que el rendimiento del equipo a domicilio ha ido mejorando constantemente desde su difícil comienzo de campaña. "Ya se vio en la final de la Conferencia Este [ndlr: en la que el Houston venció en Kansas City al equipo anfitrión], y además sabemos que muchos de nuestros hinchas irán a apoyarnos".

Hainault es un jugador humilde y modesto, cuyo entusiasmo y esfuerzo son una fuente constante de motivación para sus compañeros. Nació en Quebec, y pertenece a esa estirpe de futbolistas que a menudo pueden marcar la diferencia entre una temporada coronada por el título o el amargo consuelo del subcampeonato. "Es uno de esos tipos que suele pasar desapercibido porque simplemente se limita a hacer su trabajo", sintetiza el entrenador del Dynamo, Dominic Kinnear, que ha guiado al conjunto de Houston hasta dos títulos de la MLS desde la fundación del club en Texas en 2006.

"Es honesto, implacable, y enseguida te das cuenta de dónde te has metido cuando juegas contra él", prosigue el técnico, un destacado ex internacional estadounidense. "Si queda un balón suelto en torno a la portería, se lanza a por él sin pensárselo dos veces, jugándose el tipo para bloquearlo".

Ni el LA Galaxy ni el Houston Dynamo han disputado ningún encuentro desde que terminaron las eliminatorias hace dos semanas, lo que agudiza más si cabe la expectación con la que se espera el macroduelo del domingo. Pocos apuestan por que el Houston desmentirá los pronósticos, pero no conviene subestimar a este puñado de luchadores y fajadores. "Jugaremos en su cancha", admite Hainault, "pero sabemos lo que estamos a punto de conseguir como equipo y hemos venido aquí a por ello".