Los Elefantes enseñan los colmillos
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Costa de Marfil portará el manto de favorito en la final de la Copa Africana de Naciones que se escenificará el domingo. Se trata de un peso que ellos soportan sonrientes, pero que no les impide ver el peligro que encierra su próximo rival, Zambia. La razón de los pronósticos es que los Elefantes son el equipo africano situado a mayor altura en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, y ha confirmado ese rango con su majestuosa marcha hasta la cumbre.

Cinco victorias sucesivas, nueve goles a favor y ninguno en contra son testimonio de una determinación de acero por parte de un combinado cargado de talento, que ya había alcanzado cotas similares en ediciones recientes de la Copa Africana de Naciones pero que no había brillado con la intensidad que se esperaba de sus estrellas. "Nosotros aceptamos que la presión de la responsabilidad es nuestra, pero contemplamos esta final con tranquilidad", reiteró el seleccionador François Zahoui tras el laborioso triunfo por 1-0 sobre Malí en la semifinal librada entre semana.

Si Costa de Marfil es Goliat, Zambia es David. Los zambianos han logrado su insólito acceso a la final por primera vez desde 1994. Según ellos mismos han admitido, en un principio se fijaron como meta quedar entre los ocho mejores, pero han excedido con creces las expectativas al derrotar por 1-0 a Ghana en su semifinal del miércoles y clasificarse para la final de Libreville.

No obstante, el superastro marfileño Didier Drogba ha declarado que no le ha sorprendido ni ese resultado ni la identidad de su próximo contrincante. "Ellos son muy sólidos, y en los días que nos quedan para ese partido vamos a tener que corregir los errores que cometimos en nuestra semifinal", advirtió.

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Les dije que si dejaban escapar la victoria, se arrepentirían el resto de sus vidas

"Hemos tenido que esperar mucho para llegar a la final", agregó Kolo Touré, de 30 años, otra de las figuras de alto relieve en la iconografía de los Elefantes. "Pero desde luego que el partido contra Zambia va a ser duro".

Salomon Kalou, por su parte, señaló que sus compañeros y él habían necesitado 18 meses de labor intensa para subir hasta esta altitud, y que no estaban dispuestos a dejar que el esfuerzo se esfumara sin recompensa. "Ha hecho falta un montón de trabajo para llegar a este nivel. Nuestro acceso a la final es una prueba de nuestra capacidad", apuntó el delantero del Chelsea antes de pulsar la tecla tónica: "Pero será una contienda difícil".

Donde las Balas de Cobre ponen el ojo…
Zambia no está acostumbrada a que semejantes ídolos del fútbol africano le dispensen tantos elogios y la categoricen como un adversario difícil, pero la verdad es que su desempeño a lo largo de las dos últimas semanas está causando sensación entre los espectadores.

Con una dotación de futbolistas desconocidos, la mayoría de ellos radicados en África, Zambia ha puesto de manifiesto con su victoria sobre las Estrellas Negras el potencial que su técnico, el francés Hervé Renard, ya anunciara desde la primera ronda, cuando advirtió que a los Chipolopolo (Balas de Cobre) no se les estaba tomando lo bastante en serio.

 Sin embargo, el seleccionador tuvo que implorar a sus jugadores que se emplearan a fondo en el último tramo de la semifinal para aguantar como mejor pudieran los insistentes ataques de los ghaneses. "Les dije que si dejaban escapar la victoria, se arrepentirían el resto de sus vidas", reveló con franqueza el estratega, que ejerce su segundo mandato al frente del equipo.

El domingo 12 de febrero van a necesitar más fuerza mental y física contra los marfileños en el Estadio de la Amistad de la capital de Gabón, donde se disputará el partido más importante de sus carreras. El dinámico extremo Rainford Kalaba, que ha sido una de las revelaciones del campeonato celebrado en Guinea Ecuatorial y Gabón, subrayó: "Aún no hemos acabado, y Zambia tiene que jugar otro partido antes de poder subirnos a lo más alto de África".

Es lo que también debe de estar pensando Zahoui, el seleccionador de Costa de Marfil, que zanjó el asunto con una nota de respeto hacia su veterano equipo: "Afortunadamente, tenemos 23 jugadores que han jugado con la mente despejada y quieren coronar esta cima".