Błaszczykowski, ante la gran cita polaca
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Cuando Jakub Błaszczykowski fue traspasado en julio de 2007 del Wisla Cracovia al Borussia Dortmund, Zbigniew Boniek, único polaco que figura en la lista FIFA 100 confeccionada por Pelé, fue interrogado acerca del talento de su entonces compatriota de 21 años. El superastro de las décadas de 1970 y 1980, que quedó tercero con la selección de Polonia en la Copa Mundial de la FIFA España 1982, sólo respondió dos palabras: "Pequeño Figo".

El otrora jugador del Juventus de Turín y el AS Roma no exageraba en su escueto compendio de las facultades de Kuba, como le llaman los amigos a Błaszczykowski. Porque apenas cinco años después de aquel traspaso, el volante ofensivo del BVB no sólo ostenta un palmarés glorioso con el vigente campeón de Alemania sino que además le han asignado el brazalete de capitán de la selección de su país.

"Es un gran honor para mí que Zbigniew Boniek me calificara de aquella manera. Me siento cómodo en las situaciones de uno contra uno; tal vez él haya sacado de ahí la comparación con Figo", explicó Błaszczykowski visiblemente orgulloso en su entrevista en exclusiva para FIFA.com.

Más que un "pequeño Figo"
Aquel "pequeño Figo" se ha transformado desde entonces en uno de los más brillantes rayos de esperanza del fútbol polaco. Y no sólo por su afición a los quiebros, como el modesto centrocampista pretende hacernos creer. La comparación con el astro portugués se funda sobre pilares más numerosos.

Błaszczykowski posee un agudo olfato de gol y sabe habilitar muy bien a sus compañeros desde mucho antes de que comenzara la actual campaña de la Bundesliga. Tanto en el ámbito de clubes como en el once nacional es además un modelo ejemplar en lo que respecta a fuerza de voluntad y compromiso. Por eso, entre otros motivos, ha sido elegido dos veces futbolista del año en su patria; por eso porta el brazalete de capitán en el combinado nacional; y por eso su cara aparece en los carteles de publicidad que anuncian la inminente prueba reina continental en Polonia.

Con ese nombramiento se me ha cumplido un sueño.
Kacub Błaszczykowski, sobre la capitanía de la selección polaca.

"Naturalmente que estoy muy orgulloso de mi papel como capitán de la selección polaca. Con ese nombramiento se me ha cumplido un sueño. Por otra parte siento el peso que esa responsabilidad conlleva. Pero son gajes del oficio. Espero poder estar a la altura del cargo", comentó a FIFA.com el 48 veces internacional acerca de los dos lados de su labor al frente de la escuadra rojiblanca.

Su primer gran torneo

La Eurocopa que va a celebrarse este año en Polonia y Ucrania será el primer gran certamen en el que compita el futbolista de 71 kilogramos, que no fue convocado para participar en la Copa Mundial de la FIFA 2006 y tuvo que descartar su asistencia al Campeonato Europeo de 2008 por culpa de una lesión.

"Fueron tiempos difíciles. Poco antes de aquel torneo sufrí un desgarro muscular. Hasta el último momento me hice la ilusión de que me recuperaría antes de la Eurocopa, pero no pudo ser. Ahora espero llegar sano y salvo y dar la talla como capitán. De momento el panorama pinta muy bien. Pero en el fútbol siempre puede pasar cualquier cosa", recuerda Kuba, buen conocedor de los momentos críticos de su profesión.

Hace unos meses, Błaszczykowski fue muy criticado en la prensa de su país porque no ocupaba una plaza de titular en el Dortmund y por lo tanto no estaba acumulando el necesario rodaje de juego. El jugador incluso llegó a contemplar mudarse de club, pero desde entonces las cosas han cambiado mucho.

En forma y con ganas

A raíz de la grave lesión en el pubis de la joven promesa del BVB Mario Goetze, el entrenador Jürgen Klopp apostó por los servicios del experto polaco, que le ha sabido pagar su confianza con goles y asistencias. Dos tantos a su nombre y tres pases de gol en los cinco últimos partidos de la Bundesliga hablan por sí solos.

Cuando no me dejan jugar, doy todo lo que puedo en los entrenamientos.
Blaszczykowski, sobre su labor en el B. Dortmund.

"Hace meses que estoy en la forma que llevo desplegando últimamente en la Bundesliga. En los cinco últimos partidos con la selección nacional he marcado cuatro goles y he servido tres. Y ahora todo marcha sobre ruedas también en el club. Pero así soy yo. Cuando no me dejan jugar, doy todo lo que puedo en los entrenamientos. En estos momentos siento la necesaria confianza en mí mismo y quiero mantenerme en estas condiciones hasta la Eurocopa", declaró ufano el centrocampista en su conversación con FIFA.com.

Błaszczykowski, que compone el trío polaco del Dortmund junto con Robert Lewandowski y Lukasz Piszczek, aludió a continuación a la posible defensa del título alemán con el BVB. "Creo que estamos haciendo una campaña magnífica, pese a nuestros resultados en la Liga de Campeones. Si seguimos como hasta ahora, lucharemos hasta el final por el trofeo de la Bundesliga y por el de la Copa. Tenemos la calidad suficiente para volver a proclamarnos campeones", afirmó convencido nuestro interlocutor.

Tras los pasos de Figo

La mirada del atacante de 1,75 metros de alto se dirige sin embargo más allá de la conclusión del campeonato alemán. Su gran objetivo es participar en la Eurocopa que se celebrará en junio y julio en su propio país. Así emularía en otro hito a Luis Figo, que en el certamen continental de 2004 en Portugal escaló con su selección hasta la mismísima final, donde cayó a los pies de los griegos.

"El sorteo se ha portado bien con nosotros. Nos ha tocado el grupo más igualado de la competición. Cada uno de los equipos de nuestro lote tiene un 25% de probabilidades de pasar a la siguiente ronda. Si logramos sobrevivir en la liguilla inicial, todo es posible. Aunque únicamente podremos alcanzar el éxito como equipo, no como individualidades. Sólo así podremos plantarles cara a los equipos más grandes. Eso ya lo hemos demostrado. Nuestra jugada ahora es transformar la presión que pesa sobre nuestros hombros en energía positiva", arengó el capitán de Polonia.