Recital en el Teatro de los Sueños
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El Roma llegó a Old Trafford con una victoria de 2-1 como equipaje, para disputar la vuelta de cuartos de final de la Liga de Campeones de la UEFA 2006/07. Francesco Totti llevaba un año impresionante, y el rendimiento de los Giallorossi a domicilio había sido soberbio, con victorias en casa del AC Milan, Inter de Milán y Lyon. Además, desde 1984, el Manchester United no había remontado ninguna derrota en un partido de vuelta de las competiciones europeas, había perdido los dos últimos choques disputados y se enfrentaba al visitante sin la mitad de sus diez jugadores de campo titulares.

Ni siquiera Alex Ferguson se había mostrado demasiado seguro de que su equipo superara aquel trance y se limitaba a insistir: “Marcaremos”. En una noche realmente excepcional, el Manchester United anotó siete goles para meterse sin contemplación en semifinales. ¡Y qué siete goles!

Nunca en mi vida había visto semejante exhibición. No se trata de que el Roma jugara mal; nosotros fuimos rematadamente buenos.
Edwin van der Sar, guardameta del United

Michael Carrick inauguró la cuenta con un balón de rosca soberbio. El primer gol de Alan Smith en casi 18 meses, una volea tras una maravillosa combinación, subió el 2-0. Wayne Rooney subió el tercero del United en una jugada que comenzó en su propia área de penal. Cristiano Ronaldo transformó los dos siguientes, el primero tras un regate marca de la casa y el segundo con el remate de un centro de fantasía de Ryan Giggs. Carrick descerrajó la escuadra de un cañonazo para convertir el 6-0. Aunque, a continuación, el Roma anotó el tanto de la honra mediante una maravillosa volea de Daniele De Rossi, la diferencia de seis goles se restableció con un disparo de rosca de Patrice Evra desde los 20 metros que entró lamiendo el palo.

Todavía se sigue debatiendo cuál fue el mejor gol de aquel martes por la noche en el Teatro de los Sueños. Pero todo el mundo coincide en que, tal día como hoy hace cinco años, el Manchester United ofreció uno de los mejores recitales que jamás se hayan visto en la competición.

"Nunca en mi vida había visto semejante exhibición", declaró después Edwin van der Sar, guardameta del United. "No se trata de que el Roma jugara mal; nosotros fuimos rematadamente buenos".